Kiev, 19 jun (EFE).- La primera ministra de Ucrania, Yulia Timoshenko, denunció hoy que el país afronta problemas con el pago del gas ruso debido a que las regiones ucranianas no pagan el carburante consumido a la compañía gasística nacional Naftogaz.
"Os he reunido porque considero que la situación se ha tornado extremadamente complicada, tensa y peligrosa", declaró Timoshenko en una reunión con los gobernadores de las regiones del país, según la agencia Unian.
La jefa del Gobierno acusó a las autoridades regionales de acumular una deuda total ante Naftogaz de 26.000 millones de grivnas (3.390 millones de dólares, 2.427 millones de euros), lo que "se convierte en una tragedia para el país", dijo.
"Es justo la suma con la que podríamos costear (a Rusia) todo el gas que consumimos a lo largo del año", explicó.
Precisó que tan solo las empresas que suministran calefacción tienen una deuda de 7.700 millones de grivnas (1.000 millones de dólares, 719 millones de euros), justo la suma que Ucrania deberá pagar a Rusia en julio tras abonar hasta fines de este mes otros 250 millones de dólares.
Timoshenko también indicó que el precio del gas ruso, que en el primer trimestre fue de 360 dólares por cada mil metros cúbicos, en el segundo bajo a 271 dólares, pero en el tercero será superior a los 202 dólares que esperaba Kiev, debido al repunte de los precios del crudo.
El Consejo Europeo expresará hoy su preocupación por los "potenciales problemas" de suministro de gas ruso a través de Ucrania que podrían resultar de las tensiones entre Moscú y Kiev por la dificultad de Ucrania para afrontar los pagos.
Los jefes de Estado y de Gobierno pedirán a todas las partes que respeten sus compromisos para evitar nuevas interrupciones del tránsito hacia la Unión Europea (UE) pero previsiblemente no darán respuesta a la petición de ayuda financiera formulada por Kiev.
El Gobierno ucraniano pidió ayer a la UE un crédito de 4.200 millones de dólares para hacer frente a los pagos del gas ruso que Ucrania debe acumular en sus depósitos subterráneos para el consumo interno de todo el año y para garantizar el tránsito del carburante por su territorio con destino a Europa.
Sin embargo, fuentes comunitarias explicaron hoy a la prensa en Bruselas que la concesión de créditos comerciales a Ucrania supone un "elevado riesgo" que los bancos europeos solo asumirían bajo "claras garantías de la UE", según la agencia rusa Itar-Tass.
Rusia ha propuesto a la UE compartir la financiación del almacenamiento de carburante en Ucrania y también ha pedido al Fondo Monetario Internacional que ayude al país vecino para evitar una nueva crisis de gas.
Para ayudar a Ucrania a pagar el gas ruso, Moscú le adelantó sus propios pagos por el futuro tránsito de los suministros hacia Europa.
Al tiempo, Moscú presiona a Kiev para que contrate cuanto antes el gas que debe acumular en sus depósitos, mientras Ucrania desea esperar que éste baje de precio.
Ucrania ha pedido a Rusia reducir de 40.000 millones a 33.000 millones de metros cúbicos de carburante el volumen que Kiev ha contratado para este año.
El consorcio ruso Gazprom no satisfizo esta petición, aunque tampoco exigió multas a Naftogaz por recibir considerablemente menos carburante del que había contratado.
Además, el 30 de junio vence el plazo en el que Ucrania puede modificar las condiciones del contrato concertado para 2010 y en el que Kiev asimismo desea disminuir la cantidad contratada, de 52.000 millones de metros cúbicos de carburante.

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