publicidad
26 de Mayo, 06:13 am

Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

escalada de la prima de riesgo

¿Son realmente un éxito las subastas del Tesoro?

Cristina Casillas

El Tesoro público, que afrontaba vencimientos de 30.000 millones de euros en octubre, ha logrado salvar la bola de match point gracias a la demanda nacional

El Tesoro Público ha logrado cubrir los 30.000 millones de euros que vencían en octubre, el mes de mayores vencimientos de todo el año, con la calificación de la deuda española a un paso del bono basura por Standard and Poor´s, y pagando un menor interés. El paraguas del Banco Central Europeo aguanta de momento el chaparrón, pero el repunte de la prima de riesgo por encima de los 400 puntos indica que no por mucho tiempo.

El martes, tras la subasta del Tesoro, donde colocó letras por 3.528 millones de euros, con los intereses estables volvieron a saltar todas las alarmas, cuando la prima de riesgo comenzó a repuntar hasta rebasar el nivel de los 400 puntos. La subasta estuvo sostenida, principalmente por la demanda nacional, lo que es tendencia desde hace unos meses y que coincide con el deterioro del apetitivo inversor de los extranjeros por la deuda nacional.

Y es que las entidades financieras del país se convirtieron en agosto en el principal inversor en deuda soberana española, con 195.203 millones de euros lo que supone el 34,07% de los títulos, según los datos del Tesoro Público. Mientras tanto, los inversores extranjeros han reducido su exposición a España hasta 191.836 millones, el 33,94% del total. Esta situación no se daba desde 2003.

Javier Flores, analista de Asinver, cree que realmente solo ha sido positiva la subasta del 18 de octubre, cuando el Tesoro colocó 4.610 millones de euros en bonos y obligaciones. En parte, porque un día antes Moody´s decidió mantener la calificación de España en Baa3 al considerar que la petición de rescate era inminente.

En la subasta del día siguiente, destaca Flores, "sí que hubo compradores extranjeros con cantidades importantes". Asimismo, el analista destaca que los inversores no nacionales han invertido su táctica, con un claro componente especulativo: la compra de deuda a corto plazo, principalmente bonos, en detrimento de la de largo plazo, ya que la primera se la puede vender al BCE dentro de su programa OMT. "La cuestión de la deuda soberana en manos de la banca española crea una relación insana entre Estado y banca".

La analista de SelfBank, Victoria Torre, cree que la subasta del martes no fue en absoluto un éxito en cuanto a la rentabilidad de las letras a tres meses, que repuntó ligeramente.

Por su parte, José Luis Martínez, estratega de Citi en España, comenta que "ha mejorado de forma reciente con mayor interés de inversores de fuera, pero que son los inversores nacionales los que soportan fundamentalmente las subastas".
.
En su opinión, esto genera inquietud aunque quizás no se haya pensado mucho y cree la cuestión clave es si la economía española genera suficiente ahorro para cubrir la necesidad de fondos del sector público.

Martínez también hace hincapié en dos claves la primera si hay suficiente ahorro para cubrir las necesidades de financiación del sector privado, que obviamente la respuesta es no y si van a renovar los inversores internacionales su posición en deuda pública y privada.

Hasta la fecha, se han colocado 81.653 millones de euros en deuda a medio y largo plazo dentro del programa de financiación regular, lo que supone el 95,1 % de la previsión para todo el año.

Daniel Pingarrón, analista de IG, reconoce que no es muy buena noticia que los poseedores de la deuda nacional esté en manos de bancos nacionales. Sin embargo, también cree esperanzador que gracias a la puesta en marcha del OMT por parte del BCE y a los adelantos que hizo Draghi en junio se ha mejorado el apetito por el Reino de España de inversores no nacionales en agosto y septiembre.

Esta desconfianza viene sustentada además en las sucesivas rebajas de calificación por parte de las agencias de rating. Así, en los primeros ocho meses de año los inversores extranjeros han comprado un 31,8% menos de deuda española que en 2011, lo que supone un descenso de 89.603 millones. Se trata de la segunda vez, de manera consecutiva, desde el inicio de la crisis, que la deuda en manos extranjera cae por debajo de los 200.000 millones.

Por el contrario, la banca española ha incrementado sus compras de deuda del país en 100.825 millones de euros, un 106,84%.

Para Nuria Álvarez, de Renta 4, cree que lo más destacable es que el Tesoro está aumentando las emisiones a muy corto plazo, lo que aumentará los vencimientos previstos, retrasando el problema. "Lo importante es que el Tesoro siga colocando sus subastas y bajando la rentabilidad y que el mercado mejore la percepción de riesgo de España".

Torre destaca que, en caso de una hipotética quita, la dependencia de los bancos y del sistema financiero soportando la deuda haría que fueran éstos lo más perjudicados.

Consecuencias y ¿el rescate como solución?

De prolongarse esta tendencia podría tener consecuencias perniciosas para la economía.

Flores cree que hay tres consecuencias de prolongarse la situación. "En primer lugar el Estado canibaliza el crédito, que debería llegar a la economía real, pero los bancos españoles destinan los recursos para comprar deuda española. En segundo lugar, la banca está comprando deuda que está a un escalón del bono basura, lo que implicará un problema de solvencia a largo plazo y, por último, endeudamiento del Estado que mantiene a los bancos que, a su vez, sostienen la deuda nacional".

Y es que al mercado se le está acabando la paciencia. Si el relajamiento de la prima de riesgo vino por las perspectivas de un rescate inminente, su retraso ya está haciendo repuntar el riesgo país.

Para ello, desde Citi reclama que se eliminen las incertidumbres a futuro. "Creo que pedir asistencia financiera, creo que buscar un acuerdo político y mejorar la comunicación para explicar mejor la importancia de los ajustes a nivel interno, son los retos de las autoridades españolas en este momento", sentencia Martínez.

Para Pingarrón, si finalmente el Gobierno pide el rescate se incentivará el apetito por la deuda española porque, por un lado, subirá el precio de los bonos y bajará la rentabilidad y, por otro, los inversores cuentan con un comprador de deuda que es el BCE. En este sentido, el rescate es la mejor opción a pesar del coste político que conlleva porque el FMI será el evaluador y ya ha señalado la necesidad de disminuir el ritmo de ajustes en los países periféricos.

Para Flores la solución pasa por liquidar los bancos no rentables y que el Estado recorte en gasto público.

envíar consulta

ENVÍA TU CONSULTA

Consultorio de Análisis Técnico
Envía tus consultas a Josep Codina. Las preguntas seleccionadas serán respondidas durante el fin de semana realiza tu consulta
publicidad
publicidad
publicidad