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LOS JUICIOS DE LA CRISIS FINANCIERA

Las responsabilidades de Rato en Bankia y las que justamente reparte

Esta semana Rodrigo Rato ha comparecido ante la Audiencia Nacional y ha repartido culpas. Desgranamos aqu閘las en las que acierta y otras de las que se olvida.

La creaci髇 de Bankia, su salida a Bolsa y su rescate han vuelto al primer plano de la actualidad esta semana, con la declaraci髇 de su ex presidente, Rodrigo Rato, en la Audiencia Nacional. El tambi閚 ex ministro de Econom韆 y ex vicepresidente del Gobierno de Jos Mar韆 Aznar ha aprovechado las sesiones ante la justicia para repartir las responsabilidades del desastre. Quien adem醩 de todo lo anterior fue tambi閚 director gerente del Fondo Monetario Internacional ha despejado los balones y se los ha lanzado al auditor, al Banco de Espa馻, al FROB y al Ejecutivo presidido por Mariano Rajoy.

Rodrigo Rato lleg como presidente de Caja Madrid en enero de 2010, meses antes de la fusi髇 con Bancaja y otras peque馻s cajas de ahorros y de la creaci髇 de Banco Financiero y de Ahorros (BFA), matriz de la Bankia que saldr韆 a Bolsa el 20 de julio de 2011.

Uno de los principales afanes del m醩 alto ejecutivo de la entidad era que el Estado no entrara en su capital, por lo que las inyecciones p鷅licas que recibi fueron pr閟tamos del FROB muy costosos, con intereses, en el caso de la primera, del 7%, que detra韆n una importante cantidad de recursos en una 閜oca en la que no sobraban.

Con esta filosof韆 de evitar la nacionalizaci髇 parcial de la entidad, el equipo de Rato dise耋 un programa de saneamiento de acuerdo con el cual se planteaba provisionar los ejercicios 2012-2015 de un golpe en el primer semestre de 2012. En total, la direcci髇 de la entidad calculaba un esfuerzo de 9.700 millones de euros (por ponerlo en contexto: 10.000 millones de euros menos de lo que pidi quien le relev en el cargo, Jos Ignacio Goirigolzarri, en mayo de 2012). De acuerdo, de nuevo, con las cifras de Rato, con esa inyecci髇, proteger韆 su balance de la evoluci髇 del ciclo econ髆ico y alcanzar韆 la tasa de cobertura de los activos morosos m醩 amplia del sector financiero espa駉l, as como una elevada solvencia.

Los planes de Rato para Bankia

El plan de Rato inclu韆 pedir un cr閐ito al FROB de hasta 6.350 millones de euros. Aunque el entonces presidente de la entidad no dio detalles de cu醠es ser韆n las condiciones de ese pr閟tamo, el entonces ministro de Econom韆, Luis de Guindos, hab韆 detallado que las inyecciones a trav閟 de CoCo's (bonos convertibles contingentes) se har韆n cobrando un inter閟 del 10% y a un plazo de entre tres y cinco a駉s. En aquel momento, Bankia ya deb韆 otros 4.000 millones de euros al FROB del primer cr閐ito p鷅lico que recibi.

Los analistas consultados en el a駉 2012 dudaban, por un lado, de que la entidad pudiera hacer frente al pago de los intereses y del principal de los pr閟tamos p鷅licos; y, por otro, de que las propias inyecciones planteadas por Rato fueran suficientes para cubrir los riesgos. Una cifra: en 2011, los activos potencialmente problem醫icos procedentes del sector promotor e inmobiliario de Banco Financiero y de Ahorros ascend韆n a los 32.000 millones de euros.

La ayuda p鷅lica solicitada por Goirigolzarri en la primavera de 2012 fue mucho m醩 importante, pr醕ticamente del triple de la que planeaba Rato, adem醩 de que eran ayudas, en la pr醕tica, a fondo perdido: inyecciones de capital y no un cr閐ito que hay que remunerar con un inter閟.

El planteamiento que hizo Rodrigo Rato, a la luz de los hechos que tuvieron lugar despu閟 (un rescate total por valor de 23.465 millones de euros), fue manifiestamente insuficiente. Y hace intuir que la informaci髇 con la que contaba el mercado cuando el grupo sali a Bolsa no era todo lo precisa que cab韆 esperar.

