Vocento 15 años 18 de Diciembre, 13:51 pm
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el mercado no afloja la presión

Popular: ¿Y ahora qué?...seis preguntas para no dormir

Finanzas.com

Los inversores aprietan al Banco Popular, cuyas acciones han llegado a bajar esta mañana más de un 10%, y eso después de encadenar una racha de tres caídas consecutivas de doble dígito. Los títulos ya valen 0,31 euros y la capitalización del banco a estos precios asciende a 1.309 millones de euros, poco más de la mitad de los 2.500 millones que Popular levantó en su última ampliación de capital. Fuentes del mercado consultadas por Bloomberg no descartan que pueda necesitar una inyección adicional de liquidez por parte del Banco Central Europeo, cuyos responsables tenían reunirse hoy con el presidente de la entidad, Emilio Saracho. ¿Y ahora qué toca? Estos son las preguntas y respuestas que más preocupan al mercado. 

1.- ¿Es tan grave la situación de Popular?

A juzgar por los desplomes en bolsa, las cosas no pintan bien. Solo en los últimos tres días, donde ha habido caídas de doble dígito, Popular pierde un 44% de su valor. El mercado tiene serias dudas de que la estrategia planteada por Saracho sea la correcta y también pone en tela de juicio que haya tiempo material para ponerla en práctica. Con unos activos tóxicos de 37.000 millones de euros, la carga es excesiva y las escasas ventas de activos no estratégicos que se han producido (Targobank, por 65 millones, Popular Servicios Fianncieros a Abanca por 369 millones y su participación en Merlin Properties, por 144 millones) apenas si han sido recogidas positivamente por el mercado. El propio Saracho se ha dirigido a la plantilla para intentar de insuflar calma y transmitir que el banco es solvente, aunque tampoco esto ha calmado al mercado.

2.- ¿Puede ayudar el gobierno español?

Probablemente, si. La legislación europea prevé un mecanismo de resolución (MUR o Mecanismo Único de Resolución, aún por estrenar) para acometer la reestructuración de los bancos con problemas. Sin embargo, hay excepciones que permiten conceder ayudas a empresas solventes. Bajo ciertas condiciones, el estado puede proporcionar garantías para respaldar nuevos pasivos que pueda emitir Popular en el futuro o líneas de liquidez concedidas por el BCE. Del mismo modo, el Gobierno también puede inyectar fondos en un banco para hacer frente a un déficit de capital identificado en algún test de estrés. 

3.- ¿Cómo le fue a Popular en los test de estrés el año pasado?

En las pruebas de resistencia que condujo el año pasado la Autoridad Bancaria Europea (EBA), Popular arrojó un ratio de capital 'common equity' TIER 1 del 6,6%, casi un punto y medio por debajo del umbral del 8% que el BCE le aplicó al italiano Monte Paschi. Ello significa que Popular, en teoría, sería un caso de recapitalización preventiva. Otra cosa sería cómo encajaría la opinión pública española otro nuevo rescate bancario, después de los 41.000 millones que el Gobierno tuvo que pedir en 2012 para la reestructuración del sistema financiero. La mitad de estos fondos fueron para Bankia, quien ahora es uno de los candidatos que suenan para comprar Popular. 

4.- ¿Hay alguien que quiera comprar Popular?

Precisamente, el gran interrogante es quién está dispuesto a saltar al ruedo y hacer una oferta para comprar a Popular. Solo hay tres candidatos, Banco Santander, que ha contratado para asesorar la operación a Citigroup, la propia Bankia y BBVA. Para todos ellos, el problema es el mismo. Calcular la limpieza que hay que hacer en Popular y tener previstas posibles demandas que puedan caer en el futuro, razón por la que ayer mismo, uno de los principales accionistas de Popular, Credit Mutuel, anunció su salida del consejo de Popular. El problema es que Popular habría hechos préstamos a algunos de sus clientes para acudir a la ampliación de 2016, operaciones respaldas por las propias acciones que ahora mismo se están desplomando. Por otro lado, la cantidad de activos que tiene Popular, en particular los inmobiliarios, son una importante barrera para cualquier potencial interesado. Sin ir más lejos, Societé Generale ha calculado que Santander necesitaría 'levantar' 12.500 millones para absorber a Popular. 

5.- ¿Y si llega la resolución?

En caso de que los reguladores europeos no estén convencidos de la viabilidad de Popular, entraría en funcionamiento el MUR, el encargado de diseñar el procedimiento de resolución de las entidades con problemas. Este mecanismo aún no se ha estrenado, pero prevé diferentes alternativas, como la segregación de activos, tóxicos, la venta de activos o el 'bail-in' (rescate interno). Mediante éste último procedimiento, los primeros en asumir pérdidas serían los acreedores de Popular, empezando por los accionistas, los bonistas o incluso los ahorradores con depósitos en Popular por cantidades superiores a los 100.000 euros. 

6.- ¿Hay riesgo de contagio?

Por ahora, parece que no. Mientras Popular se hunde en bolsa, otros bancos brillan en bolsa, como Sabadell, que se revaloriza en el año un 38%, o CaixaBank, con avances del 31%. Además, entidades como BBVA han estado emitiendo sin problemas bonos Tier 1. Igualmente, la prima de riesgo de la economía española se mueve en los 130 puntos básicos, y apenas ha experimentado alzas significativas por el miedo a una intervención en Popular. 

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