publicidad
24 de Mayo, 04:06 am

Recordar mis datos | ¿Olvidaste tu contraseña?

¿QUIÉNES SON LOS RESPONSABLES DEL AGUJERO DE BANKIA? (IV)

Una fusión confusa: Rato y Blesa frente a frente

CRISTINA VALLEJO

Ni Caja Madrid ni Bancaja tenían una situación muy boyante a finales de 2009, el ejercicio previo al de 2010 en que se realizó su fusión. Sí que es verdad que la tasa de morosidad revelada de Caja Madrid era algo más alta que la de Bancaja a finales de 2009 (5,42% frente al 4,31%). Pero la tasa de cobertura de Caja Madrid era más reducida que la de Bancaja (43,4% frente al 52,37%). Por activos, Caja Madrid era mucho más grande: 191.904 millones de euros, frente a los 89.000 millones de Bancaja. El volumen de dudosos de Caja Madrid era de 7.754 millones de euros, una cantidad equivalente al 4% de sus activos. El de Bancaja, de 3.242 millones de euros, es decir, un 3,61% del valor de sus activos. Y un último indicador: los fondos propios de Caja Madrid equivalían a un 5,35% de sus activos; mientras que en el caso de Bancaja, el porcentaje era inferior, de un 3,89%, lo que implica que la valenciana era más débil, tenía menos patrimonio, y mucho menos en 2010, cuando mermó a una cifra equivalente al 1,13% de sus activos. Insistimos, son las cifras reveladas.

Pero eso mismo le sucedió a Caja Madrid en 2010. Como comenta un experto financiero, "una modificación de última hora de la normativa contable realizada por el Banco de España en los últimos días de diciembre de 2010 permitió que Caja Madrid no tuviera que reconocer un volumen muy importante de pérdidas". "La modificación realizada por el Banco de España eximió a las cajas de llevar a la cuenta de resultados el importe del deterioro sufrido por loas activos y, en su lugar, se cargó contra reservas, disminuyendo los fondos propios", continúa. "Caja Madrid declaró 236 millones de euros de beneficios, pero redujo los fondos propios en 4.010 millones de euros", prosigue. Eso significa que Caja Madrid alcanzó en 2010 la cifra récord de 3.774 millones de euros de pérdidas, como sociedad individual, no como sociedad fusionada con Bancaja y las otras cinco entidades. 

La fotografía previa a la fusión no tenía muy buena pinta. La operación está imbuida de controversia. Y no sólo por los números. Como dicen fuentes jurídicas del movimiento 15M, que ha emprendido acciones legales contra el consejo de administración de Bankia, el hecho de que la fiscalía se haya fijado en el proceso de constitución del grupo y en su salida a Bolsa significa que hay muchos misterios e irregularidades que desentrañar.

Hemos intentado hablar con algún consejero de la entidad y los gabinetes de prensa de sus organizaciones nos han contado bien que existe un compromiso del antiguo consejo de administración de Caja Madrid según el que sólo su portavoz, el ex presidente Rodrigo Rato, explicaría la situación; o bien que el consejero en cuestión no concede entrevistas. También en algunos casos hemos recibido la callada por respuesta. Cuando arrecian las demandas contra ellos no es fácil salir a dar explicaciones.

Pero sí hemos conseguido hablar con personas cercanas a Rodrigo Rato, que defienden, bien es verdad que a medias, la operación de fusión. Y también próximas al presidente anterior, Miguel Blesa, que la atacan y afirman que la culpa de la caída de Bankia es única y exclusivamente de la absorción de Bancaja.

Los de Blesa: "Caja Madrid no tenía capacidad para absorber a Bancaja" 

Fuentes cercanas a Blesa destacan que, aunque Caja Madrid tenía problemas en 2008 y 2009 como consecuencia de la caída de los ingresos y del aumento de la morosidad que lleva consigo toda crisis, Caja Madrid, sola, podría haber sobrevivido sin ayudas. "Pero Caja Madrid no era tan fuerte como para soportar en su estructura a toda Bancaja", aseguran. "Es como si en un barco con capacidad para seis toneladas se cargan doce". "Caja Madrid no es el problema aunque Caja Madrid tuviera problemas. Quien lastra a Caja Madrid es Bancaja", afirman.

