Carrefour ataca a Mercadona y Alcampo
Carrefour attacks Mercadona and Alcampo/Carrefour ataca Mercadona and Alcampo 
Carrefour ataca a Mercadona y Alcampo
Con el consumo en niveles mínimos, casi todo vale en el sector de la gran distribución de alimentos para arrebatar clientes a la competencia. Carrefour acaba de traspasar una nueva frontera y ha lanzado una agresiva campaña de publicidad comparativa para hacer valer su oferta. Desde hace unos días, el grupo francés marca muchos de sus productos con su precio de venta al público y con el que cobran en Mercadona, su principal rival.
Es la primera vez que una empresa distribuidora traspasa la línea roja que supone atacar a un competidor mediante la confrontación directa de precios. Una práctica legal ya experimentada en países como Estados Unidos y Francia, pero que en España no tiene precedentes. Hace años una marca de zumos y una operadora de teléfonos recurrieron a mecanismos parecidos para publicitar en televisión sus productos frente a sus oponentes. Pero este caso es distinto, pues por primera vez es una empresa que vende al por menor, no una marca comercial, la que desata la guerra del cotejo de precios.
Se trata, explicaron fuentes del grupo francés, de una iniciativa «en prueba» y, de momento, sólo experimentada en dos hipermercados de Madrid. Desde el pasado 22 de octubre, en sus lineales hay 250 productos de alimentación y droguería destacados con banderolas, para llamar la atención del comprador, y marcados con el precio de Carrefour y el de Mercadona. Huelga decir que la comparativa, que hace referencia a enseñas de fabricante y también a 'marcas blancas', favorece a la empresa distribuidora gala.
A la entrada de estos establecimientos, además, un expositor exhibe cinco productos representativos y muestra sus respectivos precios en Carrefour, Mercadona y Alcampo. El objetivo es, según las fuentes consultadas, «informar sobre nuestros precios, ya que el precio es un factor clave para el consumidor» y «aportar algo más para que nuestros clientes los conozcan». «Creemos que en el entorno económico actual esto puede ayudar al consumidor». Esta portavoz recalcó que la empresa todavía no ha decidido si aplicará esta práctica a su política comercial a gran escala. «Lo estamos poniendo a prueba. Si vemos que es positivo, entonces lo extenderemos a más centros», explicó.
Caída de ventas
A Carrefour, primer distribuidor europeo de alimentos por volumen de negocio, no le salen las cuentas. A pesar de su política de precios bajos, sus resultados del tercer trimestre, publicados el 15 de octubre pasado, muestran que las ventas en España del grupo galo cayeron un 6,9% interanual, y un 6,2% en los nueve primeros meses del año. Un bajón que la empresa atribuye al «difícil entorno económico» y a una «creciente deflación» en los alimentos.
La realidad es algo más compleja: en época de crisis los consumidores son cada vez más reacios a desplazarse a comprar en grandes superficies, y ganan terreno los supermercados de barrio. A eso hay que añadir que otras compañías como Mercadona y Alcampo han convertido el precio en el principal reclamo de su ofensiva para captar compradores. De ahí que la competencia por vender un producto, una batalla que antes libraban las marcas, se haya trasladado ahora a las distribuidoras, que juegan con su capacidad de compra y alteran sus márgenes comerciales para atraer consumidores.
Ahora la gran pregunta es, ¿qué opina la competencia? ¿Piensan contraatacar las demás empresas con iniciativas similares? Interrogada sobre este asunto, la responsable de comunicación de Mercadona, Eva Pinillos, rehusó comentar la iniciativa de Carrefour. «No tenemos ninguna opinión. Carrefour que haga lo que crea que tiene que hacer. Ellos deciden sus estrategias y a ellos les corresponde explicarlas», sentenció.
