¿Banca pública? ¡En los países emergentes funciona!
El gigante asiático puso la banca pública al servicio de la recuperación económica
Por primera vez en la historia, los países emergentes lideran la recuperación económica tras una fuerte recesión mundial. De hecho, una de las razones que explican que la Gran Recesión no se convirtiera en una segunda edición de la Gran Depresión está en que ahora existe un país llamado China, que estaba dormido en los años treinta. Y uno de los factores que explica la decisiva contribución del mundo emergente a la salida de la crisis, además del margen de maniobra del que disfrutaban para aprobar magnos planes de estímulo presupuestarios, es que según apunta José Antonio Ocampo, profesor de la Universidad de Columbia y ex ministro de Finanzas de Colombia, el gigante asiático puso la banca pública al servicio de la recuperación económica.
También India, por ejemplo. O Brasil. "Los bancos estatales han sido útiles para resolver la crisis económica: han sustituido a las entidades financieras privadas, que se han vuelto muy miedosas en los últimos trimestres, en su labor de dar créditos", comenta Ocampo. Según este profesor de Columbia, al menos en los países emergentes, se ha demostrado el éxito de un sistema mixto, en el que conviven los bancos privados con las entidades estatales. "Yo a un país siempre le recomendaría la creación de un sistema mixto. Aunque creo que no hay que utilizar la banca pública para salvar a la privada, sino para sustuirla cuando se mete en problemas", asegura.
¿Funcionaría en los países desarrollados ese sistema según el que convivirían bancos privados con los públicos? Algunos partidos políticos, concretamente el PSOE de Madrid de Tomás Gómez, llevaban en su programa electoral la creación de entidades financieras estatales para ayudar a que circulara el crédito, sobre todo en estos tiempos de crisis. El profesor Ocampo, aunque insiste en que en que tanto en Europa como en Estados Unidos fueron las entidades privadas las que crearon los problemas, se muestra algo más escéptico respecto al posible éxito de un modelo bancario mixto en los países industrializados.
Cree que tendría que estudiarse país por país. Ocampo tampoco es ajeno a los problemas ocasionados por las entidades "pseudopúblicas" que existen en España (cajas de ahorros, en vías de extinción) y en Alemania (landesbank), pero matiza que en ninguno de los dos países puede decirse que existan bancos puramente estatales. "En España, las cajas de ahorros son organizaciones solidarias más que entidades públicas", aclara. E insiste en que, en todo caso, los problemas de las cajas de ahorros y de los landesbank no tienen ni punto de comparación con los que ha provocado la banca privada. Y pone los ejemplos de Islandia, Irlanda o el Reino Unido, donde el sistema privado se enfrentó a nacionalizaciones masivas por los errores que cometieron.
Y, hablando de esos rescates, de esas nacionalizaciones realizadas a uno y otro lado del Atlántico, considera que en Europa los procesos se hicieron mejor, de manera más escrupulosa: "Se salvó a los bancos, no a los banqueros, a diferencia de lo que ha sucedido en Estados Unidos", señala.
