Fulgurante escalada del Ibex-35: ¿Hasta dónde llegará?
El selectivo español ha registrado una subida explosiva. ¿Le queda recorrido? Los analistas se muestran bastante escépticos y no lo ven por encima de los 8.000 puntos
El Ibex-35 acumula un avance del 7% en las cinco últimas sesiones; desde que comenzó el mes de agosto, su revalorización es de un 11,81%, superior a la del Dax alemán, que gana un 3,5% en ese mismo periodo, y a la del Ftse Mib de Milán, que se apunta un 9%. El selectivo español ha saltado desde niveles dramáticos por debajo de los 6.000 puntos que marcaba el 24 julio hasta superar los 7.500 puntos. Con ello, el Ibex-35 ya "sólo" cae un 12% en el año. Poco si tenemos en cuenta que en los peores momentos del ejercicio, las pérdidas del selectivo llegaron a superar el 30%.
Como explica Jesús de Blas, de Crédit Agricole-Mercagentes, la subida del Ibex se debe al diseño de una modalidad diferente para el rescate español. Éste no será ni a la griega ni a la portuguesa. "La compra de bonos en el mercado secundario por parte del Banco Central Europeo o de los fondos de rescate, o su anuncio, provoca una caída de los costes de financiación sin que España vaya a tener que tomar medidas muy diferentes a las que ha ido tomando hasta el momento. Los ajustes que está aplicando el país, que hasta ahora no tenían consecuencias positivas en el mercado de deuda, van a comenzar a tenerlos. Cuando los inversores comenzaron a ser conscientes de ello, el mercado empezó a girarse", describe De Blas.
Alberto Roldán, de Inverseguros, da una interpretación similar: "El mercado más penalizado de Europa ha rebotado porque ha cundido la idea de que España no repetirá los pasos de Grecia".
De Blas añade: "Lo que ha sorprendido ha sido la velocidad a la que se ha producido la subida". Y que se haya producido sin correcciones, casi sin respirar.
Los inversores se han apresurado a cerrar cortos porque no se pueden abrir más. Desde el día 23 de julio está prohibida este tipo de operativa. Esa prohibición de cortos también ha provocado, como recuerda Josep Codina, analista técnico de Finanzas.com, que en el viernes, jornada de vencimientos, no se hayan podido renovar muchas apuestas a la baja por el índice.
El hito de los 7.200 puntos
El hito fundamental del selectivo español fue la superación de los 7.200 puntos, un nivel técnicamente muy importante, porque es en el que se disparan las órdenes de compra y las de cierre de posiciones vendidas. De ahí que en la sesión en que rebasó esa cota, el pasado jueves, el indicador voló más de un 4%, hasta los 7.400 puntos y apoyado con volumen. Además, ayudó que no hubiera malas noticias ese día, que Angela Merkel respaldara los planes del BCE, y que las referencias de días anteriores fueran buenas (sobre todo el PIB de Alemania y el de Francia, que superaron expectativas, así como algún dato económico estadounidense). Todo ello provocó que muchos inversores hayan corrido detrás de los precios, como apunta De Blas. "Se ha entrado un poco a ciegas", asegura.
Por eso, Alberto Roldán, de Inverseguros, explica: "Cada vez veo al mercado con más preocupación, porque ha sido una subida muy alocada", afirma. "No estamos viendo el regreso del inversor estable, de los gestores o de los fondos de pensiones. El cierre de cortos no implica un regreso de dinero, no sustenta las subidas", añade.
Hacia los 8.000 con posibles problemas
Pero, ahora, con el Ibex en los 7.500 puntos, ¿cuánto recorrido le queda? ¿Puede ir mucho más allá? ¿Tiene el camino despejado para emprender nuevos avances?
Los analistas de Bankinter advertían en su informe diario de ayer: "Durante las próximas semanas, habrá numerosos encuentros bilaterales (Merkel con Holande en Berlín, Samaras se reunirá con Merkel y posteriormente con Hollande, Merkel vendrá a España el 6 de septiembre...) por lo que la tensión volverá".
