Deuda VIP: ¿Qué países mantienen la triple A?
Pese a su baja rentabilidad, los gestores de patrimonio redoblan su apuesta por estos activos
El exclusivo grupo de países con matrícula de honor se reduce. Las agencias de calificación no están dejando títere con cabeza y, tras los descomunales fallos que cometieron en los inicios de la crisis, se están cubriendo las espaldas con continuas revisiones a la baja en los ratings de deuda. Su última "fechoría" ha sido poner en perspectiva negativa a Alemania, Holanda y Luxemburgo. Pero todavía estos mercados siguen dentro del grupo de países "VIP", con la máxima calidad crediticia. Junto a ellos, otros diez magníficos ostentan el título, un galardón en el que hoy se fijan numerosos gestores que buscan la excelencia y la máxima seguridad para sus clientes.
El "team" europeo con triple A
Paradojas de la vida, Europa es el continente con mayores problemas económicos, pero también el que alberga un mayor número de países calificados con triple A. Alemania, Holanda, Luxemburgo, Finlandia, Suecia, Dinamarca, Suiza, Noruega y Reino Unido componen los nueve mercados que mantienen la máxima calificación crediticia, símbolo de su aparente estabilidad económica. En particular, las economías escandinavas, junto con Suiza y Luxemburgo son conocidas, tradicionalmente, por su férrea disciplina fiscal y su solvencia. En el caso de Suiza, por ejemplo, en 2011, su economía creció un 1,9%. Para este año, el Fondo Monetario Internacional prevé una expansión del 0,8% y para 2013, del 1,7%. La tasa de desempleo se sitúa en el 3,2% de la población activa, una de las más bajas de toda Europa. Noruega, Dinamarca y Suecia son también mercados con fuerte prevision de crecimiento. Noruega, en particular, cuenta con una importante riqueza derivada de los ingresos del petróleo. Alemania, Holanda y Luxemburgo han comenzado a presentar más dudas. Moody's ha pasado de estable a negativa sus notas de crédito a largo plazo y es probable que incluso las rebaje. Sin embargo, siguen presentes en las recomendaciones de inversión de numerosos expertos que buscan, sobre todo, preservar el capital de sus clientes.
Las cotizaciones de sus activos de deuda dejan claro que se trata de títulos extraseguros, en ocasiones de rentabilidad nula o negativa (lo que implica que el inversor tiene que pagar porque le custodien su dinero). Los bonos a diez años se mueven entre el 0,47% de los suizos hasta el 1,72% de los holandeses (Alemania, Luxemburgo y Suecia pagan en torno al 1,2%, Dinamarca un 1%, Finlandia y Reino Unido, un 1,48%, Noruega, un 1,62%).
En plazos más cortos, a dos años, los activos suizos, de Dinamarca, Alemania y Finlandia se negocian ya con rentabilidades negativas (de entre el 0,57 y el 0,02%). Son los únicos países del mundo en los que el inversor con títulos de deuda pública a corto plazo debe pagar porque los bancos centrales de estos mercados les custodien el dinero. Son el mejor exponente de lo "ultraseguro"... aunque esta característica está del todo reñida con la rentabilidad.
La élite de América y Asia
En América, sólo dos países ostentan la triple A: Estados Unidos y Canadá, aunque el primero no está exento de dudas sobre sus perspectivas económicas. Canadá, sin embargo, se alzado como uno de los pocos países desarrollados que camina al margen de la crisis. En 2011 su economía se expandió un 2,5%. En el mercado, sus divisas y sus activos de deuda cada vez valen más. El dólar y el dólar canadiense forman parte ya de numerosas carteras de inversión.
En el ámbito de la deuda pública, al igual que ocurre con los VIP´s europeos, los bonos a diez años de Estados Unidos y Canadá han encarecido notablemente sus precios: arrojan rentabilidades del 1,43 y del 1,58%, respectivamente.
En Asia, sólo otra pareja de países mantiene la máxima calificación crediticia: Australia y Singapur. La nota está justificada por su la sólida posición acreedora de su Gobierno y las políticas presupuestarias conservadoras que desarrollan. Los bonos a diez años de Australia se negocian hoy al 2,82% y os de Singapur, al 1,30%.
Productos extraseguros
Ser un país triple A tiene numerosas connotaciones positivas dentro del mundo de las finanzas. Además de la percepción de seguridad, numerosos productos de inversión se guían, precisamente, por las calificaciones que hacen las agencias a la hora de componer sus carteras. Y en estos momentos, numerosos gestores entienden que ante la situación de inestabilidad económica que vivimos es muy acertado orientar la vista hacia los países con mejores finanzas públicas. Ana Fernández, directora ejecutiva de AFS Finance Advisors EAFI, recomienda diversificar parte del patrimonio con algún monetario en francos suizos (por ejemplo de Lombard Odier o UBS) y con algún otro monetario en dólares (por ejemplo, de Schroders). "Nuestra máxima es preservar hoy el capital de nuestros clientes", comenta.
De momento, los gestores de patrimonio siguen apostando casi a ciegas por los activos de deuda pública de estos países para componer sus productos más defensivos. En el mercado pueden encontrarse fondos de inversión que apuestan casi exclusivamente por activos de deuda triple A, como el Fidelity Global High Grade Income, el Pictet Sovereign Short Term o el JPMorgan Euro Government. Curiosamente, este último producto acaba de cerrarse a nuevas suscripciones porque el flujo de nuevas aportaciones había disparado el umbral de lo razonablemente manejable.