La banca española se verá favorecida por la unión, según Goldman
Cuando se apliquen criterios homogéneos, destacará por solvencia, liquidez y coberturas.
La banca española tiene poderosas razones para estar muy interesada en la unión bancaria europea, bajo la tutela de un supervisor común. Según un trabajo realizado por Goldman Sachs, bastará homogeneizar todos los requisitos y criterios que cada regulador nacional impone ahora de forma independiente, que son de una sorprendente diversidad, para que el sistema financiero español salga muy bien parado, al integrar a las tres entidades europeas de mayor fortaleza y colocar a cinco entre las diez más resistentes.
El autor del análisis ha elaborado un listado que toma en cuenta la solvencia, la capacidad de liquidez y el aumento de los niveles de cobertura que se ha producido desde el arranque de la crisis. Para realizar los cálculos se dan por cumplidas las exigencias impuestas a las entidades domésticas españolas por los dos reales decretos, por entender que esa será la situación en que se encontrará el sistema financiero en el momento de la homogeneización. Y las puntuaciones colocan en primer lugar al Santander (en cabeza por liquidez y coberturas y en segunda posición en solvencia), seguido del Popular y del BBVA (ambos en la mejor situación de solvencia y aumento de coberturas y en tercera posición por liquidez). Entre los diez que destacan por su fortaleza se incluyen además Bankinter y Sabadell, por este orden.
El informe insta a que la unificación de criterios se lleve a cabo cuanto antes e incluya al mayor número de entidades posible, no solo a las de mayor tamaño. Así se dotará de mayor transparencia al sistema financiero europeo y se abrirá camino a la creación del supervisor común. El analista opina que con todo ello se desactivarán los recelos de los inversores, y se cortará el círculo vicioso que ahora vincula la situación de la deuda y el sistema financiero. Cuando las entidades tengan el respaldo del conjunto de la zona euro, los problemas de financiación que pueden surgir en un Estado no contaminarán al correspondiente sistema financiero.