
La familia de Rocío Dúrcal es objeto de especial seguimiento por parte de la llamada «prensa rosa», que está poniendo al descubierto las profundas desavenencias de una familia en apariencia modélica mientras vivió la artista. ¿Qué ha ocurrido para que sus tres hijos hayan hecho frente común contra el padre, Junior?
A la muerte de Rocío Dúrcal se abrió el testamento que, al parecer, no incluía ninguna sorpresa, puesto que dejaba el tercio legal y de mejora a sus hijos y el otro tercio a Junior en régimen de usufructo. Sin embargo, surgió un problema porque los hijos estimaron que algunos bienes, domiciliados fuera de España, no figuraban en el testamento. Los hijos solicitaron al padre que elevara a escritura pública tales bienes para ser incluidos en la masa hereditaria. No estaban pidiendo el reparto de la herencia, sino el reconocimiento de la existencia de tales bienes.
Sin embargo, Junior se negó a reconocer la existencia de tales activos y argumentó que sus hijos no deberían haberle hecho esa petición teniendo en cuenta que en vida les había donado bastante dinero. Junior se ha negado en todo momento a reconocer el derecho que asistía a sus hijos invocando el trato que en su opinión se debe a un padre que acaba de enviudar.
La actitud de Junior ha llevado el conflicto hasta los tribunales. El que fuera marido de Rocío Dúrcal niega la existencia de cualquier activo inmobiliario o dinerario. Sabe muy bien que en cuanto lo reconozca, va a encontrarse con otro problema: el fisco. La ocultación de una parte del patrimonio fuera de España puede ocasionar a toda la familia un gasto y una sanción fiscal importante. En cualquier caso, los hijos han preferido correr ese riesgo antes que dejar esa parte de la herencia fuera de inventario.

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