El Ibex claudica y se hunde un 3% ante la fuerte presión sobre los bonos españoles
El Ibex se deja hoy un 3% y más del 5% en una semana negra. Ya está en los mismos niveles que antes de la Cumbre de la UE. Todos los avances se han perdido al ritmo de un prima de riesgo que escala hasta los 561 puntos
La bolsa española ha encajado hoy otro desplome del 3,1% que deja a su principal indicador, el Ibex 35, en los 6.738 puntos. Lo ha hecho sin ofrecer mucha resistencia, desmoronándose poco a poco a medida que iba encajando los golpes que le propinaba la prima de riesgo, de nuevo haciendo equilibrios imposibles en los 560 puntos y con el bono a diez años cruzando la peligrosa frontera del 7% que separa a los rescatados del resto del universo. Las pérdidas del Ibex en la semana que hoy termina llegan al 5%.
Los importantes acuerdos alcanzados la semana pasada en una cumbre de la UE histórica han tenido el mismo efecto en el parqué que la gaseosa. De hecho, el Ibex ya está en niveles de los 6.721 puntos en que cerró el 28 de junio, día en que empezó la cumbre. Todos los avances de han esfumado. Mucho ruido pero escasas nueces, porque los inversores siguen apretando las tuecas a España con mucha saña. Por eso, el Gobierno, tras hacer un llamamiento a la serenidad, ha advertido que se nos viene encima un mes de julio muy intenso en lo que a reformas se refiere. De momento, hoy ha aprobado un plan de 1.300 millones para estimular el empleo. Pero queda lo más duro.
De entrada, el jueves pondrá firmes a las Comunidades Autónomas pero más adelante habrá que entrar de lleno con la subida del IVA o la eliminación de la deducción por vivienda. Eso sin contar con que podrían tocarse las prestaciones por paro. Preguntada por este extremo, Sáenz de Santamaría no ha confirmado ni descartado esta medida y se ha limitado a decir que por el momento el Gobierno "está trabajando en medidas de lucha contra el fraude" en el cobro de prestaciones por desempleo. En todo caso, son medidas que está reclamando Bruselas y quien sabe si también las bolsas y la prima de riesgo.
Desde luego, lo que está claro es que el presidente del BCE, Mario Draghi, no moverá ni el dedo meñique para aliviar la presión que ahoga ahora mismo a España. No comprará bonos ni refrescará los rescoldos del incendio con un tercer "manguerazo" de liquidez a bajo coste, salvo que le llegue alguna consigna claro desde Alemania. Y las instrucciones de Merkel no vendrán -si es que llegan- hasta que todas las reformas no estén sobre la mesa. Esto es lo que implica la famosa "condicionalidad".
A todo esto, la ministra de Finanzas de Finlandia, harta ya de presionar, ha amenazado con dejar el euro para no tener que pagar "las deudas de otros", lo que ha coincidido con el rumor (probablemente falso) de que Moody's está preparando otra rebaja para España. Pero cuando las aguas bajan turbias, todo vale si la cuestión es hacer sangre. Y con el estado de nervios que hay ahora mismo, este cúmulo de circunstancias ha servido para hacer daño a las bolsas.
Con todo, el mercado aguantaba sin desangrarse hasta que a las dos y media llegó el dato de empleo en Estados Unidos. Y no pudo ser peor porque la primera economía del mundo creo en junio 80.000 empleos, una cifra bastante inferior a los 100.000 puestos de trabajo esperados por el mercado. Fue el tiro de gracia que ha terminado por tumbar al selectivo.
La lista de caídos dentro del Ibex es grande pero hoy la encabezan valores del sector financiero como Bankia o BBVA, que se hunden un 5%. Tampoco lo pasan bien Repsol, Santander, Telefónica, ACS, Mediaset, Popular o Sabadell, cuyas pérdidas oscilan entre el 3% y el 4%. Ha sido un destrozo en toda regla. Por arriba, solo IAG se libra del castigo con una avance del 2%.
En Europa, el CAC y el DAX se dejan alrededor del 1,5% en tanto que el Ftse británico salda el día bajando el 0,5%. En el mercado de divisas, la tragedia es para el euro, que sufre otro serio desplome y está a punto de perder los 1,23 dólares al cierre de los mercados en el Viejo Continente.