Vocento 15 años 14 de Diciembre, 17:55 pm
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Análisis técnico

El Ibex tiene la misma asignatura pendiente en 2017: Los 9.550 puntos

Nuevo ejercicio con las expectativas en positivo para la renta variable frente al resto de activos para la mayoría de las casas de análisis, con leves diferencias sobre que mercados lo pueden mejor de forma genérica. Europa mantiene la preferencia, pero ya no de forma tan clara como lo hacía en las previsiones para este pasado ejercicio, que han resultado ser un fiasco. Los emergentes también siguen contando y hay más expectativas favorables para las materias primas. La renta fija sigue, a priori, como el patito feo. Pero tirando de estadística en los últimos años, ha sido el inversor en bonos el que se ha llevado el gato al agua. La duda es que el recorrido ya no es tal y es más el riesgo que pueda aparecer ante las subidas de interés. 

La inflación va a ser el dato coyuntural por excelencia según las previsiones y, sobre todo, si aparecen aumentos significativos de la misma. Aunque el dato del PIB y los de empleo seguirán siendo claves para el mercado. Los cisnes negros son imprevisibles así que nada que aportar sobre los mismos, aunque el riesgo geopolítico es una de las incertidumbres que tiene mayores números con los que aparecer. De las divisas, tras la recuperación del euro por encima de los 1,0500 para el cierre del ejercicio, hay división de opiniones sobre si alcanzará la paridad o seguirá con este suelo de rango.

La bolsa española parece una de las preferidas a priori por los analistas con sus datos de coyuntura, pero no le costará hacerlo mucho mejor que en este año que nos deja como anécdota, en el caso del selectivo Ibex35, que no ha cotizado por primera vez en sus más de 25 años de historia ningún día con rentabilidad positiva en el total del ejercicio.

En cuanto al dólar, éste sufría un flash crash en horario asiático en la última sesión del ejercicio que le llevó a colocarse por encima de los 1,0650, para acabar el ejercicio ligeramente por encima de los 1,0500. Esta zona que ha sido perforada en los mínimos del año cuando se acercó al siguiente objetivo de los 1,0350, sigue quedando como referencia de soporte del lateral de los dos últimos ejercicios. Y en tanto no sea perforada de forma consistente se puede defender del ataque a la paridad, que es uno de los posibles objetivos, aunque de forma previa tiene una zona de soporte también en los mínimos del pasado ejercicio sobre los 1,0350.

Para validar cualquier rebote que consolide de nuevo la zona de los 1,0500 como soporte tiene que perforar la zona de los 1,0650 y, después, situarse de forma consistente por encima de los 1,0800-1,0850. En esta situación, tendría opciones de recuperar la zona de los 1,0900 y volver a establecer el rango reducido anterior que se extiende desde este nivel hasta la zona de los 1,1200. Pero con zona de resistencia previas en los 1,1000 y 1,1100 que ahora vuelva a tener la media móvil de 200 sesiones que determina el sesgo del rango.

Por ahora, el escenario que tiene menos probabilidades asignadas son la ruptura al alza de este rango atacando los 1,1400-1,1500 y pueda buscarse un patrón de suelo.

El Dow despidió el ejercicio sin haber podido probar los 20.000 puntos a pesar de que se quedó a muy pocos puntos. Parece que el peso psicológico se ha acabado por imponer pero, ciertamente, ese era el primer objetivo y desde la perspectiva técnica hay que darlo por conseguido, aunque no por superado. Veremos si continúa la estacionalidad positiva del conocido efecto enero, que en el ejercicio pasado no se dio, y no es más que una pauta estadística y puede, tras una consolidación, atacar con éxito este nivel. A poco para la entrada de la presidencia de Trump no dejan de haber incógnitas para la economía americana, tanto en posibles medidas económicas internas y de comercio global.

