El euro se escurre por el sumidero de España
La moneda europea sufre un fuerte desgaste ante la avalancha de malas noticias que asolan a Europa. Los expertos auguran un mayor deterioro aunque destacan que existe un soporte crucial en los 1,18 dólares, el anterior mínimo que tocó la divisa única desp
Malos tiempos para la moneda única. La multiplicación de las apuestas por la desintegración de la zona euro han situado a la divisa en el ojo del huracán, ante la crisis que sufren los países de su periferia. En las últimas semanas, los problemas de España han desgastado la cotización, situándola en 1,20 dólares. Lejos queda el nivel de 1,59 que llegó a tocar en abril de 2008, antes de que se desencadenara la mayor recesión vivida por Occidente desde el crack del 29. Los analistas prevén mayor presión bajista, pero sitúan un soporte importante en los 1,18 dólares, el anterior mínimo que tocó en 2010 después de que Grecia fuera rescatada.
Precisamente, la posibilidad de una salida de Grecia de la zona euro, unida a las tensiones en España e Italia, la debilidad del crecimiento de la región y la aversión al riesgo son los factores que están presionando a la divisa, según José Luis Martínez, estratega jefe de Citi.
Además, las esperanzas sobre una nueva inyección de liquidez por parte de la Reserva Federal en Estados Unidos han perdido influencia como factor de apoyo, a medida que la situación española sufría un mayor deterioro, apunta Miguel Ángel Rodríguez, analista de XTB.
Rodríguez reconoce que la FED es "de gatillo fácil" y se han publicado datos decepcionantes sobre la economía estadounidense, pero aún así ve "lejana" la posibilidad de un QE3 porque actualmente está en vigor otra medida de política no convencional, la 'operación twist'.
La cosa cambiaría "si la situación empeorase en términos globales y Europa terminase por afectar a Estados Unidos" pero, ni aún así, se produciría una gran recuperación del euro.
"Las medidas de expansión presionan a la baja al dólar porque hacen caer los tipos de interés de los bonos a largo plazo de Estados Unidos. Pero el 10 años está ya a mínimos históricos. En ese sentido, un QE3 podría producir muy poco efecto extra respecto a la bajada del dólar. Aunque favoreciera un cierto repunte, la tendencia final seguirá siendo en contra del euro, que está en una situación mucho peor que el billete verde", analiza este experto.
Respecto a la recuperación vivida ayer, coincidiendo con unas declaraciones del BCE a favor de que el fondo de rescate compre deuda soberana, el analista técnico de Finanzas.com, Josep Codina, cree que se trata de una mera corrección tras la sobreventa acumulada en las jornadas precedentes. En todo caso, opina que "la situación está muy débil" y sitúa en los 1,1800 dólares el siguiente objetivo, de perderse la marca de los 1,2000.
"Estamos haciendo una corrección para luego seguir cayendo", coincide Rodríguez, quien no obstante augura que el movimiento a la baja va a ir ralentizándose pues los actores del mercado que tenían euros ya se han deshecho de ellos. En ese sentido, la presión bajista podría venir de la mano de los bancos europeos, al optar por otras monedas para compensar el recorte que ha asestado el Banco Central Europeo a la tasa con que remunera los depósitos que las entidades realizan en el emisor.
En ese sentido, augura un movimiento más lateral camino de los 1,15, con un soporte muy importante en los 1,18, el mínimo que marcó después del rescate de Grecia.
También desde Citi apuntan hacia un abanico entre los 1,10-1,15 a finales de verano, antes de volver a rebotar hacia el nivel de los 1,20.
En este contexto, desde Abante Asesores advierten de que "a estos niveles, el euro está cotizando una situación de pánico y el cruce no es una apuesta tan clara", según cuenta Ángel Olea. "Desde el año pasado, nosotros habíamos ido cogiendo dólar frente al euro, pero a estos niveles estamos deshaciendo la posición. La valoración que teníamos del dólar es que estaba barato, pero ya no", apunta el experto.