20 de Abril, 05:18 am

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técnicas de inversión

El uso de los triángulos como estrategia de trading

Alexander Londoño

La labor de todo operador de los mercados financieros es identificar los puntos de entrada y de salida que mejores probabilidades tengan para que la posición funcione, junto con una gestión del riesgo adecuada. Una de las formas para conseguirlo es mediante el uso de herramientas de análisis técnico como los patrones de gráfico, que son figuras que se forman alrededor de una consolidación o un rango. 

En este artículo nos vamos a enfocar en los triángulos y cómo introducirlos en su análisis técnico. En el caso de los triángulos, el precio del activo empieza en un rango relativamente amplio, pero a medida que va pasando el tiempo, el rango se va encogiendo, formando un triángulo. Los patrones de triángulos pueden tener tres variaciones básicas como la del triángulo ascendente, triángulo descendente y triángulo simétrico. Hay otras variaciones más complejas de triángulos o cuñas, pero solo vamos a ver las tres variaciones más comunes.

Normalmente estas figuras o patrones actúan como formaciones de continuación. Es decir, que el precio tiene más probabilidades de romper en dirección de la misma tendencia que traía antes de entrar en la consolidación. Sin embargo, el precio podría salir en cualquier dirección; por lo tanto, lo ideal sería esperar a la ruptura y a la confirmación de ésta, al mismo tiempo que nos apoyamos en indicadores de tendencia como las medias móviles o el MACD.

Triángulo ascendente: El triángulo ascendente se forma cuando el precio sube y llega a una zona de resistencia importante donde empieza a rebotar hacia abajo. Cada vez que el precio del instrumento rebota hacia abajo, los mínimos de las velas empiezan a ser más altos que los anteriores, formando una línea de tendencia alcista en la parte inferior del triángulo. La resistencia en la parte superior terminaría por formar el triángulo ascendente. Se le llama «ascendente» debido a que los precios de los mínimos de las velas son más altos que los anteriores. 

En teoría, cada vez que el precio rebota hacia abajo desde la resistencia, es debido a que los vendedores toman control del mercado y no dejan superar ese nivel de resistencia. No obstante, cada vez que el precio cae, los vendedores se van reduciendo. Por esta razón, los siguientes mínimos son más altos que los anteriores, ya que los compradores entran al mercado y hacen subir el precio de nuevo hacia la zona de resistencia, de donde ha estado rebotando el precio a la baja.

La presión se va acumulando en la parte superior de un triángulo ascendente hasta que rompe hacia arriba o hacia abajo, como si fuera un resorte liberando la energía después de haber sido comprimido. Tengamos en cuenta que la ruptura se puede dar en cualquier dirección, aunque en el triángulo ascendente hay más probabilidades de que rompa al alza. Así, en el ejemplo del gráfico 1, cortesía del broker de Forex y CFDs ActivTrades, podemos notar un buen triángulo ascendente con una ruptura bajista.

Estrategias para operar las rupturas de un triángulo

Las rupturas de los triángulos se pueden operar de diferentes maneras. Una de ellas sería intentar anticipar la ruptura y entrar antes de que se produzca al ver que el precio se está acercando a una de las líneas del triángulo. Otra estrategia sería entrar precisamente cuando se está produciendo la ruptura, aquí el trader se podría topar con lo que se conoce como una «falsa ruptura», punto a tener en cuenta. La tercera estrategia sería esperar a la ruptura, su confirmación y después su retroceso. 

Gráfico 1. Triángulo ascendente

Cuando el precio de un activo rompe un nivel de soporte o resistencia (lo que esperamos en el caso de los triángulos), el precio tiene un 50 por ciento de probabilidades de retroceder para después continuar en dirección de la ruptura inicial. La ruptura se puede producir en cualquier dirección debido a que el precio dentro de un triángulo está prácticamente consolidado como lo podemos confirmar con la media móvil exponencial de 55 días sobre el gráfico de arriba.

La media móvil exponencial de 55 días estaba prácticamente horizontal antes del rompimiento del triángulo, indicándonos que no había una tendencia clara. El indicador del MACD en la parte inferior del gráfico también se encontraba muy horizontal antes de la ruptura. No sabemos con exactitud en qué dirección podría romper el precio, pero si nos fijamos en el MACD, podemos notar que un poco antes de la ruptura el indicador ya estaba mostrando una posible tendencia bajista cuando se cruza la línea del MACD (línea verde) por debajo de la línea de señal (línea roja).

Gráfico 2. Triángulo descendente

Triángulo descendente: El triángulo descendente es todo lo contrario al ascendente. En este caso, el precio del activo encuentra una buena zona de soporte donde el precio rebota al alza. Cada vez que el precio rebota al alza desde el soporte, los máximos de las velas se presentan más bajos que los anteriores, formando una línea de tendencia bajista en la parte superior del triángulo. La línea de soporte horizontal es la que forma la parte inferior del triángulo descendente como lo podemos observar sobre el gráfico número 2.

La presión se va acumulando en la zona de soporte en el caso del triángulo descendente y hay más probabilidades de que rompa a la baja, pero de igual manera el precio podría romper en cualquier dirección. Sobre esta imagen también podemos observar que se produce un retroceso después de la ruptura bajista. Tras el retroceso a la zona de soporte que cambia de función a resistencia, el precio regresa a la baja y sigue cayendo. La media móvil exponencial de 55 días se vuelve horizontal dentro de la formación, pero vemos claramente cómo cambia de dirección a la baja junto con la ruptura bajista del triángulo descendente. El indicador del MACD también acelera su impulso bajista tras la ruptura a la baja, indicándonos el inicio de una tendencia bajista.

Triángulo simétrico: La siguiente variación que tenemos es el triángulo simétrico. En este caso, el precio del activo también empieza en un rango relativamente ancho, pero el rango se va contrayendo por ambos lados. Los máximos de las velas se vuelven más bajos que los anteriores y los mínimos más altos. Esto forma una línea de tendencia superior a la baja y una línea de tendencia inferior al alza hasta crear el triángulo simétrico.
En el caso del triángulo simétrico, el precio puede salir en cualquier dirección así como en las otras variaciones de triángulos. En la imagen enmarcada del gráfico superior podemos ver un ejemplo de un triángulo simétrico. En este ejemplo incluso podemos observar una vez más cómo el precio retrocede al alza tras haber roto por debajo del triángulo. 

Llegamos a la conclusión de que identificar una formación de triángulo sobre un gráfico no es una tarea difícil cuando sabemos interpretarlo. Sin embargo, si tenemos alguna duda sobre algún patrón, ya sea un triángulo o cualquier otro patrón de gráfico, es conveniente ser cautos. Al igual que usted, es posible que otros traders también estén teniendo dudas sobre algún patrón de gráfico y de ser ese el caso, es posible que el patrón no funcione adecuadamente.

Alexander Londoño es analista colaborador de ActivTrades

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