O quiz醩 es que nadie quiso darse por enterado de los problemas de la entidad. Como cont Carlos S醤chez Mato en 2012, entonces economista de Attac, despu閟 concejal de Hacienda en el Ayuntamiento de Madrid y ahora presidente de los distritos de Latina y Vic醠varo, la propia informaci髇 que revelaba el folleto de salida a Bolsa indicaba que la matriz de Bankia, Banco Financiero y de Ahorros (BFA), se encontraba en una situaci髇 patrimonial cuestionable, cuanto menos.

BFA ten韆 apuntada su participaci髇 del 55% en Bankia en su balance por 12.000 millones de euros. Bankia sali valorada en Bolsa a 6.000 millones de euros. En otras palabras, lo que BFA ten韆 apuntado que val韆 12.000 millones ten韆 un valor de mercado de poco m醩 de 3.000 millones de euros. Carlos S醤chez Mato a馻d韆 en 2012 otro dato: los fondos propios de BFA eran de 8.000 millones de euros, que no servir韆n para cubrir la minusval韆 latente de 9.000 millones de euros que ten韆 en su participaci髇 en Bankia.

La auditor韆 en la salida a Bolsa y la responsabilidad del equipo gestor

Aqu hay un conflicto: 縌ui閚 es el responsable?, 縠l auditor o el equipo directivo? Personas cercanas al equipo de Rato afirmaban en 2012 (y el propio Rato estos d韆s): "Cuando sales a Bolsa, no te valoras a ti mismo, te valora Deloitte y dice: 'Vales esto'. Y a continuaci髇 los colocadores avalan la informaci髇".

Deloitte firm el folleto de salida a Bolsa de Bankia, pero no las cuentas del a駉 2011.

Precisamente, el esc醤dalo de Caja Madrid salt en la primavera de 2012 cuando la auditora, Deloitte, se neg a firmar las cuentas de BFA y de su participada, Bankia. 蓅e fue el episodio que provoc la renuncia de Rodrigo Rato de la presidencia de ambas entidades, el posterior nombramiento de otro equipo gestor y la reformulaci髇 de las cuentas.

Esa renuncia, ahora, Rodrigo Rato la ha redefinido como despido por parte del propio presidente del Gobierno del momento, Mariano Rajoy.

Parte de la comunidad inversora ya sospechaba que Caja Madrid estaba realmente en p閞didas desde el a駉 2010, aunque en las cuentas no apareciera ese hecho: hizo uso de la maniobra contable de cargar contra patrimonio y no contra resultados las provisiones.

Cuando Goirigolzarri reformul las cuentas, los beneficios de 40,9 millones de euros declarados por BFA en 2011 pasaron a p閞didas de 3.318 millones de euros y las ganancias de 309 millones de euros de Bankia, a n鷐eros rojos de 2.979 millones de euros.

Adicae, en ese momento, valor la reformulaci髇 poniendo de relieve la falta de detalle sobre esos cambios en las cuentas: "Esta falta de informaci髇 s髄o puede justificarse en el 醤imo de no tener que reconocer que esas p閞didas corresponden a ejercicios anteriores". "Tanto las p閞didas afloradas en la reformulaci髇 de las cuentas de Bankia en 2011, como las anunciadas en el informe de auditor韆 para 2012 provienen 韓tegramente de dotaci髇 de provisiones sobre activos ya existentes en 2010 y, por tanto, en su mayor韆 eran p閞didas de 2010, y ambas p閞didas repercuten directamente como un perjuicio enormemente desproporcionado sobre los fondos propios de la entidad y sobre los peque駉s accionistas", a馻d韆 Adicae.

Las cuentas reformuladas se escudaban en que se hab韆n producido circunstancias sobrevenidas y hab韆 aflorado informaci髇 despu閟 del cierre del a駉. Adicae afirma que con esa frase los auditores pretend韆n exculparse y hacerlo eso mismo tambi閚 con los administradores. Seg鷑 la organizaci髇 en defensa de los clientes bancarios, los administradores mostraron mala fe en 2011 al tratar de aprobar unas cuentas anuales que escond韆n un importante quebranto.

Entre 2010 y 2012, recordemos, Rodrigo Rato estuvo al frente de Caja Madrid y despu閟 de Bankia.

Subyace en su gesti髇 el af醤 de dar una patada hacia delante y fiar a la recuperaci髇 del ciclo la mejora de los n鷐eros del grupo gracias a los sucesivos cr閐itos del Frob. Un pecado demasiado com鷑, en realidad, aunque no puede estar exento de castigo.

Rato ha despejado su responsabilidad atacando al Gobierno de Rajoy, a la firma de auditor韆 y tambi閚 al Banco de Espa馻 que, por ser el supervisor de las entidades financieras, no puede estar exento de responsabilidades.

