"La empresa española no ha explotado aún su potencial en Guinea"
Según cuenta Carmelo Nvono-Ncá a Finanzas.com, la Cámara que preside tiene dos objetivos fundamentales: en primer lugar, fomentar las inversión española en Guinea Ecuatorial, aprovechando las múltiples afinidades que comparten los dos países. Por otra parte, esa relación con España debería ser aprovechada por la Cámara para convertirse también en un verdadero canal de relaciones entre Guinea Ecuatorial y el mercado Iberoamericano.
* ¿Cómo nace el proyecto de la Cámara de Comercio Hispano Ecuatoguineana?
La Cámara, que es netamente española, nació hace 2 años amparada por el Consejo Superior de Cámaras, y en este tiempo lo que hemos tratado de hacer es asentarla administrativamente, para convertirla en el impulso de las empresas españolas en Guinea Ecuatorial. Y lo hemos conseguido, ya que en este momento la Cámara es el canal válido y reconocido entre la Administración ecuatoguineana y las empresas españolas.
* ¿Qué empresas españolas se encuentran ya trabajando en Guinea Ecuatorial?
Todavía son pocas y, de hecho, uno de los motivos por el que se crea la Cámara de Comercio es el de no perder el tren del desarrollo en Guinea. En estos momentos, por ejemplo, Iberia o Spanair, a través de su filial Ecuatoguineana de Aviación, están ya trabajando en Guinea Ecuatorial. Esto no refleja, sin embargo, el potencial que existe en Guinea para las empresas españolas. Por ejemplo, otra empresa que opera allí es Repsol, aunque de un modo indirecto, a través de empresas extranjeras. Además, Repsol es miembro de la Cámara de Comercio Hispano Ecuatoguineana y ocupa la vicepresidencia.
Pero como he dicho, esto no representa el potencial que España debe aprovechar en un mercado como el guineano, que le es muy afín y muy cercano, con el que comparte el idioma, la cultura, la religión, etc. Yo creo que son cualidades del mercado guineano que convierten a las empresas españolas e iberoamericanas en estratégicas, con grandes posibilidades de éxito.
OBJETIVOS DE LA CÁMARA
* ¿Qué objetivos se plantea la Cámara de Comercio de cara al futuro?
El objetivo de la Cámara a medio plazo sigue siendo el de poder servir de canal fiable para el Gobierno de Guinea en la entrada de empresas españolas. Y digo canal fiable, porque Guinea Ecuatorial ha experimentado algunas malas experiencias con diversas compañías, sobre todo en los comienzos del nuevo régimen a partir de 1979. Y al final, aquellas experiencias terminaban teniendo consecuencias negativas tanto para el consumidor final como para la imagen de España. Una imagen que, según creemos nosotros, no ocupa todavía la posición que se merece.
En cuanto al largo plazo, queremos que España se convierta en el motor del desarrollo económico de Guinea Ecuatorial, porque creemos que puede hacerlo. Hay que tener en cuanta que si hablamos de Guinea como un mercado atractivo, no es precisamente por su mercado interno, ya que es un país de aproximadamente un millón doscientos mil habitantes.
Sin embargo, Guinea es miembro de la CEMAC, Comunidad Económica y Monetaria del África Central, una organización de naciones francófonas (que explica la fuerte presencia de Francia en el país). Esto significa que una empresa que invierta en Guinea, lo estará haciendo un mercado que representa casi el 4% de la población de África, ya que no hay aranceles entre los países de la CEMAC.
* Si embargo, atendiendo a lo que usted comenta, da la impresión de que la empresa española se ha quedado un poco atrás en esa carrera por entrar en el mercado guineano, ¿cuál sería el motivo de esta circunstancia?
En este caso creo que la respuesta podría ser más bien política, ya que, más que otras empresas, han sido otros países los que han sabido adelantarse a España. Y, probablemente, la razón no es que España no haya sabido aprovechar la oportunidad que le ha ofrecido Guinea Ecuatorial, sino que, tal vez, en el momento en que Guinea sirvió aquella oportunidad, la situación política española no era la más favorable. Era un país que acababa de salir de una dictadura y cuyas prioridades eran otras muy distintas.
No obstante, en estos momentos Guinea Ecuatorial le brinda una nueva oportunidad a España. Por ejemplo, recientemente ha sido posible la firma de un acuerdo de inversión recíproca con España. Se trata de un tipo de acuerdo que Guinea sólo tenía hasta ahora con Estados Unidos y Francia, lo que supone una garantía para la empresa española a la hora de invertir.
