Dividendo: ¿Qué compañías podrán mantenerlo?
Una banca bajo rescate, un sector eléctrico a la espera de una regulación más estricta y la maltrecha economía española están poniendo en duda la retribución al accionista de numerosas empresas del Ibex
Una banca bajo rescate, un sector eléctrico a la espera de una regulación más estricta y la maltrecha economía española están poniendo en duda la retribución al accionista de numerosas empresas del Ibex. Los expertos esperan rebajas y hasta supresiones, pero creen que algunas compañías podrán superar los obstáculos.
El dividendo va a decrecer». Así de franco se mostró Antonio Brufau, presidente de Repsol, durante la presentación del último plan estratégico de Repsol. Pocas veces se puede escuchar a un alto directivo hablar tan claramente sobre la política de remuneración al accionista de su compañía. Sin embargo, los tiempos son demasiado complicados como para negar algunas realidades. Y muchos expertos coinciden en que los dividendos, en este momento, están bajo amenaza.
«Hay riesgos que van a presionar claramente a la baja», asegura Iván San Félix, de Renta 4. «Hay grandes dudas con el crecimiento económico en España; la banca está a la espera de nuevas medidas que podrán condicionar sus dividendos; sigue habiendo problemas de liquidez y los mercados ya no valoran tanto a las compañías con elevadas rentabilidades por dividendo», explica este experto. También hay analistas que creen que posibles cambios fiscales en el impuesto de sociedades pueden pesar a la baja en las políticas de remuneración al accionista. Eso por no hablar de medidas como la que podría tomar Francia este verano, con más tasas sobre los dividendos.
Y es que las circunstancias han cambiado mucho. Es cierto que durante el primer trimestre de este año las compañías cotizadas han repartido en su conjunto 4.843 millones de euros, un 10 por ciento más que durante el mismo periodo de 2011. Pero hay otra manera de ver esta cifra, ya que sólo 3.490 millones se repartieron en efectivo. Los 1.325 millones restantes se entregaron mediante la fórmula de dividendo en acciones. Pero lo más preocupante es que el 80 por ciento de lo repartido procedió de dos de los sectores con menos visibilidad de nuestra bolsa: bancos y energéticas.
El dividendo que viene
«Hay presiones a la baja», asevera San Félix. Sin embargo, cada compañía se adaptará a los tiempos de una forma diferente. Por ejemplo, Nuria Álvarez, de Renta 4, considera que «la remuneración en acciones se extenderá todavía más en las distintas compañías y puede que algunas lo impongan como obligatorio». Un cambio importante, ya que, hasta ahora, la fórmula de «scrip dividend» (el término anglosajón con el que se conocen los dividendos en acciones) que han aplicado las compañías españolas permitía a los accionistas escoger la manera en la que percibir el dividendo.
Además, ha habido algún que otro sobresalto. Por ejemplo, Endesa y Banesto. La eléctrica suspendió su dividendo de enero por no considerarlo «prudente» en el contexto actual, mientras que el banco se vio obligado a suspender el pago de su tradicional dividendo de mayo, tras destinar buena parte de su beneficio de 2011 a provisiones. «Hasta Telefónica, que parecía intocable, ha tenido que renunciar a sus promesas», recuerda Victoria Torre, de Self Bank. Con todo, la decisión fue bien considerada. Y es que muchos analistas coinciden en lo siguiente: los mercados valoran más un balance saneado a un dividendo alto. Por tanto, conviene ser realista y esperar ajustes en los próximos meses. La clave está en apostar por los valores mejor capacitados para mantener el dividendo a largo plazo, aunque no sea tan elevado. Descubra cuáles son.
Banca. Está en el centro de todas las miradas y nadie duda de que será uno de los negocios donde se producirá buena parte del ajuste por dividendos. Desde Renta 4, Nuria Álvarez cree que el mayor riesgo está «en las entidades que reciban las ayudas europeas. Es posible que Bruselas imponga una serie de condiciones que repercutan directamente en la política de dividendos», asegura. Y en este sentido duda especialmente de Sabadell y Popular, pese a que ambas entidades han asegurado que no necesitarán fondos europeos. Los expertos de Ahorro Corporación creen que Banesto tampoco será capaz de hacer frente al dividendo con las nuevas exigencias que se avecinan. Y ninguno de los analistas consultados cree que Bankia pueda repartir dividendo en 2013. Sobre Caixabank hay discrepancias. La entidad catalana ha calculado que tendrá que acumular 2.102 millones de euros para cumplir con las exigencias de provisiones del último Real Decreto y asegura que podrá hacerlo con sus beneficios y plusvalías. Sin embargo, los expertos estarán muy pendientes de la auditoría detallada que se presentará en septiembre y que se centrará especialmente en las carteras de crédito de las entidades. Tras ellas, Álvarez cree que algunas entidades podrían establecer como obligatorio el dividendo en acciones, pero hay expertos que creen que el mercado no aceptaría de buen grado una fórmula así y que podrían optar por no repartirlo.
