1. Noticias
  2. Reportajes
  3. Entrevistas
  4. Opinión
09 de Febrero de 2010

Enrique Utrera
Enrique Utrera
finanzas.com
06/11/2009 - 08:29

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
¿Quién se come el marrón de valorar una inmobiliaria?
¿Quién se come el marrón de valorar una inmobiliarias?

¿Se lo ocurre un marrón más grande en estos días que corren que regir los destinos de una promotora inmobiliaria? Hay uno, por lo menos de aquí al 31 de diciembre: tener que valorarla. Tasadores y auditores se van a enfrentar muy pronto a la dura tarea de poner en valor el ladrillo español. Lo hacen con toda la presión del mundo. Primero, la del supervisor. ¡Vaya chorreo recibieron el miércoles de Fernando Restoy, vicepresidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), todas las partes implicadas! Pero también la que meterán los propios promotores o esos inmobiliarios a la fuerza llamados bancos y cajas de ahorros, que se juegan mucho en el envite en forma de provisiones.

El número dos del polícía bursátil ha pedido a inmobiliarias, tasadores y auditores que contabilicen de forma adecuada y rigurosa el quebranto que la crisis ha infligido a sus activos. Dicho de otra forma, que no les va a permitir frivolidad alguna, como hasta ahora. Nada mejor para evitar desmanes que fijar una misma fórmula para todos. Tabla rasa se llama eso, y a más de uno no le llega la camisa al cuello.

Hagan un pequeño ejercicio y contabilicen cuál es el valor de los activos de suelo de nuestras inmobiliarias cotizadas. A corto y medio plazo tiende a cero, porque es sencillamente ilíquido. Un problemón cuando los promotores que aún no han sido ejecutados por los bancos pasan más tiempo renegociando su deuda que atendiendo a sus negocios. Nuestros tasadores y auditores se van a retratar cuando tengan que sacar a la luz las tremendas miserias de sus clientes al cierre del ejercicio, como exige la ley.

Desde luego que las declaraciones de Restoy no son ni gratuitas ni casuales. Se han producido el mismo día que el Banco de España se ha puesto dramáticamente realista en su último informe de estabilidad financiera. Resulta que nuestro sistema financiero se enfrenta a una hipotética tasa de impago en el sector inmobiliario que puede ser tres veces mayor a la crisis de 1993 y a un quebranto neto que puede ser del ¡del 100%! Y añade el Banco que se trata de algo "muy superior a cualquier estimación sensata que se pueda hacer y a cualquier experiencia conocida".

Materia pues para pitonisos y otros exploradores del más allá, que quizá pasen a convertirse muy pronto en asesores de los consejeros delegados y directores financieros que gestionan el caso inmobiliario español a los que el gobernador Fernández Ordóñez ha puesto en situación: los bancos y las cajas pueden aguantar pérdidas de hasta el 40% en sus carteras inmobiliarias.

Algo muy gordo pasa cuando Banco de España y CNMV lanzan dos mensajes en la misma dirección: las valoraciones de los activos son irreales y no aguantan ni un asalto más. Un mensaje de lo más realista que redunda lo que desde estas líneas hemos defendido que se encendió la luz roja de la crisis. Es decir, que España no ha cogido por los cuernos la dura realidad del pinchazo inmobiliario y mantiene unos precios ficticios para los pisos y los suelos. Y, por otra parte, que la auténtica subprime de nuestros bancos y cajas es el ladrillo y no otra.

Vienen unas semanas de miedo en las que unas cuantas compañías se juegan mucho. Ahí está Reyal Urbis, casi una promotora pura y dura que intenta evitar in extremis el concurso de acreedores, o dos grandes ya propiedad de los bancos como Metrovacesa y Colonial, inmersas en la negociación de sendos préstamos sindicados y a cuyos accionistas una actualización severa del valor de sus activos puede obligar a aumentar sus provisiones de forma significativa. Una bomba de relojería en toda regla.


Banesto: Tenemos lo que todos quieren: Nuestro Depósito Selección

La cuenta NÓMINA de ING DIRECT te devuelve dinero cada mes

| Comparte esta noticia -



Opina

Desconectar tu perfil: Desconectar

* campos obligatorios
Listado de comentarios



En una entrevista

Banqueros desagradecidos

El Nobel Stiglitz denuncia por desagradecidos a los banqueros

Y en tu tiempo libre...

Tests para desestresarte

Tests para desestresarte

Todos los test para dar respuestas a tus... [+]







Vocento
SarenetRSS