Alfonso de Gregorio, de Gesconsult, apunta más citas a las que prestar atención como posible foco de tensiones: el consejo de ministros del 24 de agosto, con los acuerdos sobre el banco malo, el Eurogrupo del 11 de septiembre y la decisión del Tribunal Constitucional alemán sobre el mecanismo permanente de rescate el 12 de septiembre.
Por lo tanto, puede haber recortes y sustos por el camino. Se supone que la próxima estación del selectivo está en los 7.600 puntos, pero ya estamos ahí. La siguiente estaría en los 8.000 puntos. "Ésa es la realidad técnica", aclara Roldán. Pero se puede complicar. "El rescate está todavía en el aire y cualquier acontecimiento negativo puede provocar que se desande el camino de los últimos días. No estaría mal que el selectivo se mantuviera sobre los 7.000 puntos, consolidando, durante un tiempo", comenta De Blas. "Se hace un poco difícil pensar en un Ibex sobre los 8.000 puntos sin que cambie algo más. Vamos bien, la prima de riesgo ha bajado, pero hay que relativizar la mejora", añade.
Alfonso de Gregorio dice que en estos niveles el selectivo está bastante sobrecomprado. De hecho, los precios que han alcanzado ciertas acciones están ya por encima de los precios objetivos que otorgaban algunas firmas internacionales. El índice podría atacar los 7.800 o los 8.000 puntos y, a partir de ahí, podría corregir a los 7.100 para volver a subir. "La lógica dice que el selectivo debería corregir", afirma. "Con esta subida se descuenta que habrá rescate sí o sí, pero las negociaciones se pueden dilatar en el tiempo", añade.
Tomás García-Purriños, de Cortal Consors, dice que la subida del índice tendrá recorrido siempre que se sea consciente de que la ayuda que reciba España para rebajar sus costes de financiación suponen sólo tiempo para tomar las medidas que hay que adoptar y no la solución definitiva. Hay que interpretar que la ayuda del BCE es un parche. De lo contrario, estamos perdidos. "No hay inversores que quieran deuda pública española, se ha generado una demanda artificial. Eso tiene que quedar claro", insiste García-Purriños. "El Banco Central Europeo dará más tiempo para que el Gobierno tome medidas con menos presión, menos a la desesperada, incluso con más consenso. Las nuevas políticas tendrán que ir encaminadas a la reducción del déficit sin perjudicar al tejido productivo del país", comenta.
"Éste puede ser un buen momento para entrar en Bolsa, pero siempre que veamos una notable caída de la prima de riesgo hasta los 400 puntos básicos y un cambio de actitud del Gobierno hacia la toma de medidas. Una prima de riesgo en los 490 puntos básicos no justifica un Ibex por encima de los 8.000 puntos" concluye García-Purriños.
Josep Codina afirma que, técnicamente, sería posible que el índice alcanzara los 8.400 puntos, aunque los fundamentales, por el momento, no acompañen.
Valores para aprovechar el posible recorrido del Ibex
Si el Ibex conserva un cierto recorrido hasta los 8.000 puntos, ¿qué valores pueden capitanear los avances? Alfonso de Gregorio dice que los bancos, aunque él no se aventuraría a entrar en los medianos. Se quedaría con BBVA y el Santander. También cree que las constructoras podrían hacerlo bien. Pero él se quedaría con ACS. Pero no se atrevería a entrar en Abengoa, que también lo ha hecho en las últimas semanas, porque es una compañía muy endeudada, ni tampoco en Gamesa.
Alberto Roldán, considera que los dos tipos de valores que mejor se han comportado últimamente, financieras y valores castigados, continuarán subiendo. Pero, entre los que mejor se han comportado, cree que Mapfre, Repsol o Indra son los que subidas más fundamentadas han registrado.