22 de Noviembre, 20:57 pm

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Invertirán 7.000 millones en 2013

Los fondos "buitre" se preparan para su mejor año

Compran barato y venden caro. No les afecta el riesgo reputacional y han dejado de conformarse con carteras de préstamos dudosos.

Desinversiones, cierre de oficinas, despidos... La reestructuración del sector financiero tiene entre uno de sus objetivos reducir su capacidad, una tendencia completamente opuesta a la del sector de los fondos oportunistas también conocidos como «distressed» o «buitre». 

Tras varios años de tanteo, un gran número de estos fondos están aprovechando esa reestructuración y las mejores perspectivas económicas para multiplicar sus operaciones de compras de carteras de préstamos problemáticos en España tal y como ocurrió en EE.UU. y Reino Unido hace algo más de tres años. Rafael Gonzalo, director general en España de Link Finanzas, empresa dedicada a la compra y gestión de deuda, afirma que «2013 ha arrancado muy fuerte y España se situará a la cabeza de los países que concentrará el mayor número de operaciones de este tipo».

Sus delegaciones en nuestro país apenas llaman la atención. Oficinas de 4 ó 5 empleados. La discreción y la confidencialidad son sus mejores cartas de presentación y su presencia es cada vez más relevante en ciudades como Madrid o Barcelona. Están a la busca y captura de las mejores gangas inmobiliarias vinculadas a un ciclo económico de precios a la baja y una morosidad al alza como consecuencia de la recesión económica y la elevada tasa de paro que, según los últimos datos proporcionados por el Banco de España (BdE), alcanzará el 27,1 por ciento en 2013.

Su modelo de negocio es simple: Comprar activos de difícil recuperación a precios de saldo y obtener la mayor rentabilidad posible cuando la economía se recupere. Adquieren carteras con descuentos de hasta el 80 por ciento en deuda hipotecaria, de entre el 10 y el 20 por ciento en el caso de deuda viva y con rebajas de hasta el 95 por ciento en el caso de deuda emitida sin garantía. Eso quiere decir que han comprado carteras de préstamos dudosos por el 5 por ciento del valor nominal y que si logran una rentabilidad del 10 por ciento a medio plazo, la plusvalía será del 100 por cien.

España tierra de oportunidades 

Una encuesta reciente de la consultora CB Richard Ellis entre empresarios de la construcción, sostiene que un 67 por ciento de los encuestados cree que los fondos «buitre» serán los que protagonicen las mayores inversiones en 2013 tomando el relevo de los family offices. Traen debajo del brazo 7.000 millones de euros para invertir en España, un 40 por ciento más que en 2012 y en su cartera de clientes participan las mayores entidades del país. Santander, la primera entidad del país, entregó a los fondos estadounidenses Fortress, Cerberus y Lone Star créditos y préstamos hipotecarios por un valor aproximado de 1.500 millones en 2012 a cambio de cobrar 200 millones.

Y es que la «banca sana» está dispuesta a incurrir en pérdidas con tal de limpiar sus balances de activos problemáticos ante el imparable aumento de la morosidad. En 2012 los bancos realizaron provisiones por valor de 42.703 millones de euros y la nueva normativa del BdE les obliga a provisionar el 100 por cien de los préstamos dudosos. De esta forma, cada euro que ingresan por la venta computa como beneficio. Así, BBVA ha negociado el traspaso de préstamos dudosos por valor de 1.500 millones de euros. La Caixa, por su parte, ha sellado la venta de casi 1.000 millones al fondo Frontera Capital con plusvalías de 16 millones y Banco Popular vendió créditos valorados en otros 1.000 millones con los que obtuvo un beneficio neto de 35 millones. Otras entidades como Bankia y Liberbank también han recurrido a sus servicios con la venta de préstamos fallidos de 800 y 574 millones respectivamente, a la noruega Aktiv Kapital y a la norteamericana Cerberus.

Actuación y métodos cuestionados

Varias asociaciones de consumidores creen que el traspaso de carteras podría rozar la ilegalidad porque los bancos ponen a disposición de estos fondos los datos personales de los clientes que han contratado estos préstamos o han entrado en mora. Por el contrario, Rafael Gonzalo, de Link Finanzas, explica que «es complicado que puedan realizar prácticas ilegales y que de ser así, las autoridades no tardarían ni dos minutos en cerrar estos negocios». Reconoce que son persistentes para cobrar la deuda, pero siempre dentro de los límites que establece la ley. 

No hay duda, los fondos «buitre» han puesto su mirada en nuestra economía a la espera de los primeros síntomas de recuperación mientras el crédito siga débil y continúe el ajuste en el sector inmobiliario. Tienen operaciones pendientes en el sector de la alimentación. También quieren sacar partido de la reducción de las primas en el sector de las energías renovables y si se presenta la oportunidad intentarán hacerse con el bocado más apetitoso: las participaciones industriales de las antiguas cajas de ahorro.

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