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reforma de las pensiones

¿Cómo y cuándo me tengo que hacer un plan de pensiones?

CRISTINA CASILLAS

Estos productos permitirán mitigar la pérdida de poder adquisitivo de la jubilación

Está más que asumido que el trabajador cuando se jubile perderá poder adquisitivo. A bote pronto, un trabajador que tenga un salario anual de 50.000 euros, recibirá un tercio menos cuando se jubile. Si gana 100.000 euros, tendrá que afrontar la tercera edad con una merma de sus ingresos del 66%. Por eso, no es de extrañar que el propio ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, recomendara hacerse con un plan de pensiones privado para compensar esa pérdida.

Los planes de pensiones privados son una alternativa de ahorro para hacer frente a la pérdida de poder adquisitivo que llega con la jubilación. Pero ¿por qué se produce está pérdida? Fundamentalmente por dos razones.

La primera es porque hay trabajadores que cobran salarios mensuales superiores a la base de cotización máxima de la Seguridad Social (3.198 euros). La segunda, porque para cobrar el 100% de la base reguladora, el trabajador jubilado se deberá retirar al menos con 65 años y tener 35 años cotizados. Además, para calcular la pensión de jubilación hasta ahora se utiliza los últimos 15 años, aunque el Gobierno no descarta ampliar hasta los 20 años e incluso elevar la edad de jubilación hasta los 67 años.

Sin contar, que está en entredicho la viabilidad del actual sistema público de pensiones por el envejecimiento de la población. Por todos estos motivos, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, abrió el debate al reconocer que tenía un plan de pensiones privado, el que completaría su pensión de jubilación.

Qué es y cuándo empezar

Así, un plan de pensiones es una modalidad de ahorro que tiene como finalidad complementar y no sustituir la pensión de jubilación. Pasado un tiempo, permite recuperar el valor de lo invertido más los intereses generados. Generalmente esos ingresos se invierten en un fondo con una serie de ventajas fiscales específicas.

Una entidad gestora se encarga de administrar el dinero. Es decir, de controlar las cantidades invertidas y de informar a los participantes de cómo evoluciona el valor del fondo. En cuanto al valor se calcula diariamente y para ello de divide el dividendo del patrimonio total del fondo entre el número de participantes.

Pero ¿cuándo es el mejor momento para hacérselo? Para Santiago García Alonso responsable de productos de inversión de Citibank, "cuanto antes mejor". García Alonso recuerda que este tipo de productos tiene un efecto de capitalización, sin embargo, cuanto más joven es al persona menos capacidad de ahorro tiene porque está inmerso en otros esfuerzos financieros como la compra de una vivienda. "Normalmente se empieza a pensar en este tipo de productos a partir de 40 a 45 años".

Por su parte, Luis María Sáez de Jaúregui, director de Vida, Ahorro y Productos financieros de AXA, las reformas que introducirá el Gobierno suponen una merma de la pensión de jubilación. Para evitar esto, Axa recomienda contratar un plan de pensiones justo cuando se incorpora a la vida laboral. "Esto es así porque aunque al principio las aportaciones serán mínimas el efecto exponencial de los planes de pensiones y plazo hará que al final el capital acumulado, más los intereses generados sea importante".

Para Juan María Rojo Carrascosa, director de planes de pensiones de Bankinter, no hay una edad recomendable. "Depende de la capacidad de ahorro para empezar a pensar en el futuro o a una inversión a más largo plazo"

En cuanto a la estrategia, el responsable de Citibank cree, debido a que son productos orientados a largo plazo, que se debe de comenzar invirtiendo en productos de renta variable, más arriesgados, pero también más rentables, y a medida que se acerque la jubilación se opte por productos más conservadores.

"Comparar, comparar y comparar" deberían ser las máximas de cualquier cliente que busque este tipo de productos. Si se realiza en los depósitos con más razón se debería hacer en los planes de pensiones. Santiago García cree que normalmente se opta por un único producto y en el banco habitual. Sin embargo, puede haber diferencias de hasta 500 euros al año en productos comparando su rentabilidad, las comisiones y la gestión de la cartera y recuerda que el traspaso entre diferentes planes no conlleva penalización, igual que ocurre en los fondos.

En este sentido, también coincide Rojo Carrascosa. El responsable de Bankinter recomienda diversificar su cartera lo más ampliamente posible en diversos planes, invirtiendo en renta fija y variable.

Los asesores de Axa aconsejan al cliente invertir en función de su aversión al riesgo, aunque reconocen que si es joven es el partícipe se puede invertir en renta variable para poder cambiar a renta fija más adelante. La compañía ofrece planes de pensiones en los que se puede ir moviendo a renta fija, variable y monetario sin ninguna comisión.

En este sentido, Axa ha diseñado un producto Axa Pensiones Privilege que garantizan el capital invertido del partícipe en caso de que las decisiones hayan sido erróneas.

En cuanto a las aportaciones, desde la reforma fiscal del 1 de enero de 2007 se establecen unos importes máximos anuales en las aportaciones, siendo de 10.000 euros para los menores de 50 años y de 12.500 euros para los partícipes de más de 50 años. Para el responsable de productos de inversión de Citibank, se debería aportar el máximo permitido anual, sin olvidar que tiene una fiscalidad favorable sobre el IRPF.

Por su parte, el director de planes de pensiones de Bankinter recuerda que las aportaciones deberán depender de la capacidad de ahorro del partícipe, aunque recomienda llegar siempre al máximo permitido.

Luis María Saénz de Jáuregui, director de Vida, Ahorro y Productos financieros de Axa, el objetivo de capital debe complementar la pensión para que ambas prestaciones, la pública y la privada, supongan el 100% del salario que recibía el trabajador al final de su carrera para que no haya una merma de su poder adquisitivo.

Además, recuerda que la fiscalidad juega de parte de estos productos, ya que pro cada 1.000 euros que se invierten, Hacienda devuelve, a través del IRPF, 430 euros.

Desventajas

Los planes de pensiones no se pueden rescatar salvo en casos muy puntuales: como jubilación, fallecimiento del partícipe y los supuestos especiales de liquidez, es decir, invalidez absoluta y permanente del partícipe, paro prolongado (más de dos años) y enfermedad grave.

Sin embargo, estas características de falta de liquidez puede generar algún inconveniente, pero tiene "más ventajas que desventajas" augura García Alonso. El hecho de que sea un plazo en el tiempo determinado y además relativamente largo hace que limiten las tentaciones de salir. Por otro lado, genera una disciplina de ahorro. Tampoco hay que huir de la renta variable, apostando por los mercados emergentes, que pueden ofrecer rentabilidades de hasta el 60%.

Por su parte, desde Bankinter no se considera que la iliquidez del plan de pensiones como una desventaja, ya que es un producto a largo plazo, recuerda Juan María Rojo. Sin embargo, cree que la fiscalidad se podría mejorar.

Para Axa la iliquidez tampoco constituye una desventaja en sí, ya que hay determinados momentos en lo que los planes de pensiones se pueden rescatar. Por otro lado, cree que este tipo de productos pueden complementarse con otros, como los PIAS.

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