
ProA tendrá la mayoría del capital en una operación en la que también participan, además del equipo directivo, otras dos firmas de private equity como Partners Group y Talde. La transacción es también la demostración de que los bancos empiezan a abrir la mano a la hora de conceder financiación para la compra venta de empresas. BNP Paribas ha sido el coordinador globlal de la financiación, que cuenta con un sindicato formado por los principales bancos españoles -Santander, BBVA, La Caixa, Caja Madrid- e IKB. Óptima Corporate ha asesorado a ProA y Merrill Lynch a Palacios.
La venta a ProA y los directivos supone la salida del capital de la familia Palacios. Desde 2005, la familia fundadoraha limitado su presencia en el grupo a su participación en el consejo de adminsitración. Es decir, que estaba fuera de la gestión de una compañía que opera en un sector, el de los refrigerados, muy fragmentado y con un fuerte componente anticíclico por sus asequibles precios de venta. Se trata del líder absoluto español en el segmento de marca blanca.
La gama de productos de Palacios -que cuenta con un nivel de deuda operativa testimonial- abarca desde productos cárnicos hasta platos refrigerados y otros productos de respostería. Pero su negocio principal es el de las pizzas. La compañía es suministradora de las principales cadenas de distribución presentes en el país. La otra gran línea de producción es el chorizo de sarta, que constituye el negocio original de la empresa.
Con la entrada de ProA Capital junto al equipo ejecutivo, el objetivo de la compañía es duplicar el volumen de facturacion y convertir a Palacios en un grupo de referencia en el Sur de Europa. El crecimiento se orientará tanto de forma orgánica como con crecimiento externo. Fuentes del mercado aseguran que el objetivo de la operación es que el grupo -que tiene negocios en Portugal, en el sur de Francia y en Estados Unidos- empernda una estrategia activa de compra de empresas dentro y fuera de España y que Francia es el mercado natural.
La primera de ProA
La operación cerrada ayer ha sido la primera de la firma de capital riesgo desde su fundación de 2007. En abril del año siguiente completó su primer fondo -ProA Capital Iberian Buyout Fund I- de 250 millones de euros. Ese vehículo está participado en un 82% por inversores institucionales internacionales. El private equity, que está dirigido por Fernando Ortiz, invierte en compañías con un valor entre los 25 y los 200 millones de euros. Es decir en el mid-market o segmento de empresas medianas.
La venta de Palacios supone un soplo de aire fresco para el private equity en España, que acaba de cerrar el primer semestre con una cifras de inversión pírricas que lo devuelven a los niveles del año 2004. Hasta junio, la inversión se ha situado en los 678 millones de euros, un 49% menos que en el mismo período del año anterior. En la misma línea el número de operaciones se ha venido abajo hasta las 356, un 21% menos, precisamente en el segmento mediano del que se nutre principalmente el mercado español. La crisis credicitia ha conseguido que no se haya cerrado una sola operación por un importe superior a los 100 millones de euros.
En cuanto a las desinversiones, se han reducido el 29% respecto al año anterior, hasta 269 millones de euros, entre las que destacaron la ejecutada en Atecsa por N+1 y la de tres parques eólicos en Soria por parte de Eolia. De esa cantidad, el 44,7% de las desinversiones se llevaron a cabo mediante venta a terceros, el 15,4% mediante compra a accionistas y el 14% a través de la venta a otras entidades de capital riesgo o secondary buy out.

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