¿Santander alcanzará la cifra mágica de 8.000 millones en 2011?
La dotación extraordinaria de 620 millones en Reino Unido le aleja del objetivo
Emilio Botín no duda que se conseguirán los 8.000 millones. Pero en el matiz está la diferencia. No es lo mismo hablar de beneficio atribuido, que incluyen extraordinarios, o recurrente, las ganancias generadas por las actividades habituales. Los expertos muestran cautela de que pueda repetir los resultados del año pasado.
En el comunicado lanzado por el Grupo con los resultados del primer semestre, el presidente del banco, Emilio Botín, se reafirma en sus objetivos para este ejercicio. "La fuerte capacidad de generación de ingresos nos permitirá cerrar 2011 con un beneficio recurrente en torno al obtenido el año pasado y mantener el dividendo en 0,6 euros por acción", señala la nota. Efectivamente, la entidad ha mantenido la maquina de generar un beneficio recurrente cada trimestre por encima de los 2.000 millones de euros. Pero, la dotación extraordinaria de 620 millones para la cobertura de eventuales reclamaciones que pudieran producirse por la venta de seguros de protección de pagos en el Reino Unido ha impedido alcanzar esa cifra en la parte baja de los resultados.
El consejero delegado, Alfredo Sáenz, ha tenido que afrontar la pregunta de si el Grupo alcanzará los 8.000 millones de euros que registró el año pasado. La respuesta ha sido parecida. La entidad tiene capacidad para generar un beneficio recurrente como el año pasado. Donde si se ha mojado es que mantendrán el dividendo en 0,6 euros por acción.
¿En la segunda parte del año, Santander logrará alcanzar el beneficio del año pasado? "En este año la entidad no lo alcanzará", afirma Javier Flores, director de inversiones de Dracon Partners EAFI, "pero no es lo más relevante, las cuentas han sido buenas teniendo en cuenta el contexto. Los resultados muestran la debilidad de la economía española y del Reino Unido".
El negocio de Santander en España cayó hasta junio un 28,1% hasta los 500 millones y la filial del redujo su beneficio atribuido un 65,6% hasta los 346 millones por el impacto de la dotaciones extraordinarias.
"Este trimestre el sector ha estado marcado por los rescates de Portugal y Grecia, los test de stress y la recapitalización de la cajas. La segunda parte del año va a ser mejor para el sector financiero en general", afirma Daniel Pingarrón, analista de IG Markets. El experto apunta que la cifra psicológica de los 8.000 millones la puede alcanzar. "La clave estará en la mejora de la exposición de los países emergentes".
Los países emergentes han representado en el primer semestre el 46% del beneficio atribuido, con Brasil como joya de la corona que supone un cuarto de las ganancias. El comportamiento de America Latina será vital para alcanzar el objetivo. Covadonga Fernández, analista de SelfBank, señala que las expectativas para Brasil son altas, pero han mostrado una señal de debilidad, las dotaciones ascendieron a 3.200 millones. A pesar de ello, la experta apuesta porque Santander seguirá generando los próximos trimestres del año más de 2.000 millones de beneficio recurrente pero no en atribuido. La dotación extraordinaria heredada de la adquisición de Abbey no estaba prevista y no permitirá alcanzar la meta. "Los resultados hay que analizarlos sin tener en cuenta los extraordinarios. Las cuentas de Santander muestran fortaleza en comparación con sus comparables y teniendo en cuenta el contexto económico".
El año pasado el banco presidido por Emilio Botín vivió una situación parecida. A principio de año se marcó el objetivo de alcanzar el beneficio del ejercicio anterior pero un cambio regulatorio sobre dotaciones en activos inmobiliarios obligó al banco a realizar provisiones por más de 400 millones con lo que no alcanzó los 9.000 millones. El consenso de mercado no ha rebajado de momento la exigencia a Santander y espera que alcance un beneficio ajustado de 8.500 millones para final de año.