"Aunque se argumente ahora que la fusión se hizo a punta de pistola, un presidente está en la obligación de negarse o de dimitir si ve que la operación puede conllevar el desastre". "Tampoco cabe defenderse diciendo que no se sabía lo que había dentro de Bancaja", añaden. ¿Es esa una disculpa de un buen gestor? Lo malo es que fuentes financieras afirman que Rodrigo Rato se convirtió en presidente de Caja Madrid sin saber nada de banca. "Y en un momento tan delicado como ese, hubiera hecho falta que un financiero se arremangara, analizara el balance y lo pusiera en orden", aseguran. Y, en su caso, que analizara con mucho detenimiento la fusión con Bancaja.

Bancaja no fue la única posible novia de Caja Madrid. Estas mismas fuentes financieras afirman que hubo un tiempo en que la fusión con BBVA estuvo muy avanzada: el sector financiero estaba al tanto y también Deloitte, tanto por fuentes del Banco de España como del Gobierno. Pero no salió adelante. La segunda opción fue La Caixa. Pero tampoco triunfó. Madrid y el PP hubieran perdido su banco.

Con esas dos operaciones frustradas, Caja Madrid plantea su fusión con otras cinco entidades (La Caja de Canarias, Caja de Ávila, Caixa Laietana, Caja Segovia y Caja Rioja). Pero, de acuerdo con fuentes cercanas a Rodrigo Rato, el Banco de España se niega y le obliga a que una entidad valenciana entre en el grupo. Como la CAM ya había renunciado, le tocó Bancaja en suerte. Y una ayuda de 4.465 millones de euros de ayuda del FROB con unos intereses crecientes y superiores al 7% que suponían una dura losa a su evolución.

El papel del Banco de España

El Banco de España, cuentan las mismas fuentes cercanas a Rodrigo Rato, elabora un informe que revela que Bancaja estaba mejor que se pensaba y que Caja Madrid estaba peor. Tan mal que reveló que Caja Madrid podría cosechar unas pérdidas de 5.000 millones de euros en 2012. Pero es muy probable que el Banco de España no valorara la complicada estructura de participadas del grupo valenciano, a la que hicimos referencia en la entrada anterior de esta serie de reportajes. Y, por tanto, tampoco el consejo de administración pudo tener toda la información sobre la mesa en el momento de la aprobación. Pero la firmaron. ¿Por qué la aprobaron si no tenían los datos? Quizás por desconocimiento. "Si me enseñan las cuentas fundamentadas y auditadas, no pienso que me están engañando", aseguran. Y, además, llevaba el sello de calidad del Banco de España y el impulso del Gobierno. Aunque gente del último consejo de administración de Blesa afirma ahora que "sabíamos que Bancaja estaba para entrar en la UVI".

¿Hizo mal su valoración el Banco de España? Probablemente. Pero seguramente no lo haría con premeditación y alevosía. "Era un momento de gran tensión, de prisas por acometer la reestructuración del sector financiero. De ahí los errores", afirman. "Además", señalan, "no hay que olvidar que en esa época el Banco de España iba de la mano del Gobierno, empeñado en la reestructuración y adelgazamiento del sector". Recordemos que a mediados de 2010 España estuvo al borde de la intervención, algo que evitó José Luis Rodríguez Zapatero poniendo en marcha duras medidas como los recortes de los salarios de los funcionarios. Y a continuación se asistió a una borrachera de fusiones. Incluso la salida a Bolsa se hizo demasiado rápido, demasiado precipitadamente. De ahí el resultado. 

Ahora, consejeros de la antigua Caja Madrid demandan una segregación de los riesgos que tenía la entidad madrileña y los que tenía Bancaja. Para depurar responsabilidades. Por eso no sorprende que la madrileña estuvo a punto de iniciar los trámites del divorcio: ni siquiera en octubre del año pasado Caja Madrid disponía de la información detallada de Bancaja. Aunque la gente de Rato opina que tampoco Caja Madrid hubiera sobrevivido si se hubiera quedado soltera.

El lunes, quinta entrega: ¿CUÁL ERA EL PLAN DE RATO?

envíar consulta

ENVÍA TU CONSULTA

Consultorio de Análisis Técnico
Envía tus consultas a Josep Codina. Las preguntas seleccionadas serán respondidas durante el fin de semana realiza tu consulta
publicidad
publicidad
publicidad