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Análisis de Saxo Bank

Día de estreno en Bolsa de Facebook: pros y contras para invertir

Peter Bo Kiaer de Saxo Bank

Llega el momento de actuar. Estamos en la recta final de una Oferta Pública de Venta (OPV) sobre la que se lleva mucho tiempo hablando, pero ha llegado el momento de dejar de hablar y pasar a la acción o tirarse a la piscina, según cómo nos lo planteemos. El precio está prácticamente fijado y el viernes es el primer día de cotización para Facebook.

Algunas ventajas de invertir en Facebook

Facebook ha incrementado su número de usuarios a un ritmo frenético en los últimos años. El último recuento se estableció en 901 millones al final del primer trimestre de este año. El incremento del número de usuarios abre múltiples vías en forma de oportunidades de negocio para Facebook y, por tanto, de ingresos. A través de su "motor", Facebook es capaz de hacerse una imagen bastante precisa de sus usuarios, sus gustos, sus hábitos, etc. Ésta es una información muy valiosa, ya que el marketing en internet a veces puede ser un asunto delicado. La cuestión es: ¿Cómo "documenta" el propietario el efecto de cada dólar gastado si los usuarios pasan por allí bajo el más absoluto anonimato? Cuanto más clara pueda dejar la relación entre el vendedor y su audiencia el propietario del sitio (en este caso, Facebook) más valor tendrá la inversión realizada. Esto incrementará los ingresos de Facebook a la vez que atraerá a más anunciantes.

Asimismo, los usuarios han tardado varios años en establecer sus conexiones y estas relaciones son todo un activo para ellos. Cambiar estas interrelaciones a otro sitio web supone una tarea ardua, con lo que el efecto neto es que los usuarios no abandonarán sus redes ya bien configuradas. Los juegos de Facebook mantienen a los usuarios conectados, lo que supone un mayor valor para la compañía y genera más ingresos: basta con fijarse en la colaboración con Zynga, por ejemplo.

El papel preponderante de Facebook supone que es capaz de marcar el rumbo. Los usuarios y las empresas tienen menos margen para contradecir las decisiones que toma la compañía: viene a ser como las lentejas; lo tomas o lo dejas. Facebook tiene una posición preponderante y cuenta con toda la fuerza negociadora.

Un dato positivo más a largo plazo para Facebook sería la consolidación gradual de su posición a lo largo del tiempo, como el líder natural en el ámbito de las comunidades sociales. Si consigue dar un paso más allá y encierra a los usuarios es probable que, con el tiempo, vayan aceptando pequeños pagos, a continuación, ingresos y por último, beneficios; pero habrá que tener paciencia.

Algunos inconvenientes, razones para mantenerse al margen

A su valor nominal, las acciones de Facebook parecen una inversión atractiva; pero vamos a profundizar un poco más. La última información que manejamos es un aumento del rango de la OPV de 34-38 dólares, que corresponde a una valoración de 72.000-82.000 millones de dólares. A este nivel, entramos en la zona en la que los inversores no se ven compensados por el riesgo que asumen de inicio. Incluso si Facebook tuviera una evolución asombrosa durante los próximos años, no se les garantizan a los inversores grandes beneficios en su inversión. Habrán pagado por anticipado en esta OPV o en los primeros días de cotización.

Los primeros test que indicarán si la valoración podrá aguantar llegarán durante el año que viene, cuando el informe de beneficios se convierta en una prueba de fuego. Cuanto más esperen obtener beneficios rápidos los inversores, más margen de decepción habrá.

Las redes sociales y ese tipo de negocio son en realidad estructuras complicadas. Existen normas no escritas sobre cómo actuar, tanto entre usuarios, como la red social con el usuario. En esta última relación, cuesta dinero desarrollar y alojar un sitio, con lo que es necesario contar con un flujo de ingresos; esto lo saben los usuarios. Pero a los usuarios no les gusta mucho sentirse como el objetivo de la caza de ingresos. Cuanto más obtenga los beneficios un sitio web "molestando" a sus usuarios, más probable será que migren a otros. ¿En qué momento se cruza esta línea invisible?

