23 de Noviembre, 02:27 am

Finanzas.com

Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

RENTA FIJA

El dinero en deuda periférica rotará hacia la emergente

Ante la falta de oportunidades dentro de la renta fija de los países occidentales, los inversores buscan rentabilidades más atractivas en los emergentes

Nos lo llevan advirtiendo los analistas desde hace unas semanas: hay que volver a la deuda emergente. Algunos ya lo han hecho. Primero, en moneda fuerte, en dólares, para aprovechar el cupón sin incurrir en el riesgo divisa. Después, ya en moneda local, porque en muchos casos ya se están recuperando frente al dólar y, sobre todo, frente al euro. Ya se ha pasado el susto de principios de año provocado por la fuerte devaluación del peso argentino, un fenómeno que llamó la atención sobre un problema que sufren varias de las economías emergentes: el déficit por cuenta corriente, es decir, que no se puedan financiar con sus propios recursos y necesiten del dinero del exterior. En los últimos días también hemos visto cómo volvía a haber malas noticias sobre Argentina: la justicia estadounidense ha dado la razón a los fondos «buitre» que rechazaron los canjes que se derivaron de la reestructuración de la deuda en 2005 y 2010. Pero en esta ocasión, al menos de momento, no ha habido efecto contagio. Y, de hecho, es muy posible que ya estén ganando ventaja competitiva respecto a los bonos de la periferia europea. Las últimas medidas acometidas por el Banco Central Europeo y la promesa de un programa de compra de activos a la americana ha hundido la rentabilidad de los bonos españoles, italianos e irlandeses a niveles mínimos históricos. 

Por esta razón, Robert Abad, gestor de Legg Mason, comenta que es muy posible que los inversores europeos y de otros lugares se fijen en el mundo emergente, dado que tanto el crédito soberano, como el corporativo ofrecen rentabilidades mucho más interesantes y, además, ofrece también la posibilidad de diversificar más y mejor. Así, aunque en principio las inyecciones de liquidez realizadas por el Banco Central Europeo tienen como principal objetivo apoyar la recuperación en el Viejo Continente, como sucedió con las realizadas por la Reserva Federal, tendrán un segundo e importantísimo beneficiario: los activos emergentes. 

Así, como explica Abad, hay muchas razones para ser positivos con estas áreas geográficas: en primer lugar, la política monetaria expansiva, aún necesaria para apoyar la frágil recuperación económica; en segundo lugar, el ajuste que registraron en los últimos meses y que ha dejado a estos activos a unos precios relativos muy atractivos en comparación con otros de la misma naturaleza aunque de otras áreas geográficas. Por eso a este analista no le sorprende el buen comportamiento que han tenido sus activos en las últimas semanas. Dice que los inversores han aprendido a convivir con los riesgos de estos mercados, como la inestabilidad política de Turquía o la crisis entre Ucrania y Rusia, entre otras. En otras palabras: puede haber episodios de volatilidad, pero los inversores confían en los fundamentales de estos países. De hecho, Gareth Issac, de Schroders, comenta que el movimiento que pueda producirse por el anuncio del endurecimiento monetario en Estados Unidos tendría que aprovecharse para tomar posiciones. 

Como pista, podemos apuntar la constatación de Natixis AM, que destaca el comportamiento de rublo y de la rupia hindú en el mes de mayo, así como el de los bonos y la divisa mexicanos. 

La rotación: en 2015

Bob Jolly, responsable de Global Macro en Schroders, por su parte, respecto a la volatilidad, comenta que también la deuda de la periferia europea es susceptible de vivir momentos de nervios. Pero afirma que, teniendo en cuenta las previsiones a largo plazo tanto respecto a la sostenibilidad de la deuda como respecto al potencial de crecimiento económico, es más probable que los mercados emergentes ofrezcan el mejor retorno. Pero este experto no ve el trasvase de dinero hasta el año 2015. Este año se verá frenado por la intervención del Banco Central Europeo, porque también ve cerca la adopción de un programa de compra de activos. Jolly, aunque cree que el número de mercados «core» en Europa se va a reducir, dice que existe más riesgo de salida de dinero en la periferia europea. 

Efectivamente, durante este año, según recuerdan los expertos de Barclays, la renta fija emergente lo ha hecho muy bien. En dólares, sube más de un 9 por ciento. En divisa local, el rendimiento es de un 6 por ciento. Por esa razón, ahora atisban la posibilidad de un recorte, de una toma de beneficios. Pero no hay que ponerse nerviosos, porque no prevén una vuelta a la debilidad como la de las primeras semanas del año. Así, los expertos de Natixis Asset Management también consideran que el ambiente actual favorece a los mercados emergentes, aunque sólo sea por los movimientos de «carry trade», es decir, de financiación a tipos bajos e inversión en activos con rentabilidades elevadas. 

Y no sólo es posible ese movimiento. El equipo de UBP aconseja, en renta fija privada, la siguiente estrategia: «Dado que los emisores emergentes, de acuerdo con la calificación de Standard & Poor's, disfrutan en estos momentos de calificaciones más estables que sus homólogos europeos y estadounidenses, sustituyendo bonos de la zona euro con calificación BB por bonos de los países emergentes con calificación BBB, el inversor no sólo logra reducir de manera considerable su riesgo crediticio, sino que también tiene a su favor el diferencial». 

Pero desde Barclays aconsejan evitar algunos mercados. En primer lugar, aquellos en los que el «rally» ha sido más importante coincidiendo con los anuncios del BCE el pasado 5 de junio. Y mencionan los casos de Turquía, Hungría y Brasil. En segundo lugar, los países cuyos activos están muy correlacionados con los americanos. Y enumera a Malasia, Hungría y Polonia. 

En cambio, Gareth Issac, de Schroders, comenta que las reformas estructurales acometidas por Brasil, India, Indonesia, Turquía y Sudáfrica comienzan a proporcionar algunas oportunidades interesantes. En particular, los activos en divisa local de aquellas economías que han subido los tipos de interés como parte de su ajuste y que son Sudáfrica, Brasil, Turquía y Rusia. 

Robert Abad profundiza en cuatro mercados: Rusia, China, Brasil y México. Y sobre todo en sus activos «high yield». En el caso de Rusia, cree que los inversores van a continuar mantienendo el interés, aunque prefieren una exposición neutral. En el caso de Brasil, se quedan con activos «high yield» y, por tanto, con una visión algo más positiva que el consenso de mercado, apoyada en su confortable nivel de reservas, que equivalen a un 120 por ciento de su deuda externa. De China valora muchas cosas, como la productividad de su fuerza de trabajo, así como las reservas internacionales y su capacidad para hacer frente a transiciones económicas. Pese a todo, ahora mismo infraponderan China. No así México, que sobreponderan con vistas a un fortalecimiento del crecimiento con vistas al año 2015, gracias a las reformas económicas emprendidas.

En cuanto a fondos, Aspain aconseja el Emerging Markets Debt de ACM Berstein, además del Select Emerging Markets Bond Fund de Aberdeen, que apuesta por México, Venezuela, Rumanía y Brasil.

publicidad
publicidad