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¿QUIÉNES SON LOS RESPONSABLES DEL AGUJERO DE BANKIA? (I)

BFA ya estaba quebrado cuando Bankia salió a cotizar

Cristina Vallejo

Los intereses de las preferentes y la valoración de la participación de Bankia ponían en un brete a su balance

"El balance no se sostenía. Pero había que vender la burra. Y se falseó y se maquilló el balance", comenta el economista Carlos Sánchez, profesor del Departamento de Economía Aplicada I de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la plataforma por la nacionalización de las cajas de ahorros.  

Por eso, Sánchez cree que la obligación del Estado, desde la Fiscalía, es actuar, como parece que ya lo está haciendo. Pero la actuación debería realizarse no sólo en Bankia. Debería extenderse a todas las entidades intervenidas. En todas ellas, ha sido justo después de la intervención cuando han aflorado los agujeros. Lo que un día es sano, al otro está quebrado. Ahí hay muchas irregularidades que habría que investigar.

En el caso de Bankia, el problema es más grave, porque hay miles de inversores que compraron sus acciones. Y, como dicen fuentes cercanas a los gestores, la entidad estuvo "prácticamente obligada a salir a Bolsa".

¿Qué se puede alegar en las denuncias? Según Sánchez, cuando se descubren los agujeros, como mínimo, hay que denunciar administración desleal y falsedad en documento público. La única defensa que podrían tener las entidades y sus administradores es que ha cambiado el marco regulatorio, que ahora hay que provisionar más. Pero ahí no está el problema. El problema no son las provisiones, sino que se esconden cosas que se deberían provisionar. Por ejemplo, las refinanciaciones. Y con estas prácticas, se engaña a los accionistas, a los inversores, que no disponen de esa información para tomar sus decisiones de inversión.

En Bankia y en su matriz, Banco Financiero y de Ahorros, los problemas eran bastante más evidentes. La información está disponible en el propio folleto de salida a Bolsa. Casi ni se tuvieron que maquillar las cuentas. Las cifras estaban ahí.

"En el activo, encontramos préstamos sobrevalorados y provisiones insuficientes y, en el pasivo, deuda con el FROB, es decir, las preferentes por valor de 4.465 millones de euros, que se deberían devolver a un tipo de interés creciente a partir del 7,75% el primer año y con incrementos del 0,15% anual durante los cinco ejercicios siguientes, periodo que podría prorrogarse durante otros dos años", explica Sánchez. Intereses que, a su juicio, es imposible de pagar. "No hay margen empresarial ni bancario que lo pueda soportar", añade. Y va más allá: "Se intentó tapar una necesidad de capital con un préstamo". Y hasta el infinito.


La unión de las siete cajas ya estaba quebrada. Pero políticamente les interesó a todos conformarla. Sin excepción. Al Gobierno de entonces, y a la oposición. Todos sabían cuál era la situación. Y, si no lo sabían, era porque no querían: sus números lo decían bastante claro.


BFA se apuntó "bankias" muy caras en el balance

Otro dato: BFA tenía apuntada su participación del 55% en Bankia en su balance por valor de 12.000 millones de euros. Pero Bankia salió a Bolsa a 3,75 euros por acción, es decir, valorada en alrededor de 6.000 millones de euros. En realidad, la participación que BFA tenía apuntada a 12.000 millones de euros, valdría 3.000 millones de euros. De ahí que, según Carlos Sánchez, en la propia salida a Bolsa de Bankia se estaba reconociendo que BFA estaba quebrada: sus fondos propios eran de 8.000 millones de euros, que no servirían para cubrir la minusvalía de los 9.000 millones de euros que tenía en las acciones de Bankia.


En 2011, ya en la salida a Bolsa, la situación  era insostenible. Y Deloitte auditó esas cuentas, no lo olvidemos. De hecho, personas cercanas al equipo de Rodrigo Rato aseguran: "Cuando sales a Bolsa no te valoras a ti mismo, te valora Deloitte y dice: 'Vales esto'". Y, a continuación, los colocadores, avalan la información. 


"La auditora tiene toda la responsabilidad. Y en un país normal, los accionistas tendrían el juicio ganado", añade Sánchez. "El folleto de salida a Bolsa se realizó sobre información falseada. Aunque, en ese momento, la auditora podría haberse justificado diciendo que por circunstancias de mercado, la acción tenía que salir con un descuento del 70% sobre el valor en libros. Pero la acción ya lleva moviéndose un año en el mercado, ya tiene un historial. Ya no existe coartada de ningún tipo", continúa. Ésta es, quizás, la respuesta a la pregunta que se hace el equipo de Rato: "¿Por qué Deloitte firmó el folleto de salida a Bolsa de Bankia y no las cuentas del año 2011?". 

En todo caso, las fuentes cercanas a Bankia aseguran que ésta salió a Bolsa "limpia de polvo y paja".

Mañana, segunda entrega: "DOS AÑOS DE BATALLA POLÍTICA QUE DESCENTRARON A CAJA MADRID".

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