En el caso de Facebook, sería catastrófico que otro u otros sitios se convirtieran de pronto en el sitio de moda, llevando a millones de usuarios a cambiar de sitio. A lo largo del tiempo, esto podría crear un "tsunami" que podría hacer tambalearse el modelo de negocio existente de Facebook. Si bien los usuarios pueden permitirse esa falta de constancia, los inversores, no; y esto es algo que no deben olvidar.

Basta echar un vistazo a MySpace, la red social que en su momento se situaba a la cabeza, perdió su estatus a favor, cómo no, de Facebook. Era demasiado agresiva en determinadas áreas y adoptó actitudes que la comunidad no estaba preparada para asumir. Por grande que sea Facebook, también Goliat sucumbió. ¡Podría volver a ocurrir!

Por tanto, las perspectivas de negocio de las redes sociales podrían ser menos halagüeñas, puesto que el CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, tendrá que desarrollar la red social con un margen de seguridad mayor para asegurarse de que no le quitan usuarios. Uno o dos pasos en falso podrían cambiar todo el futuro de Facebook; y esto es algo que podría ocurrir en un lapso de tiempo relativamente corto. Las oportunidades de negocio podrían ser por tanto menores de lo que muchos creen. Como ya hemos mencionado, Facebook tardará en convertirse en una buena oportunidad de inversión.

Estrategia de inversión - Si es que es posible

Los diferentes puntos de vista sobre cuándo invertir y a qué precio dependen principalmente de cómo se suelan tomar las decisiones de inversión respecto de otras acciones. Por ejemplo, si los inversores tienen un estilo de crecimiento o de valor (presentamos a continuación, los enlaces a los diferentes artículos al respecto).

Incluso si Mark Zuckerberg opta por el precio máximo de 38 dólares, que se corresponde con una valoración de 82.000 millones de dólares, no me sorprendería que el valor de mercado superase los 100.000 millones de dólares el primer día de negociación, que equivaldría a un precio por acción de apenas 47 dólares. Todo ello supondría un PER de hasta 100 veces, que es probablemente el máximo al que la acción puede aspirar en la época actual, antes de que el precio entre en un mundo ideal, pero, al fin y al cabo, nunca se sabe.

Desde mi punto de vista, una buena parte de los nuevos inversores no ha aterrizado con intención de quedarse a largo plazo. Por tanto, vamos a observar cómo toda una tanda de nuevos inversores se coloca en niveles por encima del elevado precio de la OPV. Es probable que estos inversores no vayan a cumplir con el horizonte temporal que Mark Zuckerberg tiene en la cabeza. En primer lugar, conviene tener en cuenta el hecho de que Facebook no necesita salir a bolsa. Tiene dinero. Gana dinero. La normativa de la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. obliga a la compañía a cotizar en el mercado. Así pues, en adelante, el inversor no debería esperar un CEO con ganas de agradar a sus inversores, ya que, probablemente Mark Zuckerberg estaría más a gusto sin ellos. Dispone de todo el tiempo del mundo (y dinero) para lograr que Facebook crezca de la manera que considere óptima.

Todo ello supone que durante los primeros años, es posible que los beneficios de Facebook sigan la senda que esperan los inversores, dado que la agenda de Zuckerberg (tal y como hemos comentado más arriba) nada tiene que ver con la del inversor medio de la compañía. Podemos estar seguros de que él va a ir a lo suyo.

La consecuencia de cuánto hemos contado: los inversores se enfrentan a un mayor riesgo a corto plazo puesto que la valoración del PER de hasta 100 veces apenas deja margen para la decepción o el error y los inversores serán quienes paguen el pato.

Por tanto, lo mejor puede que sea esperar a que la valoración del PER vuelva al nivel de 50-60 veces y cuando estemos seguros de esto, invertir. Pero estrategia exigiría un horizonte de tiempo muy largo, a 5-10 años. En otras palabras, guardar la acción en el fondo del armario y esperar a que la inversión compense. No conviene perder de vista que esta estrategia tiene visos de un estivo de inversión de valor.

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