23 de Abril, 01:37 am

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EEUU LIBROS

Muere el dueño de la legendaria librería neoyorquina Strand

Agencia EFE

Fred Bass, el dueño actual de la legendaria librería neoyorquina Strand, murió hoy a los 89 años, rodeado de su familia, según informó la tienda.

Strand, que comenzó a operar en 1927, es una librería estrechamente ligada a la vida de Nueva York y frecuente punto de visitas de muchos turistas que llegan a la ciudad.

La tienda informó en un tuit de que Bass había fallecido a primera hora de hoy, en su casa, acompañado de sus seres queridos.

"Agradecemos a Fred su pasión y dedicación, y nuestros pensamientos están con la familia", agregó la librería.

Su hija, Nancy Bass, también confirmó el fallecimiento del dueño de Strand, y tuiteó que durante tres décadas tuvo el privilegio de trabajar con él en la gerencia de la librería.

La muerte de Fred Bass fue recibida con duelo por, entre otros, el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, quien señaló que el librero había inspirado "generaciones de amantes de los libros y había puesto a Strand en el mapa global".

La tienda de libros nuevos y usados tiene su sede principal en la esquina de la avenida Broadway y la calle 12, lugar de peregrinación para muchos fanáticos de la costumbre tradicional de revisar estantes de libros nuevos y usados para comprar alguno.

Gracias al carácter del local, Strand ha sobrevivido en una época en la que cada día más se recurre a la compra de libros por Amazon u otras plataformas digitales, en detrimento de las viejas librerías de barrio, como Strand.

La librería fue fundada hace noventa años al lado de su ubicación actual, en un barrio en el que había 48 librerías en pocas manzanas. Fue levantada por Ben Bass, padre de Fred, cuando tenía 25 años, en principio como un lugar de venta de libros usados.

Pronto se convirtió en un lugar de Greenwich Village en el que los escritores se reunían para conversar o vender sus obras.

Es la única que se mantiene de las 48 librerías originales que había en la época en la que Ben Bass decidió lanzarse a la aventura, con 300 dólares prestados por un amigo.

La historia que ofrece la librería en su sitio web recuerda que Fred Bass se vinculó al negocio a los 13 años y fue él quien trasladó el local a la esquina actual, a metros del espacio original.

Strand maneja 2,5 millones de libros usados, que asegura ocuparían 29 kilómetros. Aparte de su sede central tiene tres locales mucho más pequeños, como el quiosco que mantiene en la plaza de Times Square.

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