21 de Junio, 14:00 pm

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Opinión

Manuel Moreno

Directivos burbuja

llave

Entre los grandes directivos de las principales compañías del mundo hace años que se ha generado una doble burbuja:

La primera es la particular burbuja social en la que vive la mayoría de estos altísimos ejecutivos. Cogen poco el metro y el autobús, lo que les mantiene alejados de sus empleados y aún más de sus clientes. Quizás por eso a veces plantean estrategias tan alejadas de la realidad del mercado y generando, a su vez, nuevas burbujas.

Otra burbuja, superpuesta a la anterior, es la económica. Los blindajes económicos de estos altos directivos (tanto por lo que ganan como por lo que reciben en indemnizaciones doradas) les aíslan de cualquier crisis, salvo que ésta sea tan grande y hayan metido tanto la pata que se vean obligados a cambiar el traje de finas rayas verticales por el de gruesas rayas horizontales (pero ya vemos que son muy pocos los que acaban en la cárcel por sus desmanes).

Veamos ejemplos. Según "Financial Times", los dirigentes de los grandes bancos internacionales han recibido en los tres últimos años remuneraciones por valor de 95.000 millones de dólares... mientras que las pérdidas causadas por sus errores son, según el FMI, de un billón de dólares (billón español, es decir, un millón millones de dólares; no confundir con el "billion" anglosajón: mil millones).

Según "Le Monde", los directivos de las principales compañías cotizadas, las del índice CAC 40, ganaron de media cuatro millones de euros en 2007. Un asalariado medio francés necesitaría trabajar durante cuatro siglos para ganar lo que un máximo ejecutivo del CAC gana en un año.

En España, las distancias no son tan grandes, pero también asustan. Un trabajador medio en una compañía del Ibex necesitaría trabajar diecisiete años para ganar lo mismo que un directivo medio de esa misma empresa en un solo ejercicio. En algunas cotizadas españolas (de las más grandes), el trabajador necesitaría hasta 37 años para ganar tanto como recibe en un año el máximo directivo.

Como todas las burbujas pinchan, esperemos que la crisis haga estallar también esta última. El banquero John Pierpont Morgan señalaba, a principios del siglo pasado, que el máximo directivo de una compañía no debería tener un salario (sin contar dividendos) que superara en veinte veces al de un asalariado medio. Curiosamente, un nivel muy próximo al que vemos en el Ibex. Pero a mí me sigue pareciendo excesivo. Pongámoslo más claro: mientras en nuestro país proliferan los mileuristas (e incluso los seiscientoseuristas en muchos sectores), ¿a quién le parece insuficiente multiplicar estas cifras por veinte y tener un sueldo de 20.000 euros netos al mes, o de "sólo" 12.000, si multiplicamos 600 por 20?

Con la que está cayendo... y con la que va a caer todavía, esta burbuja también debería estallar. Sobre todo cuando "papá Estado" sale al rescate de las compañías arruinadas por ejecutivos rebosantes de testosterona salarial.

Manuel Moreno Subdirector de Inversión. Subdirector

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