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la edad media del partícipe se sitúa entre 40 y 50 años

Cómo preparar la jubilación con poco tiempo

El importe medio de la pensión descenderá abruptamente en los próximos años: el retraso en la edad de jubilación, la ampliación del periodo para acceder al cien por cien de la prestación, y la ampliación del periodo de cálculo serán los factores.

Primero fue el IESE y después FUNCAS quienes advirtieron que la pensión de jubilación caerá para los que se jubilen en los próximos años. Según la escuela de negocio, la prestación máxima, que ahora está en 2.561 euros mensuales, caerá un 10 por ciento para quienes se jubilen dentro de diez años y se situará en 2.318 euros.

Por su parte, el servicio de estudios de las cajas de ahorros, ha advertido que las dos últimas reformas de las pensiones han supuesto una merma en la retribución futura de la renta por retiro. Así, la reforma del 2011 supondrá una rebaja media en la pensión vitalicia en torno al 20 por ciento, mientras la reforma del 2013 añadirá una pérdida adicional del 15 por ciento por la reducción de la pensión media nominal tras la jubilación. Y esto se debe a dos razones principales. Por un lado, para calcular la pensión debe haberse cotizado 15 años, aunque la reforma tiene previsto alcanzar los 25 años en 2022, y el incremento del número de años para poder acceder al cien por cien de la prestación, pasando de 35 años a 38,5 años. Asimismo, la edad también se retrasa: de 65 a 67 años.

Sin embargo, una incorporación tardía al mercado laboral, junto a la crisis económica hace muy complicado a los trabajadores más jóvenes preparar el retiro mediante la contratación de productos como fondos de inversión o planes de pensiones: según los datos del Banco de España, a cierre de 2015 los hogares tenían una deuda vinculada a la vivienda de 560.874 millones de euros.

Y solo cuando se acerca a la edad de jubilación los españoles comienzan a plantearse su futuro. De hecho, según fuentes del sector, la media del partícipe se sitúa entre los 40 y 50 años. Así, a diez años vista, ¿cómo preparar la jubilación?

Estrategia 

Paula Satrústegui, directora de planificación financiera de Abante, insiste en que «cuánto más tarde se empiece a ahorrar de cara a la jubilación más esfuerzo va a tener que realizar el trabajador». Por su parte, Paula Mercado, directora de análisis de VDOS, señala que «a esa edad aún puede tener por delante entre 15 y 17 años de vida activa en los que puede crear un ahorro que le sirva para complementar la pensión pública». Desde Mapfre también aseguran que «un trabajador de 50 años puede perfectamente prepararse para la jubilación puesto que existe una amplia gama de soluciones. A la hora de contratar un producto lo más recomendable es que cada persona valore, fundamentalmente, dos aspectos clave. El primero sería la edad y el segundo, su tolerancia al riesgo». En la misma línea, Maite Lázaro directora técnica de ahorro-previsión de Óptima Financial Planners, aconseja optimizar al máximo ese ahorro, adoptando una posición diversificada y sin temor a mover los productos.

En cuanto a la estrategia, desde Abante se insiste en determinar cuáles son los objetivos vitales y las preocupaciones. Satrústegui reitera que el fin prioritario debe ser el de no perder el nivel de vida. Para preparar con éxito la planificación de cara a la jubilación, Satrústegui aconseja «calcular los ahorros que tengo, más lo que sea capaz de generar menos la cantidad con la que me gustaría vivir y esa diferencia de ingresos debe ser compensada vía rentabilidad». 

Para Mercado, la estrategia está condicionada por que el horizonte de inversión no es muy largo: la apuesta sería estrategias mixtas con sesgo conservador, adoptando una cartera con un 40 por ciento en renta variable y el resto en renta fija, mercado monetario y un porcentaje de un 10 por ciento en planes de retorno absoluto. Aún, así, desde la aseguradora recomiendan «tener en cuenta el capital ahorrado para ese fin (si es que lo tiene) y en segundo lugar, analizar el importe de su pensión futura de jubilación y la pérdida que experimentaría en sus ingresos mensuales». 

En cuanto a la rentabilidad, dependerá del producto y del nivel de riesgo. Una estrategia podría ser invertir en renta variable e ir reduciéndola hasta renta fija, pero «todo depende del grado de aversión al riesgo que tenga». Por su parte, Paula Mercado calcula que una buena rentabilidad podría abarcar entre el 3 por ciento y el 5 por ciento dependiendo del tipo de activos.

Productos

Planes de pensiones y fondos de inversión serían los dos grandes productos, aunque como incide Satrústegui, hay muchas formas de ahorrar: «Por ejemplo, adquirir una vivienda es una forma de ahorrar, bien porque se puede alquilar o bien por cuando se llega a la jubilación se puede vender e irse a una vivienda más pequeña». Por otra parte, en Mapfre recuerdan que si «se decide ahorrar en cualquier otro instrumento (PPA, PIAS o SIALP), la rentabilidad vendrá definida por los tipos de interés del mercado en ese momento y, en algunas modalidades, a veces esa rentabilidad podría incrementarse por una posible participación de los beneficios vinculados a los activos de la póliza».

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