El objetivo completo de extensión de la ruptura al alza del canal se extiende hasta los 20.500 puntos que será la siguiente referencia a buscar si logra superar este nivel. Se colocaría de nuevo en subida libre por encima de los 20.000 puntos dando continuidad al escenario de avance a medio plazo y con posibilidad de buscar extensiones por proyección hasta los 22.000 puntos. La FED y la inflación también tendrán que ver para que pueda darse esta situación.

De lado de los soportes tenemos la referencia débil que ha tocado en esta primera corrección de los 19.750 puntos y después otra prueba que no afectaría al proceso de continuidad puede darse si se para en la zona de los 19.250-19.000 puntos. Cierres semanales por debajo de este nivel sí que pueden motivar preocupación ya que de perderse la zona delos 18.800-18.500 puntos de forma consistente volvemos a situarnos dentro del canal lateral. Por el momento no hay patrones de techo, y sólo el elevado volumen de esta última fase del avance nos hace ser un poco cautos. No es posible determinar si se hadado por una distribución o por la masiva entrada de inversores con temor a quedarse atrás en la ruptura de esta zona y el posterior avance que pude prolongarse por encima de estos 20.000 puntos.
Si se perdieran los 18.000 puntos podría anularse entonces la ruptura y por debajo delos 17.500 el sesgo del lateral se vuelve negativo amenazaría con una vuelta al origen en los 16.500 puntos donde se activa el escenario de corrección. Por ahora este escenario tiene la mínima probabilidad y sólo comenzaría a incrementarse de forma leve con cierres por debajo de los 18.000 puntos.

Las opciones de los avances a medio plazo son las que se mantienen.

El Ibex 35 cerró el ejercicio sin poder colocarse ni siquiera de forma testimonial en número negros. Es verdad que el retroceso anula es pequeño, pero no ha permitido ni una sesión del año estar en positivo respecto al cierre del 2015. Hasta la fecha no había sucedido nunca en el selectivo reducido español. De momento se ha quedado con la misma asignatura pendiente: la superación del nivel clave de los 9.550 puntos. De forma consistente y con intención para activar el cambio de escenario y pasar del correctivo al lateral.

Cierto que en las últimas sesiones del año con escaso volumen puede haber dibujado un patrón de continuación y si los bancos mantienen el momento de fortaleza con el que han finalizado el ejercicio, a pesar del respiro también en las últimas jornadas, puede activarse y dar opción a que se supere este nivel clave.

Si ello sucede el siguiente nivel donde podemos buscar al índice está en la zona de los 9.800-10.000 puntos daño opción a buscar la zona de los 10.550 puntos que nos activa el sesgo positivo dentro del lateral. Se abriría la posibilidad de volver a buscar el techo de este rango lateral como objetivo mayor en la zona de los 11.600-12.000 puntos con zonas de resistencia intermedias en las que ir escalonando el avance en los 11.000 y 11.250 puntos. Este sería el escenario más optimista a priori que tendríamos para el ejercicio, pero por el momento aún tiene muy bajas probabilidades asignadas y todo pasa por que pueda superar esta referencia de los 9.250 puntos.

Si falla de nuevo en la superación de este rango de resistencia importante la zona de los 9.000 puntos es el primer soporte en donde mantenerse para continuar con probabilidades. Si pierde los 8.800 puntos atacaría los 8.500 puntos que son claves para no perder la ortodoxia del avance desde los mínimos del pasado ejercicio en que ha contado con los niveles de mínimos y máximos relativos ascendentes. Perder esta zona dejaría abierto el ataque a los 8.200-8.000 puntos que al defensa de los mínimos de 2016. Y perder este nivel aún abre opciones de ir a buscar esos mínimos en los 7.650 puntos y activar una extensión del escenario correctivo que seguimos sin poder descartar. Si se entrara en este escenario negativo se buscarían los 6.500 puntos como referencia.

Veremos cómo se inicia el año y si los bancos se colocan con protagonismo positivo para que pueda darse y que la bolsa pueda reflejar las mejores previsiones económicas que se manejan para el país.

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