
Y además...
Noticias relacionadas
Parecía que la reforma del sistema de pensiones había pasado a un segundo plano tras las protestas de los sindicatos a alargar la vida laboral hasta los 67 años. Corbacho intento ser delicado al aconsejar que los trabajadores deberían pensar tener un plan de pensiones privados, dejando claro que no es porque vaya a peligrar las pensiones si no para compensar las pérdidas de ingresos por la jubilación, pero sirvió para que más de uno reflexionara sobre si ha llegado el momento de hacerse uno o aumentar las aportaciones.
La cuestión fue planteada hasta a nuestros político sin que el Presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, fuera una excepción. En un primer momento la respuesta fue rotunda. Zapatero aseguró que no contaba con ningún plan de pensiones. Los seis años de presidencia le hicieron olvidar que tenía dos desde el 2002, tal como declaró en una entrevista a la revista Inversión, se tratan de los planes SCH Renta Fija Mixta y SCH Renta Variable Mixta. La Moncloa confirmó que los planes de pensiones del presidente existen pero que en los últimos años no realiza aportaciones.
El propio Corbacho reconoció que tiene su propio plan de pensiones, aunque en todo momento defendió el sistema público y garantizó su viabilidad por lo menos 25 años más.
El bombardeo de la pregunta del millón: “¿Tiene un plan de pensiones?” fue realizada a todos los diputados del Congreso de los Diputados. Una cuestión curiosa, más si se tiene en cuenta que con siete años en el puesto tienen el privilegio de alcanzar la cotización máxima de pensión. No menos importante, aunque el tratamiento el tratamiento fiscal durante estos años se ha endurecido sigue siendo muy favorable. Gracias a ellos se puede rebajar la cantidad a pagar a hacienda hasta un 43% de lo aportado, siempre dentro de los límites establecidos. Para menores de 50 años hasta 10.000 euros al año o el 30% de los rendimientos del trabajo y/o actividades económicas y para mayores de 50 hasta de 12.500 euros al año o el 50% de los rendimientos del trabajo y/o actividades económicas.
No obstante, el Congreso y el Senado tienen un plan de pensiones colectivo para funcionarios y parlamentarios, que éstos pueden incrementar, si quieren, con sus propias aportaciones o bien hacerse otro nuevo.
Entre los que han confesado que tienen un plan privado, está la vicepresidenta segunda y ministra de Economía Elena Salgado, no ha aclarado si lo tiene o no, pero ha dicho que como lleva cotizando desde los veintidós años no necesitará "ni tan siquiera" la pensión de ex ministra.
También ha apostado por ese complemento el ministro de Industria, Miguel Sebastián, quien ha opinado que "no debe ser tan malo" cuando todos los gobiernos lo han bonificado fiscalmente "de forma generosa".
La "troika" económica la completa el responsable de Fomento, José Blanco, quien ha asegurado que sólo tiene el plan privado que le ofrece el Parlamento.
Trinidad Jiménez, titular de Sanidad, es de las que no lo tiene y "nunca se le ha ocurrido" tenerlo, aunque apoya a los que optan por esta fórmula, incluidos los ministros, porque, según ha señalado, no deja de ser una forma de ahorrar.
En cualquier caso, complementar la jubilación de manera privada no pone "en cuestión" que España cuenta con un sistema público "fuerte y garantizado", ha subrayado.
Beatriz Corredor, responsable de Vivienda, está entre los ministros que sí tienen un plan privado, asunto sobre el que no se han querido pronunciar los responsables de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y Educación, Ángel Gabilondo, por considerarlo un asunto privado.
Entre la oposición hay muchos que sí disponen de este complemento, como la portavoz del PP en la Cámara, Soraya Sáenz de Santamaría, que lo tiene, pero "muy bajito", aunque ha señalado que después de escuchar las recomendaciones de Corbacho va a ver si hace "un mayor esfuerzo" de ahorro.
José Luis Ayllón, secretario general del grupo popular, tiene este plan extra "más o menos" desde que Corbacho es ministro de Trabajo, mientras que el responsable económico del grupo, Cristóbal Montoro, que lo tiene desde hace tiempo, ha aprovechado para acusar al Ejecutivo de "volver a meter miedo" con un tema tan sensible.
El portavoz de CiU, Josep Antoni Durán Lleida, no sólo tiene uno, sino que recomienda que todos los que puedan se lo hagan, aunque no por "desconfianza" en el sistema público, ha precisado, sino porque las pensiones "son bajas".
Su aportación a este plan alternativo es "simplemente" de 600 euros al mes, pero le gustaría poder ingresar más porque cree que esa cantidad "dará poco de sí".
Josu Erkoreka, el portavoz del PNV, también lo tiene y lo recomienda porque es de los que opina que ante la evolución demográfica, las pensiones futuras no superarán, probablemente, el "nivel mínimo imprescindible" para vivir con dignidad.
Mientras el portavoz de ERC, Joan Ridao, no tiene un complemento privado a su jubilación, el responsable de IU, Gaspar Llamazares, dispone de un fondo que ha llamado de ahorro y que ha perdido entre un 20 y un 30 por ciento de capital a causa de la crisis y, por tanto, descarta este tipo de opciones.
Rosa Díez, diputada de UPyD, cuenta con este plan desde hace un montón de años aunque dejó de capitalizarlo hace otro montón de años por lo que ahora "debe ser un planito", ha comentado, al tiempo que ha subrayado que lo que tiene que hacer la Seguridad Social es garantizar una pensión digna para que hacerse un plan privado sea innecesario.

----




