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Estrategias empresariales

Fíjese en las pistas que deja la autocartera

Enero ha comenzado con numerosas ventas de acciones propias en las compañías del Ibex-35.

Signo de poder empresarial, la autocartera o compra de acciones propias es uno de los instrumentos que utilizan las entidades con unos intereses muy particulares, que en muchas ocasiones pasan desapercibidos en el mercado. Aunque el tema está regulado y el poder que da a la empresa es limitado, es un dato importante para que los pequeños accionistas puedan analizar en profundidad determinadas estrategias empresariales. Sobre todo, cuando se aprecian fuertes movimientos en una misma dirección.

En lo que va de año, dentro del Ibex-35, once compañías han hecho uso de su autocartera. En nueve de los casos han optado por bajarla, mientras que sólo dos han decidido incrementarla (Abengoa e Iberdrola), aunque de forma poco significativa. En principio, estas actuaciones no deben preocupar al inversor. Más bien al contrario. Jesús de Blas, analista de Crédit Agricole Mercagentes, opina que en algunos casos, si las empresas compran autocartera, puede ser una pista con la que tratan de trasladar la idea de que sus títulos están infravalorados. «En otras ocasiones, la autocartera se utiliza premeditadamente para amortizar, generar valor y dejar menos acciones en circulación. Sin embargo, también hay que tener en cuenta que numerosas compañías realizan una operativa puramente financiera con la autocartera que no da ningún tipo de pistas al inversor sobre por dónde puede ir la evolución bursátil», apunta de Blas. Lo que está claro es que detrás de la autocartera hay un sinfín de posibles estrategias que conviene conocer. 

Momento de ventas

El inicio del año ha sido rico en operaciones de autocartera. Ante las fuertes subidas de las que ha disfrutado la bolsa en las primeras semanas del ejercicio, compañías como Abertis, ACS o Abengoa han aprovechado para reducir parte de sus acciones propias. Uno de los casos que puede llamar más la atención es el de Abertis, que redujo su autocartera del 9,995 por ciento del capital al 0,819 por ciento el pasado 30 de enero, según datos de la CNMV. No obstante, no se trata de un movimiento de venta de acciones en el mercado. Según confirman desde la propia empresa, la reducción de autocartera responde al intercambio de participaciones pactado con OHL, fruto del acuerdo al que llegaron tras la compra de un 60 por ciento de OHL Brasil por parte de Abertis. 

Otra de las ventas más destacadas ha sido la de ACS, que ha reducido su autocartera del 6,41 por ciento (a 20 de noviembre de 2012) al 0,197 por ciento (a 1 de febrero de este año). En el periodo mencionado, sus títulos han subido un 8,87 por ciento. La constructora ha anunciado la venta de su autocartera por un importe total de 360,16 millones de euros. En este caso, la estrategia va más orientada a la ordenación de su balance y a lograr el objetivo de reducir deuda. Jesús de Blas recuerda en este sentido, que tras de la autocartera puede hacer operaciones especiales, como la mencionada de Abertis, o el uso de instrumentos derivados. «No siempre tienen que ser ventas o compras directas en el mercado. En estos casos, este tipo de estrategias que responden a criterios puramente de gestión financiera no aportan ningún tipo de valor al pequeño inversor», apunta.

El sector bancario, por su parte, se ha sumado en conjunto a la venta de autocartera en las primeras semanas del año. Nicolás López, director de análisis de MG Valores, estima que en el caso de los bancos puede pensarse que han optado por las ventas para beneficiarse de las fulgurantes subidas que han vivido sus títulos. BBVA, Santander, Sabadell, Popular, Bankinter y CaixaBank han optado por deshacerse de acciones propias en los primeros días del ejercicio. El caso más distinguido ha sido el de Santander, que ha reducido el peso del 1,986 por ciento al 0,719 por ciento. Además, López intuye que la banca ha querido anticiparse a la previsible vuelta de los cortos, pensando en un posible desplome posterior, como así ha sucedido.

Quien compra

Vender autocartera es la práctica más llamativa de los últimos meses. Pero no la única. Algunas empresas, por contra, están comprando títulos propios, una estrategia que puede perseguir dar confianza a los inversores. En lo que va de año, Abengoa e Iberdrola han optado por esta práctica (ver gráfico adjunto). El año pasado el movimiento más llamativo fue el de DIA, que elevó su autocartera del 3,088 por ciento al 4,088 por ciento, según datos de la CNMV. «En ocasiones, las empresas ven que sus títulos están infravalorados y aprovechan para comprar acciones propias», comenta Nicolás López. En cualquier caso, Jesús de Blas recuerda que algunas veces las compras suelen producirse con la intención de apoyar al valor en momentos de fuertes derrumbes y para dar liquidez. 

Lo que espera

No es de extrañar, no obstante, que en los próximos días si continúan las fuertes caídas, las empresas opten por comprar autocartera para evitar desplomes en sus cotizaciones. En días negros, una compra de acciones propias puede ayudar a suavizar la caída. En la actualidad, de hecho, la posición de autocartera de las compañías del Ibex es bastante baja. La media se sitúa en el 1,22 por ciento, lo que deja entrever que tienen un margen bastante alto para incrementarla, sobre todo, si las cosas se ponen muy oscuras. El límite máximo permitido que pueden tener las compañías cotizadas en autocartera se sitúa en el 10 por ciento.

Algunas compañías como BME, Amadeus o Gas Natural no tienen nada de autocartera. En la parte contraria de la tabla se coloca FCC, con un 9,973 por ciento de acciones propias.

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