¿Por qué Bankia está dando tantas largas con su oferta de canje de preferentes?
Hoy, estos títulos valen un 74% menos que cuando se emitieron
En torno a 100.000 clientes de Bankia están en vilo. Todos ellos contrataron participaciones preferentes de Caja Madrid en 2009. Y desde hace más de un mes tachan cada día que pasa del calendario esperando una oferta que les permita respirar algo más tranquilos y, conocer a ciencia cierta qué perdida deberán asumir y qué nuevo rumbo tomará su dinero.
José Ignacio Goirigolzarri, actual presidente de la entidad, anunció en su primera comparecencia pública tras acceder al cargo (el pasado 12 de mayo) que una de sus prioridades era buscar una salida para los partícipes de preferentes. Su idea era presentar la solución oficial antes de fin de junio, pero continúan pasando los días y las semanas sin que la propuesta vea la luz. ¿Por qué?
La solicitud del "rescate" tiene la clave de todo. Los 19.000 millones de euros que ha pedido la entidad para afrontar su saneamiento le han hecho perder gran parte de su poder de negociación comercial. Como admiten desde el propio banco, "ahora las decisiones ya no las podemos tomar nosotros solos". "Tenemos que contar con los organismos reguladores españoles y europeos", comentan desde Bankia. Javier Flores, director de análisis de Asinver, asegura que las negociaciones se están prolongando más de lo previsto por la falta de acuerdo entre las partes.
Y es que las cosas se han complicado bastante, porque las buenas ideas de Goirigolzarri, partidario de hacer una oferta benévola a los clientes, para que no se vayan y, además, no eleven la litigiosidad sobre el banco, chocan con Bruselas. Los socios comunitarios (que son los que van a extender el cheque de hasta 19.000 euros de liquidez) tienen claro que las preferentes deben canjearse por su valor actual de mercado y no por su valor de emisión, algo que entraba dentro de los planes de Goirigolzarri. Desde la propia Comisión Europea comunicaron hace sólo unos días que los titulares de preferentes de bancos nacionalizados deberán asumir una quita. Y desde el propio Gobierno, el ministro de economía, Luis de Guindos, confirmó ayer que así deberá cumplirlo Bankia y otras entidades como Novagalicia Banco.
Siguiendo el criterio europeo, el cliente tendría razones más que de sobra para sentirse plenamente decepcionado. Según datos de Bloomberg, las preferentes de Caja Madrid de su emisión de 2009 (con la que captó 3.000 millones de euros) valen menos de un tercio (concretamente un 26%). Es decir, que un inversor que depositó 50.000 euros en el producto tendría hoy, según esta valoración, en torno a 13.000 euros. Las pérdidas latentes del producto alcanzan el 74%. En mayo, su valor rondaba el 53%, sin embargo en las últimas semanas (sobre todo ante los rumores que apuntaban a una posible liquidación de la empresa), las preferentes han caído en picado, hasta marcar su precio mínimo histórico, del 26% sobre su valor nominal. A esto hay que sumar que los inversores ya han dejado de cobrar el cupón pactado del 7% anual, puesto que la entidad presentó pérdidas en su ejercicio 2011 (en el folleto del producto se contemplaba la suspensión del pago de la rentabilidad pactada en caso de que el banco entrara en números rojos).
La oferta que no llega
La oferta ideal del presidente de la entidad es canjear las preferentes por un depósito a plazo fijo. Sin embargo, el criterio de Bruselas (que es el que tiene más posibilidades de salir adelante) es que dada la situación actual y puesto que se trata de un producto híbrido de alto riesgo, financieramente lo más adecuado es canjearlo por capital, es decir por acciones, deuda subordinada o bonos, pero no por un depósito, que computa como pasivo bancario. Alberto Matellán, director de análisis y macroeconomía de Inverseguros, cree que, desde el punto de vista puramente económico, lo más lógico es que finalmente la empresa plantee un canje por acciones.
Desde la propia Bankia siguen manteniendo que la idea de su presidente actual es luchar y negociar porque la solución final sea favorable al cliente. Si saliera adelante el cambio de preferentes por depósitos, Goirigolzarri se apuntaría un importante punto a su favor. Con ello, no sólo demostraría su capacidad de negociación con Europa, sino su credibilidad ante la clientela. Algunos inversores, de hecho, han recibido propuestas "extraoficiales" sobre la posibilidad de canjear por un depósito, asumiendo una pérdida del 35 por ciento de su inversión.
Pero los analistas en el mercado ven poco probable que las intenciones de Goirigolzarri lleguen a buen puerto. "El cliente tiene que asimilar que deberá asumir importantes pérdidas con este producto", opina Javier Flores. Y los números rojos no sólo vendrían por la devaluación de las propias preferentes. Si se canjean por acciones, que es lo más probable, el inversor debe tener claro que entraría a formar parte de un "club" que cotiza claramente a la baja. Desde que dio su salto al parqué, el banco ha perdido cerca de un 84% de su valor. Pero lo más probable es que todavía no haya marcado su suelo.