Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

reestructuración financiera

¿Por qué el Santander absorbe ahora a Banesto?

La operación no tiene ningún sentido comercial, pero sí contable. Es, sobre todo, una oportunidad para llevar a cabo una profunda reestructuración de ambas entidades.

La absorción de Banesto por parte del Santander ha sido un rumor recurrente en los últimos años. Y frente a tal posibilidad, los responsables de las entidad han sido muy claros en su argumento: no la absorbemos porque nos interesa tenerla como segunda marca.

Lo que se pregunta el mercado es la razón para abordar precisamente ahora la absorción, cuando concurren una serie de situaciones que justifican, como nunca, el mantenimiento de una segunda marca. La desaparición de las cajas de ahorros es una gran oportunidad para una marca como Banesto, muy implantada en zonas rurales. Es la entidad que más provecho podría sacar a la desaparición paulatina de las cajas de ahorros. Para el Santander, sería también una buena oportunidad de operar con dos marcas en un momento en el que se ha reducido notablemente el número de jugadores en el sistema financiero español. Sin embargo, desde el Santander se señala que, cuando la actividad tiene una caída tan grande como la que se está produciendo en el sector bancario español, no se puede sacar partido de una segunda marca. De otro lado, consideran que ahora lo importante es tener una buena marca ("Santander" funciona mejor que "Banesto") con el mayor número de oficinas.

Sin embargo, cabe pensar que en el aspecto contable podrían existir otras razones que justifiquen  esta operación de absorción. El valor en Bolsa de Banesto, como el resto de los bancos, está por encima del valor en libros y Santander podría realizar unas importantes plusvalías contables. Sin embargo, en el Santander señalan que el efecto positivo contable es inapreciable teniendo en cuenta que posee ya el 90 por ciento de la entidad y que la operación apenas supondrá 250 millones de euros.

Hay una tercera razón y, probablemente, la más importante: la necesidad de llevar a cabo una profunda reestructuración en ambas entidades para reducir costes. El Santander podría realizar más fácilmente tal reestructuración en medio de la absorción de Banesto. El presidente del Santander, Emilio Botín, se ha manifestado siempre contrario a llevar a cabo una reducción de personal que podría resultar ya inevitable dada la fuerte caída de la actividad bancaria. La reestructuración será, sin duda, más vendible con la excusa de la fusión.

De las 700 oficinas que desaparecerán como consecuencia de esta fusión, una buena parte serán del Santander, que no ha querido cuantificar cuánto supondrá en número de personal. Sólo se ha sabido que no se recurrirá a ningún ERE. Se propondrán bajas incentivadas y traslados de personal, incluso al extranjero. La absorción se realizará en el mes de mayo próximo, después de que las juntas de ambas entidades lo aprueben en marzo.

Asumido que tras esta operación se producirá la gran reestructuración del Santander, en el sector financiero se volvía a hablar ayer de la sucesión en el banco. La edad del presidente (Emilio Botín, 78 años) y la del consejero delegado (Alfredo Sáenz, 70 años) sugieren que debería empezar a despejarse la incógnita sobre quienes serán los responsables de la entidad resultante tras la reestructuración.

publicidad
envíar consulta

ENVÍA TU CONSULTA

Consultorio de Análisis Técnico
El analista técnico Josep Codina responde a una selección de dudas que le planteen los lectores de Finanzas.com. realiza tu consulta
publicidad
publicidad