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y también para aperam

La agitación corporativa en el acero inoxidable, un respiro para Acerinox

J. JIMÉNEZ

Outokumpu y ThyssenKrupp abren el melón de la reestructuración que da paso a mayores precios.

El sector del acero inoxidable vive momentos agitados que apuntan inexorablemente hacia la concentración, tras conocerse ayer que dos de los gigantes mundiales, la finlandesa Outokumpu y la alemana ThyssenKrupp han abierto el melón que muy probablemente les conducirá a la fusión. Es una gran noticia para Acerinox que ve por fin cómo se anima la consolidación de un sector marcado desde siempre por el exceso de capacidad. Y también para Aperam, el escindido hijo de Arcelormittal que cotiza en el mercado continuo y que ayer se marcó un subidon del 12%, frente al 5% de Acerinox.

Según explicó ayer la empresa alemana en un comunicado, todas las opciones están abiertas, lo que incluye la posibilidad incluso de una salida a bolsa para Inoxum, que es la filial cuya fusión con la finlandesa parece más que encarrilada. De hecho, la firma germana ya había comentado en varias ocasiones su intención de desinvertir en un negocio no estratégico. Y tanto es  así que su deseo es conservar una participación minoritaria de la empresa resultante, que no será ninguna bicoca pues contará con 18.000 empleados y con ingresos superiores los 10.000 millones de euros. ¿En qué se beneficia Acerinox?

Según comentan los analistas de Grupo Banco Sabadell, la fusión entre Inoxum y Outokumpu beneficiará a la firma española en un triple sentido. En primer lugar, se concretaría una operación necesaria para incrementar la rentabilidad del negocio en Europa, que sufre exceso de capacidad y que tras muchos años de rumores y conversaciones parecía que no iba a llegar nunca.

Pero es que además, apuntan los analistas de la entidad catalana, se alejaría la posibilidad de que Acerinox tenga que intervenir directamente en el proceso de consolidación, lo que tendría que haber hecho mediante la compra de activos. Por el contrario, se beneficiará de la reestructuración y la reducción de la capacidad que tendrá que llevar a cabo la compañía fusionada.

Y finalmente, explican en Sabadell, no hay que olvidar que Europa quedaría con tres grandes productores de acero inoxidable, lo que supone incrementar su poder negociador y debería traducirse en un escenario de precios más positivo. O dicho de otra forma: "Esta fusión beneficiaría a Acerinox ya que sin hacer ningún desembolso conseguiría aumentar sus márgenes por un escenario de precios previsiblemente más elevado en el futuro".

No obstante, tal y como bien recuerdan los economistas de BPI, no hay que olvidar que la combinación de Outokumpu (22% de cuota de mercado) e Inoxum (35% de cuota de mercado) podría dar lugar a una firma demasiado de un tamaño tan elevado que no resultara aprobada por las autoridades europeas de competencia. El siguiente paso sería por lo tanto segregar los activos que teóricamente no tendrían sitio en la fusionada. Y entre ellos destaca Terni, el negocio de Inoxum en Italia, que potencialmente podría ser de interés para fondos de 'private equity', para Acerinox e incluso para Aperam, explican en BPI.

El proceso para dotar al mercado de mayor disciplina en precios ya se ha puesto en marcha, lo que recogieron todos los interesados con fuertes subidas, en especial la propia Aperam, que se disparó un 14%. Algunos analistas, como los de Exane, ya indicaron en el pasado que una eventual fusión con Acerinox sería factible e incluso atractiva. No obstante, como recuerdan en Sabadell, hay que tener en cuenta que las posibles bondades de reducción de capacidad tardarán en verse y no tendrán en cuenta un efecto real en la cuenta de resultados a corto plazo, donde por el momento la situación europea sigue siendo débil.

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