Menos dudas con los grandes
Santander ya reparte los cuatro pagos del año en el formato de «scrip dividend» y Botín se ha comprometido a repartir 0,60 euros por acción este año. «Aunque podría haber una leve desviación a la baja con respecto a esta promesa, no creo que sea demasiado grande. Quizás podría quedarse en los 0,58 ó 0,56 euros. También es posible que para el año que viene haya algún recorte. Al fin y al cabo, el número de acciones ha ido creciendo año a año y en octubre se producirá el canje de la emisión de 7.000 millones de euros en convertibles. Por tanto, puede haber algún recorte, pero seguirá repartiendo dividendo», explican desde Renta 4.
Energéticas. Es otro de los sectores con menor visibilidad. El gobierno todavía está por anunciar la reforma eléctrica para atajar el déficit de tarifa (a cierre de esta edición todavía no se había hecho). Sin embargo, poco a poco se han ido filtrando algunas de las medidas: céntimo verde a la gasolina y más subidas de la tarifa de último recurso (la que afecta al mayor número de consumidores). Ambas medidas son positivas para las compañías, ya que cargan a los contribuyentes con parte del coste de la reducción del déficit de tarifa. Y, de momento, los expertos ven improbable una quita. Si se hiciera, desde Renta 4 creen que la más perjudicada sería Endesa. «La compañía tiene reconocida una buena parte del déficit de tarifa y sería la que más sufriría en este sentido», afirma Natalia Aguirre. Con todo, la compañía ya ha tomado precauciones, al suspender su dividendo de enero. Desde el Sabadell apuntan que Endesa podría pagar más adelante este dividendo, siempre que mejore la situación de los mercados de deuda, pero no hay nada confirmado. No hay que olvidar que su matriz, Enel, que posee un 92 por ciento de la española, también hizo lo mismo por motivos de liquidez. Por tanto, la remuneración de Endesa para los próximos meses dependerá en buena medida de lo que decida el Gobierno y de su acceso a los mercados de deuda.
Pero hay más escenarios. Álvaro Navarro, de Intermoney, recuerda que hay otras maneras para atajar el déficit de tarifa, como un impuesto a la nuclear e hidráulica o más impuestos para todo tipo de tecnologías (cinco euros por megavatio). En el primer caso, Navarro cree que la medida afectaría más a Endesa e Iberdrola y tendría un menor impacto sobre Gas Natural. Y cree que una tasa sobre todas las tecnologías sería más beneficiosa para todo el sector, porque «se podría cargar a los consumidores en la factura». Desde Self Bank son optimistas y creen que aunque hay poca visibilidad en el sector eléctrico, «hoy por hoy no creemos que las nuevas medidas vayan a afectar al dividendo de las compañías. Con todo, de tener que elegir alguna, nos decantaríamos por Enagás y Red Eléctrica». Ambas poseen una buena caja para hacer frente a recortes adicionales en las subvenciones al transporte. Además, los últimos tambores de OPA procedentes de China han animado a ambos valores. Y con respecto a Repsol, Brufau ya aseguró que el dividendo de 1,15 euros por acción no es «sostenible», pero la compañía mantiene su compromiso de repartir dividendo.
Constructoras. Otro de los grandes sectores del Ibex golpeado por la crisis mantiene representantes en el podio de rentabilidad por dividendo. «Estas compañías tienen un problema de gestión del fondo de maniobra, pero creemos que seguirán generando beneficio y las principales compañías mantendrán los dividendos. No espero aumentos, pero sí que los mantendrán», considera Nuria Álvarez. ACS y FCC ofrecen en este momento una rentabilidad por dividendo estimada para 2012 superior al 12 por ciento. Los expertos esperan que la compañía presidida por Florentino Pérez mantenga este año lo repartido en 2011: 2,05 euros por acción. ACS abrirá el proceso de «scrip dividend» este mes y los accionistas tendrán hasta el 20 de julio para decidir cómo recibir su remuneración. Con respecto a FCC, Álvarez cree que el plan del Gobierno para pagar a los proveedores fue una buena noticia para la compañía y que será de gran ayuda para mantener la senda de los beneficios. «No creo que lo aumenten, pero no espero grandes sorpresas negativas», explica la analista.
Dividendos sostenibles
Fuera de estos sectores, los expertos siguen apostando por Telefónica. Los recortes anunciados han gustado a los analistas. «Creemos que podrá mantenerlo a los niveles actuales (1,50 euros por acción distribuido en efectivo y acciones). Aunque se redujera, seguiría siendo atractivo», aseguran desde Self Bank. Con todo, Fitch ha recomendado a Telefónica que rebaje más el dividendo para mejorar su perfil de crédito, pero cree que está mejor posicionada que sus homólogas europeas por su negocio internacional. Además, Torre considera atractivo el dividendo de BME, FCC, Enagás e Indra. Eso sí, nadie duda de que en 2013 habrá más compañías con dividendos en acciones. Para estos casos, los expertos aconsejan valorar tres puntos: la situación fiscal personal, las expectativas de la compañía en bolsa y el nivel de exposición a renta variable de la cartera.