El bajo coste vuela más alto
Las aerolíneas de bajo coste están ganando la batalla a las tradicionales en el aire y en la bolsa. Según los últimos datos del Ministerio de Industria, el 60% de los viajeros que llegaron a España en agosto lo hicieron a través de una aerolínea de bajo coste. El resto optaron por las compañías aéreas de siempre. El triunfo también se refleja en bolsa y, por lo general, todos los grupos aéreos de bajo coste registran mayores revalorizaciones que las compañías tradicionales.
Eso sí, nadie niega el mérito del sector. En un contexto tan incierto como el actual, la mayor parte de las aerolíneas cotizadas en el Viejo Continente registran ascensos en lo que llevamos de año. Hasta las españolas. IAG se revaloriza un 6,51%. Y su filial «low-cost», Vueling, se anota un 29,9% en este mismo periodo.
El sector cuenta con la simpatía de los analistas. Sin embargo, algunos empiezan a llamar a la cautela. Las últimas presentaciones de resultados y las malas perspectivas económicas a nivel global, amenazan con recortar el vuelo de algunos valores y animan a mostrar una actitud más selectiva con el sector.
Menos crecimiento
El pasado 24 de septiembre, Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional, anunció una rebaja de las perspectivas de crecimiento mundial. En este momento, el FMI espera que el PIB mundial crezca un 3,5% este año y un 3,9 en 2013. «La industria aérea depende mucho de este indicador y las malas noticias en este sentido, también lo son para el sector. Especialmente, para las compañías tradicionales», considera Iván San Félix, analista de Renta 4.
Además, los últimos resultados presentados han mostrado una generalizada caída de beneficios para casi todas las aerolíneas europeas. Una tendencia que podría continuar. «Creemos que la industria de aerolíneas europeas seguirá registrando pérdidas. Los principales motivos será un fortalecimiento del precio del crudo, debilidad del transporte aéreo, la subida del dólar y un peor comportamiento del tráfico «premium» están detrás de una caída en sus ganancias», explica Andrew Light, experto de Citi.
«Low-cost», ganador de la recesión
En un contexto así, los expertos del banco norteamericano lo tienen claro: «Easyjet y Ryanair ya han probado ser ganadores de la recesión». La «low-cost» británica se revaloriza un 51% desde septiembre de 2008, mientras que la aerolínea irlandesa asciende cerca de un 37%. Su evolución en 2012 tampoco decepciona. Al igual que Vueling, las dos superan en bolsa a las aerolíneas tradicionales. «Esperamos que esta tendencia continúe en un contexto de incertidumbre macroeconómica», afirma Light. Entre las compañías de bajo coste, Ryanair es una de las que mejores perspectivas presenta.
Pero también hay amenazas. La principal, la subida de las tasas aeroportuarias. Con sus bajos márgenes, lidiar con estas medidas resulta más complejo. Y en España podría aprobarse un nuevo ascenso de este impuesto en los Presupuestos Generales del Estado para 2013 (al cierre de esta edición aún no se habían presentado). Se trataría de la segunda del año y en Renta 4 creen que sólo hay una manera de evitar un deterioro de las cuentas con ello: subir tarifas.
Vueling lo hizo con la anterior subida de tasas y podría volver a hacerlo, si hubiera un nuevo ascenso. Con todo, la medida no parece haber repercutido demasiado en su cotización. Además, desde Renta 4 recuerdan que las tasas se aplicarán sobre todas las aerolíneas, por lo que la subida de precios será generalizada. El valor gusta a los analistas. Aunque una de las «low-cost» favoritas de los expertos es la británica Easyjet. Eso sí, no olvide que invertir en ella supone asumir un riesgo más: el de la divisa. Su valor cotiza en libras.
IAG, la más rezagada
En el mundo de las aerolíneas tradicionales, las cosas tampoco han ido mal durante 2012. Los ascensos superan el 20 por ciento en la mayoría de los casos, salvo con IAG. La aerolínea resultante de la fusión entre Iberia y British Airways sólo se revaloriza cerca de un seis por ciento en lo que llevamos de año.
El grupo sufre un conflicto laboral desde la creación de Iberia Express. «Está en una situación peculiar, a la espera de que se conozca el laudo final sobre Iberia Express durante la primera quincena de octubre. No obstante, la compañía ya ha asegurado que está preparando un plan de contingencia para hacer frente a un fallo desfavorable», explica San Félix. Para este analista, un inversor conservador, de momento, debería mantenerse fuera del valor. También hay expertos que siguen de cerca los movimientos corporativos en Estados Unidos, que podrían dar al traste con su acuerdo comercial con American Airlines. Sin embargo, la mayoría de los expertos de consenso de Bloomberg aconseja comprar. Al fin y al cabo, San Félix reconoce que el negocio de British Airways funciona bastante bien.
¿Y cuál es la favorita entre las aerolíneas tradicionales? Para los expertos de Citi, Lufthansa. Reconocen que hay riesgos a corto y medio plazo, pero creen que la valoración es atractiva. Además, la posibilidad de que el precio del crudo se estabilice (véase página 18) siempre juega a favor del balance de estos grupos aéreos.