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Bitcoin, el tragaperras del siglo XXI

J.M.Camarero

Los cantos de sirena del dinero f醕il est醤 atrapando a los ciudadanos de a pie, completamente ajenos a la complejidad de los mercados burs醫iles, pero instruidos en la c髆oda tecnolog韆 de los m髒iles que les permiten acceder a inversiones pantanosas como la del 'bitcoin'. As es c髆o la moneda virtual ha seducido a miles de usuarios que ven c髆o su patrimonio crece como la espuma, aunque solo sea una sensaci髇: millonarios, s, pero sin ver a鷑 un euro en sus bolsillos.

Lo que en sus inicios fue un medio de pago con el que poder comprar en Internet o en algunos establecimientos que permit韆n su uso, se ha convertido en un activo burs醫il que ha comenzado a cotizar en el mercado de futuros de Chicago, obteniendo as un halo de oficialidad. Lo ha hecho tras multiplicar su valor por 1.700 veces en apenas un a駉 meses. Cada vez hay m醩 ciudadanos que se adentran en este t鷑el sin salida; m醩 llamadas de atenci髇 de los expertos para evitar esta espiral; y m醩 casos ligados al fraude, a las p閞didas y, por tanto, a una mayor decepci髇, y a la ruina.

Para comprender la complejidad de la maquinaria que est detr醩 del 'bitcoin' hay que remontarse a su origen. Fue en 2008 cuando esta moneda virtual comenz a ser aceptada en algunas tiendas. La operativa era sencilla: el usuario recargaba un monedero virtual con el dinero que quer韆 para despu閟 usarlo en sus compras, sin tener que utilizar tarjetas de cr閐ito. El 閤ito estaba asegurado: sin intermediarios de por medio -la banca y sus comisiones-, los costes se reduc韆n. 獷l problema es que ahora no es un m閠odo de pago seguro ni sencillo, explica Pablo Fern醤dez Burgue駉, profesor del programa de Innovaci髇 y Tecnolog韆 Financiera del IEB. 獺oy en d韆 no tiene sentido usarlo por las altas comisiones que cobran los intermediarios, indica.

La criptomoneda por excelencia (tambi閚 hay otras como 'ethereum', 'ripple' o 'dash') ha pasado a convertirse en un 玽ector especulativo, un derecho de compra a un precio que esperas vender con muchas ganancias, explica Fern醤dez Burgue駉, tambi閚 cofundador de Nevtrace.

Pero no es tan f醕il obtener plusval韆s reales con la operativa del 'bitcoin'. Solo puede parecer que esas ganancias est醤 ah, pero nada m醩. Entrar en este mercado resulta r醦ido y atractivo, pero salir es complejo. El dinero te髍icamente ganado se ha esfumado en casos de p閞didas de claves de acceso, cierre repentino de portales, ataques de 'web' dedicadas a la intermediaci髇... 玃uedes perderlo todo porque al adentrarte en ellos cedes la capacidad de gestionarlos, no tanto porque su cotizaci髇 caiga, aclara Albert Enguix, experto de la firma GVC Gaesco.

Por no hablar de la complejidad a la hora de materializar esas plusval韆s latentes. El ingreso del dinero en una cuenta casi se puede dar por descartado porque los tenedores de esas monedas no se lo van a poner nada f醕il. A pesar de sus llamativas ganancias, a鷑 nadie ha salido a la luz, dinero en mano, demostrando la virtuosidad de este sistema para ganar miles de euros. Los hermanos estadounidense Winklevoss, enemigos del fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, invirtieron en 'bitcoin' en 2009 cuando apenas val韆 unos cientos de euros y ahora acumular韆n miles de millones que no han visto en sus bolsillos.

Porque el 'bitcoin' no est respaldado por ning鷑 banco central ni Estado, ni se encuentra regulado. Aunque estas caracter韘ticas ligadas al concepto de libertad lo pueden convertir en un bien muy atractivo para determinados perfiles sociales son las que posibilitan el fraude millonario. No ocurre como con el euro o el d髄ar, que se pueden imprimir hasta generar los necesarios.

China, la tienda

Las monedas virtuales son finitas. Por ejemplo, solo hay 16 millones de 'bitcoin' en el mundo y se espera alcanzar los 21 millones a medio plazo. 玒 lo peor es que est醤 en muy pocas manos, indica Albert Enguix. Los c醠culos m醩 optimistas revelan que tan solo 1.000 personas en todo el mundo controlan un 40% de este mercado. Son los denominados 'ballenas' -otro concepto ligado a esta moda-, esto es, grandes propietarios de 'bitcoin' como Bulgaria. Este Estado acumula 210.000 unidades, unos 3.500 millones de euros que obtendr韆 si los hiciera efectivo... si pudiera.

En el complejo argot de las criptomonedas, quienes se dedican a gestionarlas son los 'mineros', verdaderos expertos inform醫icos 玵ue son los que tienen el poder de crear m醩 'bitcoin', explica Enguix, y as controlar la oferta para una elevada demanda. 獿a mayor韆 de esos mineros est醤 ubicados en China, advierte este analista.

Las se馻les de alarma son constantes desde los propios reguladores -la CNMV ha recogido la advertencia del supervisor burs醫il franc閟 alertando de sus riesgos- hasta la banca -Deutsche Bank ha apuntado que 玴odr韆 valer cero en pocos segundos- pasando por todo tipo de expertos. 獿os inversores deben ser conscientes de que las no tienen valor intr韓seco, se馻lan desde Alllianz Global Investors. Su frecuente comparaci髇 con el oro como activo refugio al que hist髍icamente se acude para protegerse frente al mercado 玡s poco convincente, indican desde esta firma.

Pero muchos ciudadanos siguen ajenos a estas advertencias y solo tienen ojos para un gr醘ico como el del 'bictoin', con continuos repuntes y ni una sola ca韉a, pero llamado a explotar y salpicar con sus consecuencia cualquiera de estos d韆s.

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