Los expertos no tienen claro que los grandes valores del Ibex vayan a actuar como un impulso para el mercado con sus resultados del segundo trimestre
Está a punto de comenzar la campaña de presentación de resultados del segundo trimestre, periodo en el que la recesión se ha agravado en España. Pero las cuentas no sólo van a reflejar las dificultades nacionales, también el enfriamiento del crecimiento global, por lo que se verán perjudicadas las empresas con exposición al resto del mundo. «El segundo trimestre ha sido malo para todos los sectores. Será peor que el primero casi seguro», afirma Nuria Álvarez, de
Renta 4. Pero puede haber empresas que mejoren un poco, como las constructoras, por el plan de pago a proveedores; las «low cost», como
Dia;
Mediaset, por la Eurocopa; o Ebro, por la caída de las materias primas.
Pero los analistas dicen que, en general, son efectos ya conocidos, por lo que sus consecuencias en Bolsa serán reducidas. Los expertos también dicen que el centro de atención está en la macro y no en la micro, pero podemos comprobar que las cuentas sí tienen efecto en los precios, aunque sea puntual. Por su peso en el
Ibex, las que más capacidad tienen de moverlo son las grandes compañías. ¿Qué pasará con Telefónica,
Santander,
BBVA,
Iberdrola y Repsol?
Telefónica. Los últimos meses no han sido muy buenos para la operadora: presión sobre su «rating», rebaja del dividendo, reestructuración y venta de participadas... El beneficio del primer trimestre se redujo a la mitad. Y, según Guillermo Escribano, de Metagestión, el deterioro ha podido continuar en el segundo. Para Jesús de Blas, de Crédit Agricole-Mercagentes, sobre todo por su
negocio en España que, como recuerda Alfonso de Gregorio, de Gesconsult, supone un 28% de sus ingresos.
Tampoco hay que olvidar el enfriamiento de Brasil y que en el resto de sus mercados tiene mucha competencia. El consenso de Bloomberg prevé una caída interanual del beneficio, pero un aumento intertrimestral. Según Escribano, el castigo en Bolsa no debería ir mucho más allá: su cotización ha caído más que los márgenes. «Si a finales de 2011 estaba barata, ahora lo está más», asegura. Aunque prevé un retoque adicional del dividendo: podría dar la opción a cobrar en acciones el que reparte en noviembre. Así, según Roldán, los inversores se van a fijar en la evolución de su caja y su esquema de financiación, para ver si es sostenible el dividendo.
BBVA y Santander. En la foto del consenso de analistas de Bloomberg,
Santander sale mejor parado que
BBVA.
Santander sería capaz de aumentar su beneficio respecto al primer trimestre, mientras que
BBVA lo verá mermado. También la comparativa interanual sería peor para
BBVA. Álvarez dice que, en realidad, es muy difícil prever qué puede ocurrir con las cuentas de los bancos: «Todo está condicionado a las provisiones que realicen, si las acumulan en este trimestre o si las van repartiendo. El beneficio neto es una incógnita total». De Blas opina que los inversores van a centrarse en lo que hay detrás de ese número. Y no son cosas buenas: por un lado, están provisiones; por otro, la evolución de los márgenes.
En el primer trimestre, se vieron favorecidos por las inyecciones del Banco Central Europeo que invirtieron en deuda a intereses muy altos. Ahora ese efecto ha desaparecido, no hay
negocio crediticio del que sacar beneficio y los ingresos por comisiones se van a mantener planos. Todo el sector va a seguir la misma pauta, aunque Escribano cree que los grandes presentarán mejores resultados, pese a que en el primer trimestre los mejores fueron los domésticos.
Iberdrola. La estabilidad reinará en sus cuentas. Como explica Miguel Sánchez, de Inverseguros, el negocio liberalizado sufrirá descensos suaves que se verán compensados por una cierta mejora en el negocio regulado gracias a la subida de las tarifas (la que se acaba de producir sólo tendrá efecto en el tercer trimestre). De Gregorio es más pesimista: la demanda sigue cayendo en empresas y particulares y prevé un mayor efecto del decreto. Y las estadísticas no juegan a favor de Iberdrola: las decepciones se concentran en los segundos y en los cuartos trimestres. ¿Efecto en Bolsa? Sánchez aconseja «comprar» tras el fuerte castigo, aunque cree que hasta que la regulación del sector no se aclare, no se podrá decir de verdad si está barata. Para Escribano, lo importante es que, ahora que Florentino Pérez ha tirado la toalla en su lucha por hacerse con su control, la eléctrica dejará de tomar decisiones dilutivas para el accionista y luchará por mantener el dividendo y el beneficio.
Repsol. «Irá por libre», aventura Roldán. Así ocurrió en el primer trimestre, cuando su beneficio excluyendo Argentina creció un 12%. En Bolsa se disparó un 8,3%. Pero será éste, en realidad, el primer trimestre sin YPF, una participación que Repsol tendrá que provisionar. La duda está en el ritmo que imprimirá a esa provisión.
El consenso de Bloomberg sí espera un cierto deterioro de las cuentas en el segundo trimestre respecto al primero y respecto a hace un año. Pero Escribano cree que su cotización no se verá castigada tras las cuentas. Repsol ya ha caído mucho en Bolsa por la pérdida de la argentina. Pero tampoco se espera un estallido alcista. Luis Rose, de Inverseguros, afirma: «La sorpresa ya la dio el trimestre anterior». Aunque existe el riesgo de que se generen unas expectativas excesivas respecto a su
negocio sin YPF y tras las cuentas, flaquee.