Finanzas.com

Recordar mis datos | 縊lvidaste tu contrase馻?

Banca digital

Big data: Los datos personales, motor de la banca digital

El 25 de mayo entra en vigor el nuevo reglamento europeo de protecci髇 de datos pero Espa馻 no va a lograr tramitar a tiempo la ley espa駉la para adaptarlo a nuestro pa韘. 緾髆o nos afecta?

Los datos personales son el petr髄eo del siglo XXI, el motor de la econom韆 digital, especialmente en sectores como el de la banca, donde ya se est醤 analizando millones de ellos a trav閟 de las t閏nicas de big data para ofrecer productos m醩 personalizados y atractivos para los clientes. Por ello, el pr髕imo 25 de mayo est marcado en rojo en los calendarios de las entidades. Ese d韆, entra en vigor el nuevo Reglamento General de Protecci髇 de Datos europeo, que va a estrenarse en un escenario de cierta inseguridad jur韉ica, pues la ley que transpone esta norma a la legislaci髇 espa駉la no va a lograr tramitarse a tiempo. Pero, 縞u醠es son los cambios que van a producirse a partir de ese d韆?

Seg鷑 dice el propio reglamento, su objetivo es 玶educir la inseguridad jur韉ica creada por las nuevas tecnolog韆s de datos, esas que permiten que empresas como Google o la propia banca puedan saber d髇de est醤 sus clientes, qu y cu醤do han consumido, entre otras cosas. Es decir, que la normativa comunitaria pretende mejorar la protecci髇 de las personas cuyos datos son explotados por las empresas. En ese sentido, establece que la informaci髇 que posean las compa耥as debe ser correcta y actual; que los usuarios deben ser informados de si se est醤 recogiendo sus datos y para qu; e incluye un l韒ite temporal al tratamiento de los mismos. Asimismo, las compa耥as no deben recoger m醩 datos de los estrictamente necesarios y no pueden emplearlos para objetivos distintos a los inicialmente planteados. Por 鷏timo, las empresas est醤 obligadas a garantizar la seguridad de los datos a trav閟 de todos los medios necesarios ante potenciales robos o ciberataques, seg鷑 explica

Ruth Benito, experta en protecci髇 de datos de Elzaburu, una firma de abogados especializada en tecnolog韆s de la informaci髇. Si las compa耥as no cumplen con estos principios, el reglamento contempla un r間imen sancionador muy severo, con multas de hasta 20 millones de euros o de hasta el 4 por ciento del volumen de negocio total anual del ejercicio financiero anterior, la cuant韆 que sea m醩 elevada. Asimismo, la norma alumbra una figura nueva, la del delegado de protecci髇 de datos, un cargo voluntario salvo para organismos p鷅licos u organizaciones cuya actividad principal implique el tratamiento de datos (como es el caso de los bancos o medios de comunicaci髇, por ejemplo). 獷sta normativa trata de trasladar el control de los datos a los usuarios, que nunca debieran haber perdido ese control, pues son los propietarios de los mismos. No es un cambio sustancial pero son peque駉s cambios que mejoran la situaci髇. Como individuos, ganamos en cuanto a la transparencia. Se nos va a tener que informar de muchos aspectos y, si no nos informan, se puede entender que el consentimiento no ha sido v醠ido. Adem醩, dota a las personas de mecanismos de control sobre las empresas como el delegado, al que vamos a poder trasladar las reclamaciones, asevera Benito.

Sin embargo, desde Elzaburu nos explican que, al mismo tiempo que se mejora la protecci髇 de los consumidores, el reglamento tambi閚 quiere garantizar que Europa no se queda atr醩 en la 玞onstrucci髇 de una econom韆 de los datos, seg鷑 explic en un reciente desayuno de prensa Javier Fern醤dez Lasquetty, socio del bufete. Eso quiere decir que el derecho a la protecci髇 de los datos no es un derecho absoluto en esta norma. M醩 bien, 玪o que hace el reglamento es poner un punto de equilibrio entre la protecci髇 de las personas y la libre circulaci髇 de los datos, dijo Benito. De hecho, en el af醤 de lograr un mercado interior de los datos, el reglamento permite que las personas puedan pedir una migraci髇 de los datos a otras empresas como ahora mismo se hace con las compa耥as de tel閒ono, un tema que suscita dudas en el sector sobre c髆o se abordar su aplicaci髇 pr醕tica.

La norma espa駉la, retrasada

Otra de las dudas que sacude al sector ante la irrupci髇 del nuevo marco jur韉ico es su desarrollo normativo interno, que no va a llegar a tiempo, pues se encuentra en fase de enmiendas en el Parlamento, lo que provoca cierta inseguridad jur韉ica. 獿a reforma que se est tramitando en el Congreso no va a llegar y veremos si est para 2018. De todas formas, prefiero que no salga como est ahora. Conviene hacer las cosas bien y de forma serena, dice Benito, que cita dos ejemplos 玠entro de una infinidad de aspectos que, a su juicio, habr韆 que mejorar: El hecho de que los datos de los menores solo puedan ser tratados cuando se cuente con el consentimiento de los padres y la exigencia de que los representantes de empresas de fuera de la UE sean responsables solidarios.

Pero no es el 鷑ico problema que se echa encima: Un reciente estudio realizado por responsables de Microsoft alertaba de que solo el 10 de las grandes empresas espa駉las est醤 preparadas para la entrada en vigor; mientras que el 80 por ciento de ellas posee 玠atos oscuros. Es decir, datos sobre los que no disponen de control ni saben la procedencia o qu hacer con ellos.

Si te interes este art韈ulo, te puede interesar:

Big data, la nueva arma de los bancos

Big data: 縌uiere saber lo que hace su banco con lo que sabe de usted?

Big Data: "Las empresas nos conocer醤 mejor que nosotros mismos"

publicidad
publicidad