27 de Mayo, 16:52 pm
Recorte del 30,1%

Metrovacesa: la rebaja del NAV convierte a Gecina en su tabla de salvación

E.UTRERA

Gecina nombró ayer nuevo director general a Christophe Clamageran, ex directivo de BNP Paribas

La soterrada batalla que este mismo año han mantenido Joaquín Rivero por un lado y los bancos accionistas de Metrovacesa por el control de Gecina tiene ahora más sentido que nunca. Tras la rebaja del 9,2% en el valor de mercado de los activos (GAV) del grupo español, éste depende más que nunca de la aportación del francés, del que controla el 26,9%. Esta participación supone ya el 19,5%  del GAV de Metrovacesa.

A 30 de septiembre, el GAV de Metrovacesa ha sufrido una rebaja del 9,2% hasta los 9.175,4 millones de euros, mientras que el valor neto de los activos (NAV) se ha reducido un 30,1% desde los 45,17 -precio al que tienen contabilizada su participación los bancos accionistas- hasta los 31,58 euros por acción. Las cuentas son concluyentes. Un 19,5% del GAV de Metrovacesa depende de Gecina.

 Y más definitivo aún es que el NAV neto de Gecina atribuible a Metrovacesa por su participación de 26,9% en el grupo francés es de 1.786,4 millones de euros. Una cifra que contrasta con el NAV de 2.176,7 millones atribuido a todo Metrovacesa después de la rebaja desde los 3.146,5 millones de euros anteriores. La capitalización bursátil de las dos inmobiliarias también recoge la diferencia de valor. Mientras Metrovacesa vale 1.532 millones de euros, el 100% de Gecina supera ligeramente los 5.000.

Por lo tanto, queda claro que el grupo galo que dirige Joaquín Rivero -que ya revisó el valor de sus activos en junio- es la auténtica tabla de salvación para Metrovacesa y sus seis bancos accionistas: Santander, Banesto, Popular, Sabadell, Caja Madrid y BBVA. Se trata de un grupo patrimonialista puro con activos de primerísima calidad y unos resultados estables y, sobre todo, muy seguros. Es decir, una excepción en el convulso sector inmobiliario europeo. Desde la ruptura del acuerdo de separación de Gecina y Metrovacesa, esta última ha pasado a integrar su 26,9% en el grupo francés por el método de puesta en equivalencia.

Precisamente, Gecina nombró ayer nuevo director general a Christophe Clamageran, ex directivo de BNP Paribas, que sustituye en el cargo a Antonio Truan, un hombre de la máxima confianza de Rivero. Por lo tanto, el empresario jerezano se pliega a las exigencias de los bancos accionistas de Metrovacesa, que exigieron hacer valer su participación en el consejo y forzaron el nombramiento de un primer ejecutivo de consenso. Además, siguiendo el acuerdo alcanzado con los bancos, se ha creado un nuevo comité de auditoría y riesgos. Distinta fuentes del mercado aseguran que estos acuerdos no son sino una prórroga en la futura batalla por el control de Gecina, mucho más tras los ratios presentados ayer.

De vuelta a estas cifras de Metrovacesa, el nuevo NAV está casi 10 euros por encima del precio de mercado, que ayer se situó a 22 euros por título. Las cifras ganan importancia por cuanto la compañía y sus bancos acreedores están negociando en estos momentos la refinanciación de la deuda de la compañía, que a 30 de septiembre se sitúa en 6.202 millones de euros.

Fuentes de los bancos acreedores aseguran estar "cómodos" con esta nueva valoración, que califican de "realista". Las entidades financieras consideran que el nuevo NAV no altera en absoluto el ritmo de las negociaciones. Entre 1.500 y 1.800 millones de euros de deuda serán canjeados por acciones del grupo, con lo que la banca tomará el 90% del capital. El acuerdo de refinanciación contempla ampliar siete años el plazo para el pago de la deuda y dos de carencia en los que el grupo no pagará intereses.

Si se cumplen los plazos la refinanciación de la deuda -3.200 millones corresponden a un préstamo sindicado- se cerrará entre los meses de febrero y marzo próximos. El primer paso es que KPMG verifique en un informe que el plan de negocio pactado por todas las partes es razonable y viable.

Resultados

La compañía presidida por Vitalino Nafría ha registrado una pérdida de 788,7 millones de euros en los nueve primeros meses del año. Una cifra que supone multiplicar por 19 las pérdidas del mismo período del año pasado. Si no se contabiliza el menor valor de los activos y otros extraordinarios, la pérdida se reduce a 274,9 millones de euros.

La situación financiera es tan delicada que Metrovacesa ha incurrido en un desequilibrio patrimonial ya que los fondos propios se situaron por debajo del mínimo legal. Por eso, ha convertido en préstamos participativos líneas de financiación de las que disponía por un total de 230 millones que le fueron concedidas por sus bancos y cajas accionistas. Con estos fondos ha elevado sus recursos propios y ha recuperado el equilibrio patrimonial. 

Por su parte, los ingresos totales de la inmobiliaria cayeron un 55,2% entre enero y septiembre, hasta los 508,7 millones de euros, en tanto que su beneficio bruto de explotación (Ebitda) tras revalorización de activos fue negativo en 585,5 millones.

 

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