¿Transparencia? ¿Dónde están las "trampas" de Wyman y Berger?
Es un clásico. Tras cualquier reforma financiera nos preguntamos "¿será suficiente?". Parece que ésta tampoco será la definitiva, aunque tenga una firma extranjera de calidad.
Los informes que han elaborado Oliver Wyman y Roland Berger no son otra cosa que un test de estrés para contabilizar cuánto dinero necesitarían los bancos en caso de materializarse el peor de los escenarios posibles. Se ha acudido a firmas internacionales porque el mundo no se cree las cifras que dan los bancos respecto a sus riesgos. Pero estas dos firmas tampoco las han despejado del todo. En primer lugar, porque no han desagregado los resultados por bancos. En segundo lugar, porque también hay quien pone algunos "peros" a su metodología.
Así, el economista Carlos Sánchez Mato acaba de realizar una evaluación sobre las conclusiones de los informes de Wyman y Berger: "Las pérdidas reales que muestran en sus análisis son muy superiores a las cifras en las que se ha resumido el test realizado". "Según los cálculos de Oliver Wyman, la pérdida en el escenario adverso alcanzaría una cifra máxima de 274.000 millones de euros. A este cálculo hay que descontar las provisiones que ya tienen realizadas las entidades bancarias (98.000 millones de euros) y los esquemas contra pérdidas que tienen las entidades que han adquirido entidades privatizadas (7.000 millones de euros). El resultado de esta diferencia alcanzaría una necesidad de capital en el entorno adverso de hasta 169.000 millones de euros", comenta Sánchez Mato en su informe.
Pero, ¿cómo se llega desde esos 169.000 hasta los 62.000 que al final ha concluido Wyman que necesita la banca española en el peor de los escenarios posibles? Recordemos que éste implica una caída del PIB del 6,5% y una caída adicional del precio de la vivienda de un 26%. Bien, las consultoras "maquillan" el resultado, utilizando la expresión de Sánchez Mato, utilizando la estimación de beneficios que generarían las entidades financieras en los próximos tres años (entre 60.000 y 70.000 millones de euros) y en una rebaja de la exigencia de capital que pasaría del 9% al 6% en la situación de máximo estrés.
"Es evidente que se pretendía llegar a una cifra que cuadrara con las estimaciones que se consideran asumibles con la cantidad acordada para acometer la reestructuración del sistema bancario español", comenta Sánchez Mato.
¿No es realista esa estimación de resultados que realiza Wyman? Según explica Joaquín Maudos, investigador del IVIE, se especula que la banca obtendrá unos 23.000 millones de euros al año hasta 2014 en beneficio antes de provisiones. "El año pasado el beneficio de la banca en España antes de provisiones fue de 29.000 millones de euros. En medio de una recesión, este año y el que viene el beneficio va a la baja por varios motivos: caída del PIB y caída de márgenes. Pero falta sumar el beneficio de Santander y BBVA fuera de España, que es muy elevado", explica Maudos, que concluye: "Juntando piezas, yo creo que la previsión es realista". Aunque Santiago Carbó, catedrático de Análisis Económico de la Universidad de Granada, reconoce que la situación de la economía española mete presión al cumplimiento de esas expectativas. Además, las necesidades de una entidad no se pueden compensar con los excedentes de capital de otras.
Lo malo, según explica Sánchez Mato, es que se está contando con todo el beneficio de la banca (lo que implica una supresión de los dividendos) de los próximos tres años para resolver un problema cuya solución es imperiosa. Porque él considera que ese escenario estresado es en el que ya nos encontramos, sobre todo en lo que a los activos inmobiliarios se refiere. Además, si finalmente la inyección de capital procedente de Europa se realiza con bonos convertibles contingentes con un interés de entre el 8% y el 10%, su pago también contaría contra los resultados.
Este analista también critica que en ese escenario adverso se haya rebajado la exigencia de capital de máxima calidad hasta el 6%. "Parten de la hipótesis de que el capital está para gastarlo en las situaciones adversas", señala. "Pero si ahora, con ratios de capital mucho más elevados, las entidades españolas tienen problemas para financiarse, qué no sucedería si su capital de primera quedara tan mermado", añade. "La experiencia ha demostrado que incluso las exigencias de Basilea III son insuficientes", asegura Sánchez Mato.
"Hacer un ejercicio agregado tiene todos estos riesgos. Aún tenemos las próximas auditorías, las que se publicarán en septiembre para rectificar", concluye Carbó.
Según los cálculos de Sánchez Mato, si se generalizan para todo el sistema financiero las pautas que ha seguido la nueva dirección de BFA-Bankia, la necesidad de provisiones colocará al sector en la imperiosa necesidad de captar más de 133.000 millones de euros, una cantidad que equivale a 31 veces los beneficios netos que el sector declaró haber obtenido en 2011.