12 de Diciembre, 17:17 pm

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según kelisto

Cómo elegir bien una cuenta para niños o jóvenes

Los menores españoles que reciben una paga semanal de sus progenitores podrían obtener un rendimiento valorado en 17,9 millones de euros brutos si decidieran invertir el dinero ahorrado durante un año en una de las cuentas infantiles o para jóvenes que comercializan los bancos, según un informe elaborado por la web del ahorro, Kelisto.es (www.kelisto.es).

"En un contexto de bajos tipos de interés, la rentabilidad que ofrecen las cuentas para niños y para jóvenes sigue siendo baja: por ejemplo, las previsiones oficiales de inflación hablan de una subida de precios del 1,5% para 20175, con lo que el dinero ganado con uno de estos productos ni siquiera conseguiría crecer al mismo ritmo que lo hace el coste de la vida. Ahora bien, si se compara con el resto de cuentas remuneradas del mercado, las cuentas infantiles salen ganando: a día de hoy, las cuentas remuneradas sin vinculación (y que, por tanto, compiten en las mismas condiciones), disponen de un TIN medio del 0,47%6, un 24,2% menos que las cuentas infantiles. Traducido en euros, el total de intereses recibidos por los menores descendería a 12,5 millones de euros, un 30,4% menos7", explica la portavoz de Finanzas Personales de Kelisto.es, Estefanía González.

Cómo elegir una cuenta para niños o jóvenes

1. Las comisiones

El 97% de las cuentas infantiles y/o juveniles no cobra comisiones por los servicios básicos, como el mantenimiento o la administración, aunque existen excepciones. Es el caso de la Cuenta 123 Mini del Santander, que aplica un cargo de un euro al mes a cambio de acceder a una alta rentabilidad que puede llegar hasta el 3%.

2. La vinculación

En la mayoría de los casos, las cuentas para niños y/o jóvenes no exigen ningún tipo de vinculación extra: es decir, simplemente funcionan como depósitos a la vista donde se va ingresando dinero que, en algunos casos, da acceso a premios, como regalos o cierta remuneración. Ahora bien, en algún caso concreto puede suceder lo contrario: por ejemplo, para poder contratar la Cuenta Naranja Mini de ING Direct solo está disponible para clientes de la entidad.

3. La fiscalidad de los regalos y la remuneración

Casi el 30% de las cuentas para infantiles y/o juveniles premia a sus clientes con cierta remuneración, mientras que un 20% lo hace con regalos: algunos se obtienen de forma directa y otros, mediante la acumulación de puntos que luego se pueden cambiar por obsequios que forman parte de un catálogo. A la hora de determinar si esta recompensa es interesante o no, hay que tener en cuenta que estos premios pagan impuestos, igual que lo hacen en las cuentas para adultos. Dado que lo habitual es que ni los intereses ni el valor de regalo sobrepase los 6.000 euros, tocaría pagar al Fisco un 19%.

4. La gratuidad de las tarjetas

En las cuentas pensadas para adolescentes (de 13-14 años en adelante), es habitual que las entidades ofrezcan la posibilidad de contar con una tarjeta de débito. El 72% de esos productos con tarjeta permite disfrutar de esta herramienta de pago de forma gratuita para siempre. Sin embargo, hay que tener en cuenta que, en algunos casos, esa gratuidad puede limitarse en el tiempo: por ejemplo, la Cuenta Único de Unicaja ofrece una tarjeta de débito, pero solo es gratis durante los primeros 12 meses.

5. La edad de contratación

Aunque parezca obvio, hay que fijarse detenidamente en la edad para las que están diseñadas las cuentas para niños y jóvenes que se pueden encontrar en el mercado. Dado que no existe una definición de lo que se considera una cuenta infantil o una cuenta juvenil, podemos encontrarnos con distintas modalidades: bancos que tiene una misma cuenta dirigida al público de entre 0 y 18 años, entidades que alargan el plazo desde los 15 hasta los 30 años, y otras que disponen de dos ofertas, con ventajas específicas, en función de si hablamos de un niño menor de 12-13 años o de adolescentes que superen esa edad.

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