¿Qué sabe de su fondo de inversión?
El fondo de inversión es un producto conocido por el público en general. Tiene muchas cualidades y se adapta perfectamente a cualquier perfil, desde el más conservador al más dinámico o agresivo. Quién más, quién menos, ha tenido algún contacto con el sector, ya sea a través de su sucursal bancaria (durante años los fondos garantizados han copado los escaparates de nuestras entidades), ya sea a través de algún asesor financiero (cada vez más habitual entre patrimonios medios o elevados). Llama, sin embargo, la atención que, después de tantos años en el mercado (el primer fondo se puso en marcha en 1964), aún quede tanto camino por recorrer.
Una confusión que está muy entroncada con la elevada bancarización del sector en España (más de un 80% de los fondos se venden a través de redes bancarias). No en vano, en España hay alrededor de 1.000 oficinas por habitante, cuando en el resto de Europa, EE.UU. y Reino Unido, el ratio es de unos 2.000, 3.000 y 5.000, respectivamente (según un reciente informe elaborado por la CNMV sobre la estructura de la industria de los fondos en España).
Tampoco parece existir un interés excesivo por conocer las entrañas del producto. Tan sólo 3 de cada 10 partícipes encuestados afirman haber leído en detalle el folleto de entrega (con anterioridad a la contratación del producto). Cuanto más conservador es el partícipe, menor interés parece mostrar por empaparse de esa información, algo que, como veremos más adelante, resulta hasta cierto punto lógico por el tipo de producto y/o servicio que se contrata.
Una ventajosa fiscalidad
La mayoría de los partícipes encuestados, además, están algo «pez» en cuanto a uno de los aspectos clave del fondo de inversión: su ventajosa fiscalidad. Sobre todo, en lo que se refiere al diferimiento fiscal en el traspaso entre fondos. Una cualidad que ahora toma una mayor relevancia en la medida en la que el Gobierno pretende endurecer la fiscalidad de las plusvalías a corto plazo. «Nosotros creíamos que había un mayor conocimiento sobre las ventajas fiscales del traspaso y, la verdad, nos ha sorprendido mucho la respuesta», asegura Ángel Martínez-Aldama, director del Observatorio Inverco. Hay bastantes partícipes que creen que hay otros productos, como los depósitos, que son, fiscalmente, más ventajosos. Un gran error.
«Nosotros tratamos siempre de formar al cliente y, en el caso de haya tenido poco contacto con el sector, partir de cero: explicarle qué es un fondo, qué ventajas tiene y por qué le recomendamos un producto y no otro. Además, es importante darle todas las recomendaciones por escrito», comenta José María Luna, director de análisis de Profim, Asesores Patrimoniales EAFI. Esa formación al inversor, según Luna, es clave para que todo funcione y fluya correctamente. Y, en todo caso, recuerda que, a la hora de abordar estas encuestas, hay que distinguir entre quienes se dirigen a las redes bancarias y los que buscan un asesoramiento independiente.
Según el tipo de cliente
Algo en lo que insiste Ricardo Sánchez-Seco, responsable de fondos en Gestiohna Asesores Financieros. «Si el inversor está bien asesorado, es muy probable que haya realizado ya diversos traspasos, dentro de una gestión dinámica de su patrimonio y que, a la hora de hacer la declaración del IRPF, haya sido informado de la exención fiscal por traspaso». En cambio, aquellos que acuden a redes bancarias, posiblemente (y sin generalizar), hayan recibido la oferta de un garantizado (inversores más conservadores). «Ni siquiera le habrán explicado que existe esa ventaja fiscal. Simplemente, le habrán dado una solución oportunista», añade el responsable de Gestiohna. «Habrá que hacer un esfuerzo para tratar de formar más a las redes comerciales», insiste Ángel Martínez-Aldama.