Los depósitos baten en rentabilidad a las letras por el efecto Draghi y el fin de la Ley Salgado
En junio, las letras eran el producto estrella con rentabilidades por encima del 5%, pero con la vuelta al cole han perdido su atractivo en favor de los extratipos de los depósitos
Las Letras fueron el rival más feroz de los depósitos en junio. No solo porque la rentabilidad superó el 5%, más de un punto por encima de la mejor oferta de depósitos, sino porque a plazos cortos, 12 y 18 meses, comprar letras era tan seguro como abrir una imposición a plazo. Tres meses después, dos hechos han permitido dar un giro de 180 grados. Por un lado, el Plan Draghi, que anunciaba la compra ilimitada de deuda de los países con problemas, relajando la prima de riesgo, y el fin de la Ley Salgado y la limitación a la banca de los extratipos.
La reunión del BCE de septiembre trajo la tranquilidad al riesgo país, ya que la prima de riesgo bajó hasta el nivel de los 420 puntos. El 18 de septiembre, el Tesoro Público subastó 3.557 millones a Letras a 12 meses, a un interés medio del 2,835%. Nada que ver, con la colocación del pasado 19 de junio, cuando el organismo subastó letras a 12 y 18 meses con tipo de interés del 5,074% y del 5,107%.
Quienes compraron letras en junio realizaron una excelente inversión, ya que ningún producto en ese momento igualaba en rentabilidad y seguridad al mismo tiempo. Ni siquiera los depósitos, donde el mejor era el de Banco Espiritu Santo, con una remuneración del 4,60% pero solo para importes a partir de 50.000 euros.
Pero septiembre trajo la tercera reforma financiera y con ella el fin de la Ley Salgado, que penalizaba a los bancos que ofrecían una alta rentabilidad en sus depósitos para captar pasivo. A partir de ese momento, los bancos se lanzaron a una guerra, mejorando sus ofertas, para captar dinero.
A 12 meses, Oficinadirecta.com, la filial online de Banco Popular, ofrece un 4,25% para una inversión mínima de 5.000 euros. Si apostamos por un plazo más corto, de seis meses, la rentabilidad sube hasta el 4,50% y también para 5.000 euros.
En cambio, la inversión mínima en Letras, bonos y obligaciones es de 1.000 euros. En el caso de que se quiera invertir una mayor cantidad se debe realizar siempre con múltiplos de 1.000 euros. En el caso de las letras hay que recordar que se emiten "al descuento", lo que significa que se descuenta al inversor el importe de los intereses en el momento de la compra, para cobrar la cantidad neta total una vez finalizado el plazo.
El mismo banco ofrece también un 4,25% a 12 meses en su Depósito Gasol, para un mínimo de 300 euros, y un 4% en el plazo de seis meses.
BBVA también ha entrado de lleno en la guerra del pasivo, ofreciendo el Depósito Uno al 4%, mientras que la banca online tampoco se queda atrás. iBanesto comercializa su Depósito Azul a seis meses al 4% TAE, mientras que ING iguala a su competidor en rentabilidad y plazo.
Sin embargo, es Banco Espirito Santo quién bate los récords de tipos a través de su Depósito BES ofrece un 4,60% para todos los clientes a 12 meses. La única condición es tener 50.000 euros como mínimo.
Incluso la nueva oleada de ofertas en depósitos baten a la deuda a largo plazo. Así, en la subasta de la semana pasada, se colocaron casi 4.000 millones de bonos a tres años a un tipo de interés del 3,845%. Solo el bono a diez años supera la mejor oferta de depósitos, ya que el riesgo de que España pida el rescate aún le pasa factura y colocó el pasado 20 de septiembre 860 millones al 5,666%. Aún así, un punto menos que en la anterior subasta. ¿La pega? El plazo
Ventajas, inconvenientes y similitudes
Letras y depósitos tienen la misma fiscalidad. Hasta 6.000 euros tributan al tipo del 21%, mientras que el tramo de la base liquidable entre 6.000 euros y 24.000 euros tributan al 25% y el tramo que excede de 24.000 euros tributa al 27%. Por lo que no se puede decir que una inversión sea fiscalmente más atractiva que la otra.
Si buscamos un producto líquido, ambos caminan a la par. La deuda pública se puede vender antes de su vencimiento en el mercado secundario, aunque con ello se producirá una pérdida de capital. En cuanto a los depósitos, en algunos existe una penalización, como en el caso de los Depósitos de Oficinadirecta.com, que es del 3%, en otros casos, como en ING no hay penalización, y hay una tercera opción que es que se aplique un interés menor al contratado en casi de cancelación anticipada.
Mientras que los depósitos están garantizados hasta 100.000 euros por el Fondo de Garantía de Depósitos, las letras, bonos y obligaciones están garantizados por el Estado. Solo en caso de quiebra, y parece que después de la línea de crédito puesta por el BCE no va a ser así, tendría problemas para cobrar.