* En este sentido, ¿cuál sería el marco legislativo de Guinea de cara a la inversión?
Guinea Ecuatorial es un país que está ofreciendo mecanismos que pueden beneficiar a las empresas que arriesgan su capital. Se ha creado una Ley de Inversión de Capital Extranjero, que trata, no de liberar de impuestos a las empresas, pero sí de facilitar las condiciones fiscales y de proteger y cuidar la inversión que llega del exterior. Es una ley que lleva desarrollándose años y que hoy es una realidad.
LA IMPORTANCIA DEL CRUDO PARA GUINEA ECUATORIAL
* Uno de los sectores más atractivos de Guinea para la inversión exterior, y que además no está tan explotado como en otros países, es el del petróleo. ¿Cómo valora los últimos sucesos ocurridos en Nigeria, teniendo en cuenta la proximidad geográfica?
Yo creo que cualquier suceso de este tipo es negativo para la inversión, pero cuando se trata de hechos aislados, no tienen por qué desanimar a la inversión. En cuanto a la presencia de Guinea en este sector, hay que tener en cuenta que ya se ha convertido en el tercer productor de África subsahariana con cerca de 500.000 barriles diarios, cuando hace 10 años apenas producía. En definitiva, es un país con unos recursos petrolíferos muy importantes
* A la vista de estos datos, y viendo como empresas de otros países como la brasileña Petrobras han logrado entrar en el mercado del crudo guineano, ¿qué margen hay, teniendo en cuanta la fuerte presencia de países como Francia, para que empresas españolas del sector pudieran entrar en ese mercado?
No sólo para empresas españolas sino que hay margen para empresas de otros muchos países. Por ejemplo, en el caso de Repsol, en los años ochenta se le dio una oportunidad para explorar las aguas guineanas y finalmente llegó a la conclusión de que allí no había el suficiente petróleo como para que una inversión resultase rentable.
Evidentemente, era difícil para Guinea pensar que en una zona tan rica en petróleo, fuera el único país que no tuviera acceso a ese recurso. Entonces el Gobierno guineano decidió seguir apostando por ese mercado y acudió a Estado Unidos. Al poco tiempo, se confirmó que había mucho petróleo y de buena calidad lo que implicó que los primeros acuerdos de explotación se firmaran con Estados Unidos.
Pero sí es curioso, que una compañía como Petrobras entre en Guinea y Repsol no, pero también ahí la Cámara de Comercio tiene un objetivo que a través de Brasil sí estamos consiguiendo y que no es otro que el de ser el nexo de unión entre Guinea Ecuatorial y la cultura iberoamericana.
* Evidentemente, cuando una empresa sale al extranjero a invertir lo hace porque tiene la expectativa de que va a ganar dinero, pero ¿qué puede aportar esa empresa a un país como Guinea y cuáles serían sus necesidades?
Yo creo que la mejor aportación que puede hacer a un país como Guinea es la inversión en formación de la población activa o potencialmente activa. Las economías emergentes que no se preocupen de esta circunstancia, no tendrán en el futuro una población que sea capaz de atender a las necesidades internas de ese país. Y es ahí donde las empresas españolas pueden ofrecer algo muy positivo a la población guineana, con un gran privilegio, además, debido las afinidades culturales entre los dos países.
* Quisiera que, para terminar, pudiera ofrecer una visión general sobre cuál es en estos momentos la salud económica de Guinea Ecuatorial de cara a la inversión exterior.
Para empezar, tengo que recordar que el pasado mes de marzo Guinea albergó la cumbre de la CEMAC. Tener la capacidad para celebrar una reunión de esta índole ya dice mucho de un país. Y esto al empresario le tiene que dar mucho que pensar y la necesidad de ver a Guinea como un país con un gran potencial económico, donde queda prácticamente todo por hacer, y queda mucho dinero por invertir y por ganar. Y por último, se trata de un mercado que está haciendo grandes esfuerzos desde la política, a través de acuerdos internacionales, para atraer la inversión extranjera. Un objetivo en el que la Cámara de Comercio Hispano Ecuatoguineana tiene puestos todos sus esfuerzos.

----



