Las responsabilidades del Banco de Espa馻 y la CNMV

El Gobierno del Partido Popular, en los primeros a駉s de esta d閏ada, ya hab韆 convertido al a la saz髇 gobernador del Banco de Espa馻, Miguel 羘gel Fern醤dez Ord篑ez (MAFO), en el culpable de la d閎il situaci髇 del sector financiero espa駉l. Tal es as que 閟te se vio obligado a adelantar su salida del organismo.

En realidad, en la gesti髇 de la crisis bancaria espa駉la, en los primeros a駉s de la presente d閏ada, el Banco de Espa馻 se convirti en un mero espectador, en particular desde que en 2011 los sucesivos Gobiernos se vieron obligados a (o tomaron la decisi髇 de) endurecer los requisitos de provisiones y capital de las entidades espa駉las. Fuentes financieras indicaban en 2012 que en la par醠isis del Banco de Espa馻 quiz醩 hubiera un problema profundo: MAFO no ten韆 grandes conocimientos sobre el sector bancario. Aunque eso no significa que el Banco de Espa馻 no fuera conocedor de los problemas que ten韆n los bancos: ya en 2006 los inspectores del Banco de Espa馻 dec韆n que la burbuja inmobiliaria y, con ella, la banca, estaban a punto de estallar. Lo que ocurre es que los inspectores tienen jefes de grupo, jefes de inspecciones, directores de supervisi髇 y comisiones ejecutivas que pudieron tapar los problemas o quitarles importancia. Por tanto, parece que el Banco de Espa馻 no cumpli bien con el trabajo que le encomienda la ley: "Supervisar, conforme a las disposiciones vigentes, la solvencia, actuaci髇 y cumplimiento de la normativa espec韋ica de las entidades de cr閐ito y de cualesquiera otras entidades y mercados financieros cuya supervisi髇 le haya sido atribuida"; adem醩 de "formular a las entidades de cr閐ito las recomendaciones y requerimientos precisos, as como acordar respecto a ellas y a sus 髍ganos de administraci髇 y direcci髇 la incoaci髇 de expedientes sancionadores y las medidas de intervenci髇, de sustituci髇 de sus administradores".

El papel de la CNMV tambi閚 tiene que ser objeto de an醠isis, sobre todo en lo que respecta al momento de la salida a Bolsa del grupo bancario. El supervisor del mercado tendr韆 que haber emitido un juicio no s髄o formal, sino tambi閚 material del folleto del debut burs醫il para proteger a los inversores: deber韆 haber comprobado si los n鷐eros eran veros韒iles. De hecho, la CNMV podr韆 haber exigido toda cuanta informaci髇 adicional hubiera considerado necesaria para que el inversor estuviera en condiciones de formarse un juicio fundado sobre la oferta en particular, en este caso, la salida a Bolsa de Bankia. As, si hubiera identificado hechos o circunstancias que pudieran haber puesto en peligro a los inversores, deber韆 haber intervenido. Pero la CNMV no tom ninguna precauci髇, aunque hab韆 dudas razonables sobre sus n鷐eros, al menos sobre la capacidad de la entidad de pagar los intereses de las preferentes inyectadas por el Estado y por el desfase de valoraci髇 entre los precios de mercado y los que constaban en el balance de BFA.

Pero la salida a Bolsa de Bankia y que 閟ta tuviera lugar con 閤ito era, en la primavera de 2011, en plena crisis de deuda europea, una cuesti髇 de Estado, una prueba de fuego para demostrar al mundo que los activos espa駉les gozaban de la confianza de los inversores. La llegada del Gobierno de Mariano Rajoy en la recta final de ese a駉 dio lugar a un ejercicio de realismo que golpe al sector financiero espa駉l que provoc a la petici髇 de un rescate que fue sobre todo a sufragar el desastre de Bankia.

En ese desastre, Rato -junto con el Gobierno de Zapatero y el Banco de Espa馻- realiz una presunta labor de ocultaci髇, pero tambi閚 de colaborador necesario en la posiblemente contraproducente fusi髇 con Bancaja, que tambi閚 ten韆 sus propios y enormes problemas.

Adem醩, Rodrigo Rato tambi閚 hered la gesti髇 de sus predecesores, sobre todo de Miguel Blesa, y de sus ambiciones y de la batalla pol韙ica librada entre 2007 y 2009, justo en el peor momento, justo cuando la crisis empezaba a estallar.

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