Iberdrola seduce a Deutsche Bank: El dividendo parece sostenible
Los analistas de Deutsche Bank cambian su consejo desde 'mantener' a 'comprar' y elevan el precio objetivo hasta 4,6 euros, lo que ofrece un potencial alcista del 25%. El plan estratégico convence. ¿Cuáles son sus puntos fuertes?
Apenas unos días después de la presentación de sus perspectivas de negocio para el periodo 2012-2014, los analistas de Deutsche Bank han roto una lanza a favor de Iberdrola y han elevado el precio objetivo hasta 4,6 euros desde los 4,2 euros anteriores, lo que ofrece un potencial alcista del 40%. Además, han cambiado su recomendación a 'comprar' desde 'mantener'. A su modo de ver, la rentabilidad por dividendo de la eléctrica (7,6%) está por encima del sector y "parece sostenible".
La eléctrica presentó el pasado 24 de octubre su plan estratégico para el periodo 2012-2014 con el que prevé acometer desinversiones por unos 5.000 millones de euros a fin de rebajar el endeudamiento desde los actuales 32.000 millones de euros hasta los 26.000 millones. Según explican en Deutsche Bank, esto se conseguirá gracias a la deuda pendiente del déficit de tarifa que tiene el Estado (unos 3.000 millones de euros) y a los flujos de caja derivados de su actividad operativa.
La deuda neta pasará de 32.000 millones en 2011 a 26.000 millones en 2014 sin necesidades de ampliación de capital, lo que permitirá al grupo mantener su fortaleza financiera. Las opciones que maneja la compañía son la reducción de inversiones, las desinversiones, la obtención de flujos de caja y la titulización del déficit de tarifa.
Sobre los planes desvelados por Iberdrola, en Deutsche comentan que parecen ser "bastante razonables" y no "muy exigentes" en cuanto a cumplimiento de objetivos. La empresa se centrará principalmente en potenciar las redes de transporte y distribución de energía eléctrica, a la que destinará el 59% del total de las inversiones netas, y, en menor medida, la de energías renovables, a donde irán a parar el 25% de la cifra global prevista. Esta estrategia de fortalecer el lado operativo gusta a los economistas alemanes, dado el entorno macro y de intervención política "más duro".
Dado que gran parte de los ingresos son regulados, en Deutsche Bank no ven demasiados riesgos a que el plan de Iberdrola falle en "los números"; es decir, consideran que se cumplirán las previsiones. Otra cosa es que puedan aumentar los riesgos de intervencionismo político, por ejemplo en Brasil con Neoenergía. También hay que prestar atención a la evolución del mercado de divisas puesto que más del 50% del Ebitda no está denominado en euros sino que se obtiene en dólares, libras y reales brasileños. Este hecho puede ocasionar fluctuaciones en los objetivos de la empresa.
Los analistas tampoco descartan que Iberdrola reciba una oferta 'sorpresa' para vender alguno de sus activos en Reino Unido, y "si el precio es atractivo podría deshacerse de alguna participación minoritaria". Los fondos obtenidos con las desinvesiones podrían destinarse o bien a reducir la deuda o bien a ejecutar un programa de recompra de acciones. Este programa no ha sido totalmente descartado por Iberdrola y podría servir para eliminar la dilución de los 'script dividends' o el pago del dividendo en títulos.
Uno de los mayores temores que tenía el mercado era que la eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán saliera al mercado para deshacerse de sus activos de mayor calidad. Sin embargo, apuntan los analistas, con las cifras anunciadas de desinversión este temor ha quedado bastante disipado. Al introducir en sus modelos de previsión las nuevas cifras proporcionadas por la eléctrica sobre sus menores inversiones, en Deutsche Banka calculan que el Ebitda de Iberdrola para 2014 alcanzará los 8.000 millones de euros, apenas 400 millones menos que su anterior estimación. Es una cifra muy cómoda teniendo en cuenta el volumen de desinversiones.
Sobre la remuneración al accionista, que calculan en el 7,6%, los analistas apuntan que "es muy atractiva", lo que en una tendencia clara de disminución del 'pay out' (porcentaje del beneficio destinado a dividendos) parece que es "bastante sostenible" y arroja atractivos múltiplos respecto a las demás comparables.