
Detrás de esta rentabilidad se esconde la percepción del oro como activo refugio ante las perspectivas de deflación y recesión global y la debilidad del dólar, pero también la posibilidad de que veamos nuevas quiebras financieras y una caída en la producción de Sudáfrica, segundo productor mundial.
Además, en las últimas semanas, los analistas del banco suizo UBS han elevado el precio objetivo del oro para 2009 desde los 700 a los 1.000 dólares; el de la plata hasta los 14,75 dólares desde los 8,40 dólares previos, y el platino, hasta los 1.050 desde los 900. En UBS esperan que la demanda inversora en oro se duplique en 2009 frente a 2007.
En Inversis Banco afirman que “el oro vuelve a la primera escena de actualidad como la última divisa refugio. El metal dorado sigue con paso firme apoyado por el aumento de la demanda de los principales fondos inversores de este metal. Por el lado de la oferta señalar la fuerte caída de la producción en Sudáfrica (segundo productor a nivel mundial) en más de un 17%”.
Sin embargo, no todo en el oro es brillo. Los analistas de Citi indican que la demanda de los inversores se ha reducido en el corto plazo: “Parece que la reciente demanda de oro como activo refugio por parte de los inversores tiene que enfrentarse a una fuerza opuesta; la liquidación de posiciones en oro para satisfacer otras necesidades de liquidez, sostienen.
“Además”, añaden, “la fortaleza del dólar también podría recortar esa demanda. El precio del metal ha mantenido habitualmente una correlación negativa con el dólar, subiendo cuando el billete verde estaba débil y viceversa”. Los analistas de Citi tienen un precio objetivo de 825 dólares para 2009 y de 900 dólares para 2010.
Desde un punto de vista técnico, “a medio y largo plazo la tendencia del oro es alcista y se puede estar largo con objetivos en 935 y 950 y mas allá, los 1.000 -1050 dólares”, según apunta el analista de finanzas.com, Lone_.

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