Bankia: Un año de sufrimiento en bolsa para encontrar la paz en los 0,3 euros
Bankia se estrenó en bolsa a 3,75 euros y quien compró sus acciones hace un año ya pierde cerca del 84%. Pero tras la ampliación de capital de 12.000 millones que hará en otoño, el descuento puede ser tan fuerte que se vean caídas hasta 0,2 o 0,3 euros
Mañana se cumplirá un año desde que Bankia se estrenó en bolsa a 3,75 euros. La flor y nata del mundo financiero se reunió en la Plaza de la Lealtad para arropar a Rodrigo Rato y a toda su cúpula en una operación casi más patriótica que financiera. Fue un estreno de campanillas que movilizó para la causa a muchas de las grandes fortunas nacionales, pero también a miles de ahorradores, clientes de sucursal de toda la vida que se vieron metidos sin comerlo ni beberlo en un negocio que a día de hoy ha generado unas pérdidas del 84%. Y es muy probable que el valor al final se estabilice en zonas de 0,2 o 0,3 euros tras la ampliación de capital.
Durante su discurso, Rato destacó que la salida a Bolsa en sí misma es "todo un éxito" para la entidad, un hecho que quiso compartir con los más de 347.000 nuevos accionistas, así como con los 280 accionistas institucionales españoles y extranjeros. Para poder llegar a este momento, recordó, la entidad ha completado "en un tiempo récord y satisfactoriamente" las fases de un proceso "complejo y minucioso" como es una Oferta Pública de Suscripción de acciones. Y se ha llevado a cabo en un momento de tensiones, en el que "los inversores eran y son reacios a la renta variable, al sector financiero y al riesgo España".
De hecho, el propio Rato declaró en ese mismo momento que había invertido a título personal 250.000 euros, una cantidad que ahora mismo habría quedado reducida a poco más de 40.000 euros. Quizás tuviera sus razones bien atadas para exponer su propio dinero, porque de hecho, Rato explicó que la salida a bolsa "es una decisión estratégica, qué hace más fuerte a la entidad y consolida su papel de liderazgo en la banca universal española".
Pero todo esto ha quedado en agua de borrajas porque Bankia se ha convertido en el mayor dolor de cabeza del sistema financiero. Una entidad intervenida y que consumirá más de 23.000 millones de euros públicos para no provocar un cataclismo en el corazón mismo del sistema financiero. En unas declaraciones a Bloomberg, el profesor del IESE Eduardo Martínez Abascal explicó que crear un gran banco bueno a partir de seis o siete malos "nunca fue una gran idea". Y la mayoría de los expertos suelen coincidir con este diagnóstico. De un conjunto de enfermos muy delicados se ha pasado a otro en estado crítico.
Desde que Rodrigo Rato abandonó la entidad el pasado 7 de mayo -tras el hecho insólito de permitir que el banco mandase a la CNMV las cuentas sin estar visadas por el auditor- un total de once casas de análisis han revisado sus estimaciones para el banco, calculando entre todos un precio medio de sus acciones de 0,44 euros. Ya no está muy lejos de estos niveles. Bankia se ha acostumbrado a ser una especie de "chicharro de lujo", un valor de alta volatilidad y mucho peligro que se mueve con fuertes oscilaciones ante cualquier noticia que afecte -en uno u otro sentido- al sector financiero.
Uno de los últimos informes lo ha emitido Barclays, el pasado martes, lo que provocó en Bankia un desplome del 13%. Los economistas del banco británico han rebajado el precio de Bankia hasta los 0,5 euros, y recuerdan que se recorta el beneficio antes de impuestos para 2012 al incorporar un plan de reestructuración que combina ya la inyección de capital. No obstante, explican, lo más importante para volver a dar beneficios en 2013 y 2014 es la bajada de los costes de financiación provocados por esa inyección de 12.000 millones que entrarán a formar parte del balance mediante una ampliación de capital.
En el terreno positivo, sin embargo, los expertos de Barclays esperan que los márgenes vayan mejorando a lo largo de 2013 y 2014, con una reducción del ratio coste/beneficio casi del 20% entre 2012 y 2014. Y por eso mismo, esperan que el beneficio operativo crezca de media en ese periodo alrededor del 10%, mientras que el beneficio total se incrementaría un 5%.
Atención a la calidad de los activos
Para los analistas de JP Morgan, que calculan un precio objetivo en Bankia de 0,31 euros por acción, se puede esperar que se siga viendo un deterioro en la calidad de los activos, aunque coinciden con Barclays en que habrá beneficios en 2013, una magnitud que cifran en 285 millones de euros. El desafío para Bankia, a su modo de ver, son los costes de financiación. A gran escala el objetivo está muy complicado pues los mercados no serán accesibles a corto plazo y el interbancario es muy caro. Por eso, la financiación minorista -la captación de dinero entre los clientes- será una variable muy importante.
También preocupa en JP Morgan la calidad de los activos. A pesar de que Bankia va a anotar provisiones por 17.300 millones y de que la tasa de cobertura sobre créditos a promotores inmobiliarios se incrementará hasta el 44,5%, la cobertura sobre el total de préstamos en cartera será del 13,1%, todavía inferior a las pérdidas del 13,7% que esperan los expertos de la entidad estadounidense.
La dolorosa ampliación de capital
Con todo, lo más doloroso para los pequeños accionistas que todavía aguanten en Bankia es la ampliación de capital por 12.000 millones de euros que todavía está por venir. Según comenta Javier Flores, director del Servicio de Estudios de Asinver, dado el deterioro sufrido por la imagen de la marca y la caída de las acciones, "parece difícil que se lleve a cabo la ampliación sin un descuento importante respecto al precio de mercado". Un descuento que, aunque no se han facilitado detalles, "si está en línea con otras recientes ampliaciones en Europa podría situarse entre el 30% y el 40%", explica Flores.
Este experto considera que se agravará aún más la dilución de capital para los pequeños accionistas y que el mercado se inundará de papel. O en otras palabras. "Significará claramente una presión adicional sobre la ya de por sí maltrecha cotización, que tiende a aproximarse al rango 0,25-0,35 euros por acción, zona de estabilización por valoración", remacha Flores. Pero cuidado porque este cálculo de dilución se ha realizado en base a un escenario de cotización estable. Otra cosa sería si la acción continúa su tendencia bajista, "lo que es altamente probable". En este caso, Flores sugiere que la cotización podría ser incluso inferior a ese rango.
De hecho, las cifras son prácticamente calcadas a lo que sucedió con Citi, cuyas acciones valían 450 dólares antes de recibir ayudas del estado por unos 45.000 millones de dólares. Aproximadamente la mitad de esta cantidad -20.000 millones- se convirtieron en acciones ordinarias con el consiguiente efecto de dilución. Y la cotización de Citi en bolsa se redujo la décima parte, sobre los 45 dólares en que estaban en la primavera del año pasado. De cumplirse el patrón tras la ampliación de capital, Bankia tenderá a estabilizarse en torno a los 0,2-0,3 euros, la décima parte del precio de salida.

Fuente: Bloomberg