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análisis

¿Está justificado tanto miedo en las bolsas?

Finanzas.com

Las bolsas vivieron ayer otra jornada negra, con caídas superiores al 3% para el Ibex 35, que profundiza en sus mínimos de 2013. El mercado está cogido con alfileres y es incapaz de sostener los rebotes. Hay miedo ahí fuera a los bancos, al desplome del petróleo o a lo que venga de China, que bien podría ser otra drástica devaluación del yuan. La cuestión es si tanto miedo está justificado o estamos ante una reacción por exceso de las bolsas.

Dicen los analistas de Lombard Odier que "los últimos temores del mercado todavía no han socavado los fundamentales". Estos temores, en su opinión, han sido impulsados te por un "potencial declive brusco de la economía china y las implicaciones asociadas a la caída de los precios del petróleo". Por si faltaba algo, en esta última semana las preocupaciones han cambiado y ahora se orientan hacia el endurecimiento de las condiciones en EEUU. y las debilidades potenciales de los bancos europeos.

¿Recesión en Estados Unidos?

En cuanto al endurecimiento de las condiciones en los EEUU (mayores diferenciales de crédito), puede empezar a afectar al sector de servicios y al consumidor que, hasta ahora, han sido los principales pilares que sostenían la economía de Estados Unidos. El índice no manufacturero ISM, que para enero fue más suave de lo esperado, podría haber sido uno de los desencadenantes del nerviosismo de los mercados. Dicho esto, el índice se sitúa en 53,5 - un nivel que indica una clara expansión.

Lo que si tiene claro en Lombard Odier es que hay dos razones por las que no se ven signos de recesión. 

1.- En primer lugar, la primera subida de tipos, que ha sido solo del 0,125% a 0,375%.y permanece en un territorio de casi cero. Para estos analistas, "aunque la Reserva Federal no sea tan acomodaticia como hasta hace poco, la política monetaria está lejos de ser restrictiva". Su argumento pasa por señalar que los mercados a la baja más severos se asocian generalmente con una curva de rendimiento invertida, la cual lleva a una recesión económica. Pero este no es el caso ahora mismo. Además, "las tasas de crecimiento agregado del dinero siguen siendo sanas y lo que es más importante, los préstamos bancarios se están expandiendo a un 8,4% anual, impulsados por una aceleración en todas las principales categorías de préstamos, incluyendo las hipotecas residenciales", apuntan.

2.-  Beneficios para los consumidores. Por otro lado, qué pasa si la gente tiene más dinero en el bolsillo. Los analistas de Lombard Odier se hacen esta pregunta y concluyen que si los fabricantes en EEUU continúan luchando contra la fortaleza del dólar y los precios más bajos de la energía, los consumidores aún deberían ser capaces de contribuir positivamente al crecimiento gracias a la caída de los precios del petróleo y el empleo robusto. Mientras que los salarios han aumentado ligeramente, la creación de empleo sigue siendo dinámica, "lo cual es bastante impresionante en una economía con una tasa de desempleo por debajo del 5%", explican los expertos. 

3.- Resultados empresariales: Respecto a la temporada de resultados en Wall Street, las cifras que han presentado las compañías americanas no han sido malas. Con el 68% de resultados publicados, por cada empresa que ha presentado peores resultados que los esperados, 3,5 los han presentado mejores. En EEUU, "las ventas han evolucionado según lo previsto, mientras que los beneficios mucho mejor", dice Jaume Puig, director general de GVC Gaesco, 

¿Qué pasa con los bancos?

Otro punto negro en los mercados es la situación de los bancos, cuyo sectorial europeo pierde casi un 30% en lo que llevamos de año. Dicen en Lombard Odier que sus fundamentales, potencialmente, podrían "ser más débiles de lo estimado". ES cierto que se han reforzado desde la crisis bancaria, en liquidez y financiación. Y luego está el BCE dispuesto a dar apoyo. "No nos sorprendería que el BCE hiciera declaraciones en un futuro cercano, con anterioridad a otras medidas en marzo, encaminadas a estabilizar la situación", dicen en Lombard Odier. Estos expertos opinan que la situación de los bancos  "no es tan grave como los mercados parecen pensar". Los miedos irracionales pueden estar ganando terreno, "pero con el tiempo y una sólida evidencia en contra se debería calmar la situación", apuntan. 

Un punto caliente es la situación de Deutsche Bank, en el foco de los inversores. Desde comienzos de año, sus títulos bajan en bolsa alrededor del 40% y sufren la desconfianza del mercado. El gigante alemán ha perdido 6.800 millones de euros desde 2015, sus primeros números rojos desde 2008, entre rumores, que ha tenido que desmentir, sobre la potencia de su capacidad de repago de la deuda.

A este respecto, el recelo existe aunque algunos expertos como Jaume Puig quitan hierro al asunto: "Recibimos la información de nuestros brokers alemanes que los vendedores de Deutsche Bank son básicamente los Hedge Funds anglosajones que pretenden provocar una ampliación de capital para, por supuesto, participar en ella recomprando en la ampliación las ventas en corto que han generado", apunta. 

¿Y con China y el petróleo?

En cuanto a China y la caída de los precios del petróleo, "los temores que han dominado los últimos meses, parecen finalmente haber disminuido", recuerdan en Lombard Odier. En China, los inversores se han dado cuenta de tres cosas fundamentales: el país no tiene la intención de devaluar fuertemente su moneda; todavía tiene capacidad para apoyar su economía y compensar las salidas de capital; y no se dirige hacia un aterrizaje forzoso en los próximos meses. El rebote más reciente en el PMI de servicios de 50,2 en diciembre a 52,4 en enero sigue apoyando esta opinión.

Los precios del petróleo "deberían permanecer bajos" - y volátiles - por algún tiempo durante el largo y laborioso proceso de reequilibrio. Aun así, los expertos de Lombard Odier indican que "parece que han tocado fondo". A pesar de que algunos de los efectos negativos sobre los productores de materias primas todavía tienen que materializarse, llegados a este punto "deberíamos poder dar por sentado que la mayor parte del daño ya se ha hecho", recalcan.

Por otra parte, estos mismos expertos recuerdan que "los precios más bajos del petróleo son un factor positivo neto para la economía mundial y, a diferencia de los negativos, muchos de los beneficios están aún por llegar". El petróleo barato estimula el consumo a través de un mayor poder adquisitivo, reduce déficits externos y limita la inflación general, lo que permite a los bancos centrales mantener sus posturas muy acomodaticias. Por todo ello, estamos convencidos de que un shock de oferta positivo no debería conducir a una recesión.

¿Qué hacemos a corto plazo?

Finalmente, en Lomabar Odier sugieren tener paciencia con los mercados a corto plazo. Los riesgos a la baja han aumentado, según reconocen estos expertos, tras la subida de tipos en Estados Unidos y las dudas sobre los bancos europeos; pero "la situación macroeconómica no ha cambiado drásticamente". En su opinión, "el sector servicios de Estados Unidos sigue siendo bastante robusto, China todavía está gestionando su transición económica sin colapsarse y, finalmente, la caída de los precios del petróleo sigue siendo un factor positivo neto para las economías a nivel mundial". 

Además, como ya empiezan a señalar algunos analistas, está lo que tenga que decir el Banco Central Europeo, quien probablemente actuará en la reunión del próximo 10 de marzo. Debido a estas expectativas, "los mercados pueden experimentar un rebote" de cara a la cita del BCE, según apuntan en Renta 4. Se espera que apliquen nuevos estímulos ante una inflación que se mantiene muy por debajo del objetivo del 2%.

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