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Renta 2011

Cómo declarar los intereses que obtuvo en sus cuentas

José María Camarero

Cada vez más requisitos que el contribuyente que conocer para declarar los rendimientos de los productos mobiliarios, como consecuencia de la complejidad de muchos de esos activos

El tratamiento fiscal de los rendimientos del ahorro y las ganancias patrimoniales se encuentra en plena fase de transición: en las próximas semanas tendrá que liquidar el Impuesto de la Renta (IRPF) referido a 2011, en el que los tipos aplicables eran del 19% ó del 21%o, dependiendo de si las ganancias superaban los 6.000 euros anuales; los rendimientos que obtenga durante este año, ya se gravarán entre el 21% y el 27% por ciento; pero hace apenas tres ejercicios fiscales, todas las ganancias tributaban al 18% por ciento; y hace diez años, lo hacían dependiendo de la base imponible de cada contribuyente (al tipo marginal, de entre el 15% y el 45%).

¿A qué productos afecta? Los rendimientos del capital mobiliario se clasifican en las siguientes categorías: los obtenidos por la participación en fondos propios de una entidad (dividendos, por ejemplo); los obtenidos por la cesión a terceros de capitales propios (como los intereses de cuentas) y los procedentes de operaciones de capitalización y de contratos de seguros de vida o invalidez.

Puede tener que pagar ahora más. Desde que en 2010 los rendimientos de los productos mobiliarios tributan dependiendo del importe obtenido (entre el 19% y el 21%), muchos contribuyentes se encuentran con la sorpresa de que deben abonar en la Declaración más dinero por los rendimientos del capital mobiliario del que les retuvieron a cuenta en 2011. La causa se debe a que los bancos realizaron esa retención en su porcentaje mínimo (19%); sólo una vez finalizado el ejercicio es posible saber si ése o el otro tipo de retención (21%) el correcto, una vez sumadas todas las ganancias obtenidas en ese periodo.

Exenciones. Los dividendos cuentan con una exención en los primeros 1.500 euros. Pero esta medida no se aplica a los beneficios distribuidos por las Instituciones de Inversión Colectiva; y tampoco cuando las acciones se adquieran o transmitan en los dos meses anteriores o posteriores, respectivamente, al cobro del dividendo (si las acciones cotizan), o un año (si esos títulos no cotizan).

Depósitos de ahorros complejos. Cada vez hay más depósitos estructurados o con retribuciones en especie, por ejemplo, ante los que hay que tener en cuenta las normas de tributación para evitar problemas futuros con el fisco. Por ejemplo, como en el caso de los estructurados, cuando el interés depende de la evolución de un subyacente (índice, acciones, etc.). Si esa evolución es negativa, se genera un rendimiento en el mismo sentido. Y si el reembolso de intereses se realiza a través de divisas o valores, no se producirá rendimiento en ese momento, sino que lo depositado inicialmente será el valor de adquisición de esos activos. Además, cuando en un depósito a plazo se incluya una rentabilidad variable, ésta puede generar un rendimiento negativo que también habrá que declarar. Cuando se trate de una cuenta en divisas, sus rendimientos tendrán que integrarse en la base del ahorro y aplicar el cambio oficial de la divisa del día de la liquidación de los intereses publicado por el Banco Central Europeo (BCE).

Retribuciones en especie. Desde un punto de vista jurídico, siempre ha sido polémica la tributación de los regalos que los bancos han entregado a sus clientes a cambio de determinadas vinculaciones. Siempre se trata de un rendimiento del capital mobiliario en especie, aunque algunos tribunales se han pronunciado en contra de este tratamiento cuando se encontraban ante un regalo proporcionado al abrir una cuenta o domiciliar una nómina, por ejemplo. Sin embargo, una reciente sentencia del Tribunal Supremo generaliza el tratamiento de los rendimientos mobiliarios en especie al dar esta calificación al regalo de una prima de un seguro a un cliente por vincularse con una determinada entidad.

Seguros de vida. La ley considera que las indemnizaciones que cubren este tipo de contratos tienen la naturaleza de rendimiento del capital mobiliario, ya sean satisfechas en forma de renta, capital o prestaciones negociadas individualmente. Por tanto, estos ingresos se integran en la base del ahorro y están sometidos a la retención a cuenta.

Rendimientos de seguros a cinco años. Los contribuyentes que hayan firmado contratos de seguros previos al 20 de enero de 2006 deberán aplicarse la compensación entre la normativa fiscal anterior a 2006 y la vigente ahora. Esta compensación se calcula como la diferencia entre la tributación actual (19% ó 21%) y el importe resultante de integrar los rendimientos irregulares de 2001 reducidos (en el 40% ó 75%). En general, puede beneficiar a todos los contribuyentes, aunque tengan una base imponible baja, para rendimientos de seguros obtenidos en más de cinco años, que antes contaban con una reducción del 75% para calcular el impuesto.

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