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Distribución vs. acumulación: sus pros y sus contras

Fondos para inversores con un perfil «rentista»

Según el último informe de Inverco sobre el ahorro financiero de las familias españolas, a cierre del segundo trimestre de 2012, un 46,5 por ciento del dinero estaba en depósitos y otro 20 por ciento más en inversión directa. Sólo un siete por ciento de ese ahorro (que se estima en 1,63 billones de euros) se ha derivado a las instituciones de inversión colectiva (fondos y sicavs). Parece claro, por estas cifras, que el ahorrador/inversor español sigue teniendo un perfil marcadamente «rentista». Muestra un gran interés por el depósito, pero, además, le gusta recibir los ingresos que le proporciona un buen dividendo. 

Lo que quizá no sepa ese ahorrador/inversor «rentista» es que el mundo de la inversión colectiva puede también satisfacer sus necesidades. Principalmente, a través de los fondos de rentas o distribución (aquellos que distribuyen entre los partícipes los resultados de la inversión, ya sea vía cupón o dividendo); pero también a través de los fondos de bolsa que apuestan por el alto dividendo. 

Por sus ventajas fiscales, España siempre ha sido un mercado de «acumulación» (fondos que acumulan los resultados de la inversión), así que, tanto los asesores como las entidades financieras, han preferido centrarse en estos productos. Pero la oferta internacional, más ligada en su origen al reparto o la distribución, está cambiando, poco a poco, la reglas del juego. Cada vez hay más inversores solicitando este tipo de fondos, a la par que las propias entidades registran su gama en España. 

«La visibilidad de la inversión y la liquidez que las rentas aportan a las carteras, se convierten en factores muy importantes a la hora de elegir el producto más apropiado para cada inversor», comentan en JPMorgan AM, una de las gestoras que más han apostado por este tipo de fondos en España. De hecho, dispone de una gama de reparto formada por una decena de fondos, que incluyen tanto renta variable, como renta fija y gestión mixta (entre ellos, el JPM Global Income Fund). Otras entidades internacionales, como DWS Investments también llevan tiempo diseñando y promoviendo el «reparto». DWS lo hace desde 2009, con una oferta actual que incluye tres fondos creados ex profeso, el DWS Rentas Semestrales 2014, el DWS Rentas Semestrales 2016 y el DWS Bonos 2016. Básicamente, este tipo de fondos lo que hacen es repartir rentas (cupones) con una cierta periodicidad, que puede ser mensual, trimestral, semestral o anual. Con ellos, según los expertos, se pueden recibir unos ingresos periódicos del 4-5 por ciento anual.

Pese a los obstáculos...

¿Cuáles son las mayores trabas para hacer llegar este producto al gran público? Fundamentalmente, su fiscalidad. En los fondos de reparto se aplica una retención sobre el cupón en el momento del cobro (hay, por tanto, obligación de declarar el cupón recibido en la declaración del IRPF). Lo que sí puede hacer el partícipe es traspasar el dinero a otro fondo sin coste fiscal (otro asunto es que la entidad aplique una comisión de reembolso, algo frecuente en los garantizados, y que hay que pagar aunque se trate de un traspaso). Lo único que el inversor perdería, en este caso, sería el cupón, si es que aún no lo ha cobrado.

La otra gran desventaja del reparto es, evidentemente, la pérdida del efecto de acumulación. Si algo bueno tienen los fondos de acumulación es que las ganancias (también, claro, las pérdidas) se van añadiendo al patrimonio del fondo (así como los dividendos o cupones que cobran los fondos por los activos en cartera y que no se reparten). Eso hace que la revalorización sea mayor, puesto que si alguien invierte una cantidad y el fondo cierra el ejercicio en positivo, al año siguiente la subida será sobre lo acumulado, no sobre lo invertido.

... la distribución resurge

En cualquier caso, como explica Juan Luis Luengo, responsable del área de fondos de Citibank España, «la fiscalidad no es el único aspecto a tener en cuenta» y la elección de un tipo de fondo u otro dependerá de las necesidades de cada inversor (véase opinión). Por cierto que Citibank, que mantiene acuerdos de distribución en nuestro país con 16 gestoras extranjeras, lleva ya dos años observando una tendencia clara hacia la elección de fondos de distribución. Es más, hace muy poco llegó a un acuerdo con cinco de esas gestoras (BlackRock, Fidelity, Invesco, JPMorgan y Legg Mason) para promocionar estos productos. ¿Los fondos de distribución más demandados por los clientes de Citibank? Actualmente, y por este orden: el Legg Mason WA Global Multi Strategy, el Invesco Euro Corporate Bond, el Schroder ISF Euro Bond, el JPM Global Income, el Templeton Global Bond, el Pictet High Dividend Selection, el GS Global High Yield y el Pioneer Funds Strategic Income.

Pero el reparto no es «coto privado» de la gestión extranjera. Algunas entidades españolas llevan tiempo apostando por él (sobre todo, en formato «garantizado»). Como BBVA AM, que fue pionero con sus primeras versiones en 1996, y que, hasta ahora, y de forma recurrente, ha puesto en marcha diferentes productos. Este año, la gama Rentas de fondos de inversión de BBVA ha captado 277 millones de euros. O Invercaixa, que, a lo largo de 2012 también ha comercializado fondos con objetivo de rentabilidad con pago de rentas periódicas. Hasta ahora, había optado por el reparto trimestral (FC Rentas Trimestrales, con dos versiones, según mínimo de entrada). Pero, el cambio de fiscalidad respecto a las plusvalías generadas en un periodo inferior al año, les ha hecho replantearse la periodicidad del producto. «Hemos decidido lanzar el FC Objetivo Rentas, con pago de rentas anuales para no perjudicar fiscalmente a nuestros partícipes», señalan. Además, dada la buena acogida de este fondo (51 millones), la semana próxima lanzarán el FC Objetivo Rentas 2, con pago de rentas anuales y con la misma estructura de clases en función del mínimo de entrada.

A Bankia también le ha ido muy bien este año con su gama Bankia Garantizado Rentas. Y, de cara a los próximos meses, seguirá apostando por el rendimiento fijo con rentas trimestrales y garantía de capital.

Por la vía del dividendo

Otra idea para vivir de las «rentas» (en este caso, en formato «acumulación»), son los fondos que invierten en empresas de alta rentabilidad por dividendo. «La percepción periódica de los dividendos generados por la cartera del fondo, permite invertir en bolsa con una visión largoplacista a partícipes que precisen complementar rentas», señalan en Invercaixa. 

Un reciente estudio realizado en Estados Unidos con datos desde 1900 demuestra que, sobre una rentabilidad anual media de 9,4 por ciento, los dividendos generan cerca de la mitad del resultado. Hay muchos fondos que apuestan por esta estrategia. Normalmente, las empresas que afrontan la necesidad de repartir un dividendo toman decisiones estratégicas más prudentes, y le resulta más difícil disfrazar resultados negativos mediante una contabilidad «creativa». Si la política de dividendos de una compañía es la correcta, sus rendimientos, a largo plazo, serán superiores a la media. Será, además, un rendimiento más regular, con independencia del contexto del mercado. Pero, ¡cuidado!: a veces, tras un alto dividendo, hay truco (véase opinión).

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