Vocento 15 años 12 de Diciembre, 17:05 pm
publicidad

Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

inmobiliario

Reyal Urbis enfila su liquidación con una deuda de 3.600 millones

José M.Camarero

Casi una década después de que comenzara la crisis económica y financiera, y tras más de cuatro años de recuperación macroeconómica, la inmobiliaria Reyal Urbis está a punto de firmar su sentencia de muerte corporativa, después de que el juzgado de lo Mercantil número 6 de Madrid haya dictado el auto correspondiente para liquidar definitivamente su actividad.

Se trata de la segunda mayor caída de un imperio inmobiliario español, después del desplome de Martinsa Fadesa, en lo que representó la crisis de un modelo de 'boom' de viviendas, locales y suelos que arrastró a toda la economía a los peores años de recesión en décadas. Reyal Urbis se ha visto abocada a su disolución arrastrando una deuda bancaria que supera los 3.572 millones.

Precisamente parte de los perjudicados por el cierre del negocio de la corporación serán organismos públicos o relacionados con el Estado. Por una parte, la compañía aún debe al fisco 363 millones de euros, sobre todo por la liquidación del Impuesto de Valor Añadido (IVA). De hecho, Reyal aparecía habitualmente en las primeras posiciones de la lista de morosos que periódicamente publica la Agencia Tributaria.

Aún mayores son los compromisos financieros que el grupo mantiene con la Sareb -el banco 'malo' creado por el Gobierno para asumir los activos tóxicos de parte del sistema financiero español en el peor momento de la crisis-: a esta sociedad le debe unos 1.000 millones de euros. Esta circunstancia deriva de de la transmisión a la Sareb de créditos al promotor de los bancos nacionalizados -Bankia y NCG- y de los que recibió ayudas. Tras la Sareb, el siguiente acreedor más importante de Reyal Urbis era el Banco Santander, con 500 millones.

El 'banco malo' fue la sociedad que rechazó con más vehemencia la propuesta de convenio formulada por la propia inmobiliaria, lo que dejó a la firma a un paso de su disolución hace tres meses. Por entonces, fuentes financieras ya apuntaban que los responsables de la Sareb estiman que el plan no contenía garantías de viabilidad, opinión que compartían otros demandantes y acreedores financieros.

Dicha vía de salvación para la que fue una de las grandes compañías del negocio del 'ladrillo' en España implicaba quitas de entre el 80% y el 90% en los 4.660 millones de euros que adeuda a una treintena de acreedores -de ellos, 3.600 millones en préstamos- y que la llevaron en 2013 a firmar la que iba a ser la segunda mayor quiebra del sector.

Un zombi del 'ladrillo'

La compañía perdió 155 millones en 2016, con unos ingresos de solo 46 millones, lo que suponía apenas un tercio de sus 'números rojos' anuales, aunque sus activos se valoraron en 1.200 millones. Además, su patrimonio presenta un agujero financiero de 3.482 millones, según los datos publicados por la propia empresa tras el primer semestre del año.

La compañía había solicitado el concurso de acredores a comienzos de 2013 por la delicada situación financiera por la que pasaba. De hecho, Reyal Urbis ya no tenía actividad promotora ni de construcción desde hace más de cuatro años, toda vez que las entidades rechazaron la que hubiera sido la cuarta ronda de reestructuración de su deuda desde el inicio de la crisis.

Reyal afronta su liquidación apenas una década después de su constitución en julio de 2006, fruto de una de las grandes operaciones corporativas registradas durante el 'boom' del sector y apenas un año antes de que pinchara la 'burbuja' inmobiliaria y comenzara la crisis.

El cierre de Reyal Urbis representa un nuevo capítulo en el declive por el que el sector inmobiliario ha pasado en los últimos años. Esta quiebra no es la única protagonizada por firmas como Habitat, Nozar y, sobre todo, Martinsa Fadesa. La corporación presidida por Fernando Martín fue la primera gran víctima de la crisis hipotecaria, allá por el año 2008, al ser liquidada con una deuda récord que superaba los 5.200 millones de euros, todo un hito en el mercado financiero español. 

publicidad
publicidad
publicidad