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se acercan momentos críticos

Dia: ¿Qué hacer con las acciones tras la victoria de Fridman?

La primera batalla por el control de Dia se ha saldado con la victoria del fondo Letterone de Mijail Fridman, en medio de la desidia general de los accionistas, cuya asistencia a una cita tan crucial fue la más baja de la historia. Ahora, el magnate ruso ha logrado el visto bueno para ejecutar la ampliación de capital de 500 millones que había planteado, pero antes tendrá que tener en la mano el visto bueno de la CNMV a la OPA que ha presentado a 0,67 euros por acción. Además, la mitad del capital que Fridman no controla, el 35% de los accionistas, tendrán que aceptar la oferta, y luego queda negociar con los bancos para extender el vencimiento de la deuda. 

El problema es que no hay tiempo, apenas dos meses, que es el plazo máximo que tiene Dia para corregir los fondos propios negativos de 100 millones que contabiliza, lo que ahora mismo deja a la empresa en quiebra técnica. Es cierto que L1 se ha mostrado receptiva a buscar alternativas para que lleguen estos fondos, pero el dinero no está, y no llegará hasta que Fridman se haya garantizado el control de la compañía. O lo que es lo mismo, hasta que la CNMV apruebe la OPA. El regulador de los mercados tiene de plazo, en teoría, hasta el 5 de abril, pero este periodo podría extenderse si se solicitan aclaraciones adicionales. Y por supuesto, la decisión final la tendrán los bancos acreedores, porque sin su visto bueno la ampliación de capital de 500 millones de L1 no saldría adelante. 

Así las cosas, explican los analistas de Sabadell, "lo más relevante ahora será saber cuál es la postura de los bancos acreedores y la del Consejo". En relación a los bancos acreedores, estos expertos opinan que, una vez que ha salido adelante la propuesta de L1, "podrían mostrarse más receptivos en los términos de renegociación de la deuda". En la misma línea, Ana Gómez, analista de Renta 4 Banco, recuerda que "a ambas partes les interesa el acuerdo" y apunta que algunas de las condiciones logradas por el consejo en el acuerdo que ellos sí tenían con la banca, serían aceptadas por L1, lo que en principio allanaría el camino a un entendimiento. 

En este contexto, el papel del Consejo se antoja como decisivo para limar asperezas entre L1 y los bancos, y de hecho, los propios consejeros se han mostrado dispuestos a colaborar. El problema es que apenas hay tiempo, porque la cadena tiene hasta el 20 de mayo para restablecer sus pérdidas patrimoniales o si no entraría en quiebra técnica. Y no solo eso, porque tiene por delante vencimientos de líneas de crédito con los bancos de unos 700 millones de euros antes del 31 de mayo y de bonos en julio por unos 300 millones. 

Ante todas estas noticias, la acción reaccionó ayer con alzas moderadas pero hoy retrocede algo menos del 1%, hasta los 0,63 euros. "Lo lógico es que el valor se ajustara al precio ofrecido por L1, teniendo en cuenta que no esperamos una contraOPA", explican en Sabadell. Una vez que la OPA sea aprobada, estos expertos apuntan que modificarán su opinión a 'aceptar' o vender en mercado en función precisamente del precio de cotización. 

Por el contrario, los analistas de Bankinter recomiendan aceptar la oferta de L1 a 0,67 euros por acción, si es que finalmente se materializa. A su modo de ver, la situación fundamental de la cadena "es muy complicada", y aunque la ampliación de capital es crucial para asegurar la viabilidad financiera del grupo, "resultará en una dilución muy significativa para los actuales accionistas", explican. En la misma línea, Javier Flores, director del servicio de Estudios de Asinver, quien también aprovecharía la OPA para salir de la empresa. "Por la posición de control que ha tomado, L1 tiene las manos libres para hacer lo que quiera y el minorista está falta de información y visibilidad en la estrategia", añade Flores. 

En todo caso, como explica Ana Gómez, para el minorista resultará muy relevante saber si la OPA logrará ese mínimo de aceptación del 35% del capital. Y buen termómetro para medir cómo respiran los accionistas que sí acudieron a la junta lo tendremos al conocer los porcentajes de las votaciones, que se conocerán con las actas dentro de cinco días. Descontado el grupo de Fridman, hubo accionistas que expresaron su rechazo a los planes del consejo, pero también al magnate ruso. Así que estos porcentajes, descontada la participación de L1, podrían ser relevantes.

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